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IGNACIO VARELA 22.02.2017  

Interpretar la política argentina con nuestras categorías convencionales siempre fue ejercicio imposible. Sin embargo, muchas de las cosas que ocurren últimamente en el mundo resultan sin duda familiares para los argentinos, que ven que el peronismo, en origen un producto estrictamente autóctono, ha pasado a ser un artículo de consumo extendido por toda Europa y Estados Unidos.

Argentina  no inventó el populismo, pero  allí nació el fenómeno populista más poderoso , más duradero y más arraigado socialmente de la era moderna. Su expresión más degradada ha sido el kirchnerismo , el secuestro de un movimiento de raíz popular profunda para ponerlo al servicio de la ambición de una familia y de sus acólitos.

En el  kirchnerismo   se advierten muchos de los síntomas de los populismos que hoy se han hecho presentes entre nosotros: el cesarismo, la tendencia a concentrar todo el poder y toda la legitimidad en una persona. El vaciamiento de las instituciones para que solo exista la relación directa entre el líder y su pueblo. La anomia, la ley como accidente o estorbo (y su correlato necesario, la Justicia como un obstáculo que debe ser neutralizado o sometido). El clientelismo como sistema de compra de voluntades y aseguramiento de lealtades. El facilismo económico, repartidor de subvenciones a discreción aunque ello arruine al Estado. La exaltación nacionalista. Todo ello envuelto en una retórica pretendidamente progresista que pretende monopolizar la interpretación de la voluntad popular y anatemizar a los discrepantes como una casta de enemigos del pueblo y de la patria. ¿Les suena?

CRISIS EN PODEMOS

Carolina Bescansa dimite de sus cargos en Podemos, distanciada de Iglesias, y avisa: "Van a chocar dos trenes"

Bescanasa dimite de sus cargos en Podemos.Lo hace por amor a sus compis.

Uno menos. En Podemos solo puede quedar uno. De casta le viene a la galga. ¡Cómo mola ser millonetis! Puedes elegir cuando te pones y cuando no. A la Bescansa que ya descansa se les consideraba mediadora entre las distintas familias de podemitas y podemitos.

Poder absoluto, corrupción absoluta

 Si el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente –tal y como dice el conocido aforismo de Lord Acton–, a nadie debería extrañar que el mayor caso de corrupción de la democracia –la trama de los ERE fraudulentos– se haya producido en una región como Andalucía, donde los socialistas han ejercido durante décadas un poder omnímodo. Más que dirigir un Gobierno, los socialistas instauraron en Andalucía un autentico régimen que les blindaba frente a todo tipo de control externo e interno y les procuraba una vasta red clientelar, a la que destinaban cuantiosos recursos públicos.

Sólo así se explica el grado de corrupción institucionalizada que viene a señalar el auto del juez Álvaro Martín, por el que los expresidentes autonómicos Manuel Chaves y José Antonio Griñán se van a sentar en el banquillo de los acusados, junto a otros 24 altos cargos de la Junta: "No era posible desconocer los graves hechos que se ponían de relieve en el informe ni su conexión con el sistema de reparto de ayudas y subvenciones instaurado en 2000, de modo que quien decidió proseguir con la praxis instaurada lo hizo asumiendo todas sus consecuencias, es decir, asumiendo que fondos públicos eran puestos en manos de persona no autorizada para disponer de ellos, que esta persona los repartía con total discrecionalidad o arbitrariedad, sin justificar los motivos de la concesión, sin controlar el destino de los fondos concedidos, asumiendo obligaciones de manera discrecional y comprometiendo con ello el erario de la Junta de Andalucía".

Y es que ningún delito de malversación o de prevaricación hubiera podido ser perpetrado de forma tan continuada en el tiempo si no fuera por esa sensación de absoluta impunidad que el poder absoluto otorga a quien lo detenta.

Hará falta tiempo todavía para conocer el sentido de las sentencias, pero lo que ya ha quedado demostrado es el buen hacer de la perseverante juez de instrucción, Mercedes Alaya, quien durante años luchó contra viento y marea para llegar al fondo del asunto, soportando presiones, descalificaciones e improperios provenientes de las filas socialistas. Si en el PP hubo quien pidió a Barcenas que resistiera, en el PSOE no faltaron quienes procuraron que Alaya desistiera.

Las declaraciones de Pedro Sánchez de este miércoles, en las que ha presumido de contundencia, no deberían hacer olvidar a nadie la falta de autocrítica que por este asunto ha imperado en todo momento en el PSOE nacional y en el andaluz. Si Chaves y Griñán, que este miércoles se han dado de baja como militantes del partido, dimitieron como diputado y senador, respectivamente, no fue a causa de ninguna ejemplar y voluntaria asunción de responsabilidades, sino más bien por las condiciones impuestas por Ciudadanos para respaldar la investidura de Susana Díaz.

Todo Gobierno, por muy mayoritariamente respaldado que esté, debe ser fiscalizado y sometido a la máxima transparencia. 

Porque las urnas no constituyen fuente de justificación alguna para incurrir en corrupción.  

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Tiro al pichón

Cuando un partido -en este caso el PP- entra en fase de descomposición, sus dirigentes disparatan. Ciudadanos y Albert Rivera han cumplido las expectativas de sus votantes

Se trata de un deporte de larga tradición. El tiro al pichón se integra en la Federación del Tiro al Vuelo y lo practican tanto damas como caballeros y, por lo general, es una actividad lúdica de clases acomodadas, una forma cinegética sofisticada que abate a los pichones en vuelo, fulminándolos. Así cuando alguien habla de “pichones” hay una remisión casi inconsciente a esta práctica tan deportivamente letal. De modo que cuando el lenguaraz  Rafael Hernando calificó de   “pichón” a Albert Rivera , a las pocas horas de la firma del acuerdo con Sánchez, las escopetas comenzaron a escupir artefactos contra el jefe de filas de   Ciudadanos . Poco tiempo después,   Rita Barberá   apuntaba con pretendido tino a la financiación del partido de origen catalán, mientras desde aquí y desde allí, los populares iniciaban una campaña poco disimulada para acochinar a los electores de Ciudadanos que otrora fueron suyos.

Cuando un partido -en este caso el  PP - se introduce en una fase de descomposición, sus dirigentes disparatan. Ciudadanos y Albert Rivera, en concreto, han cumplido exactamente las expectativas de sus votantes procediesen de la derecha o lo hicieran de la izquierda. Con el acuerdo con el PSOE, Rivera ha logrado: 1)   bloquear un pacto   entre socialistas y   Podemos   que hubiese llevado a un Gobierno radical e insensato, 2) introducir garantías terminantes de que   no se celebrará un referéndum   de  autodeterminación  ni en  Cataluña  ni en ningún otro territorio de España, cuya integridad y unidad se salvaguarda, 3) mantener los compromisos europeos del Estado español, 4) defender los principios de una democracia liberal pero con acentos humanistas y con rasgos ideológicos moderados y 5) sostener un perfil de centralidad que le permite interactuar por su izquierda y por su derecha.

El “pichón” que el Partido Popular quisiera abatir no sólo no ha decepcionado a sus electores sino que ha cumplido abundantemente con ellos

El “pichón” que el PP quisiera abatir no sólo no ha decepcionado a sus electores sino que ha cumplido abundantemente con ellos porque ha conseguido en el pacto con el PSOE -muy abierto pero suficientemente claro- todo lo que los populares, por insuficiencia aritmética e incapacidad negociadora, no han logrado garantizar a su electorado, de tal manera que, de continuar así las cosas -petrificado  Rajoy , abrazado a Rita Barbera 'et alii'- aquí podría producirse una sustitución progresiva en la  derecha : Ciudadanos por el Partido Popular. Los de Rivera, además, no han comenzado sino lo que los populares propugnaban: negociar con el PSOE una   coalición  a tres que es lo que Rajoy dice pretender sin saber cómo hacerlo.

Hernando, el portavoz parlamentario del PP especializado en la bronca, también ha calificado a Rivera de  “correveidile” . Pudiera ser que, con el tiempo, este carácter transmisor del catalán resulte decisivo para el propio PP porque sólo a través del líder de Ciudadanos los conservadores se pueden  conectar con el PSOE  e, incluso, con otros partidos del arco parlamentario. De ahí que sea conveniente esa “templanza” que reclamaba Barberá en su cenital comparecencia   del jueves y, atendiendo a los requerimientos de esta virtud cardinal, dejar de disparar al “pichón” Rivera evitando confundir el territorio de la política con una cancha de tiro al vuelo. Porque hay tiros que salen por la culata y el que está practicando el PP sobre Ciudadanos corre el riesgo de que lo sea.

Si Mariano Rajoy hubiese aceptado la propuesta del  Rey  para ser   candidato a la investidura  -fuera en la primera ronda o en la segunda-, Albert Rivera y Ciudadanos hubiesen firmado el acuerdo de gobierno con el PP y no con el PSOE y lo hubiesen hecho con la ventaja de sumar  163 diputados  en vez de 131. El presidente en funciones y su partido han de asumir que Pedro Sánchez quedó convertido en un referente institucional desde el momento en que  Felipe VI  le mandató para   intentar la investidura , lo que ha hecho coherente el comportamiento negociador de Ciudadanos.

Más que apuntarse a la Federación de Tiro al Vuelo, el PP debiera adherirse a alguna cofradía penitencial ahora que tan cerca está la  Semana Santa , a poca distancia temporal de la semana próxima en la que el grupo conservador   votará seguramente como Podemos , contra el acuerdo de Rivera y Sánchez que, dadas las circunstancias, es el más sensato y practicable de todos los posibles y al que los electores del PP, si lo leyesen, aplaudirían con la orejas. Tanto por lo que ha logrado “el pichón” como por lo que ha evitado.

artículo de J. A. Zarzalejos en www.elconfidencial.com

  8 ENERO 2016

El harakiri comunicacional de Albert Rivera: Ciudadanos reconoce sus errores en la campaña

«Fue la campaña más de un presidente que de un aspirante», reconoce José Manuel Villegas, número dos del partido


 El líder del partido estimaba tan solo una semana antes de las elecciones que su partido podría rebasar los cinco millones de votos

Ciudadanos celebró este 9 de enero de 2016 una reunión de su Ejecutiva nacional que se prolongó durante cerca de tres horas y lo hizo con un punto central en el orden del día: evaluar el motivo que llevó al partido a obtener un resultado por debajo de las expectativas.

El discurso oficial del partido parte de la base de que el resultado es muy positivo para un partido que hace un años apenas tenía un 3% de intención de voto en las encuestas.

Pero como explica Víctor Ruiz de Almirón en 'ABC' este 10 de enero, ya se admite sin cortapisas que el resultado, muy por debajo del listón que el propio Rivera se impuso, estuvo limitado a la baja por «errores propios».

El líder del partido estimaba tan solo una semana antes de las elecciones que su partido podría rebasar los cinco millones de votos.

Finalmente logró 3,5 millones. Y el partido cree que ese millón y medio largo de votantes que no logró movilizar respecto a las encuestas se debió a varios factores. En primer término el partido reconoce que «fallaron en los debates», tanto en los que Rivera fue el protagonista como en la de otros portavoces.

El jefe de la campaña del partido y mano derecha de Rivera, José Manuel Villegas, vino a presentar una enmienda casi a la totalidad de la campaña que él mismo ha dirigido, en una escenificación de autocrítica inédita.

El partido trabaja en la elaboración de un informe que todavía no está cerrado, y que pretende completarse cuando se conozcan los resultados de la encuesta poselectoral del CIS, para así evaluar con mayor rigor los flujos de transferencia de voto.

Villegas defendió en un primer término el «éxito indudable de Ciudadanos en este ciclo electoral» que empezó con las elecciones europeas de mayo de 2014. Pero a partir de ahí comenzó una serie de autoreproches.

La primera a la que aludió el número dos del partido fue que la enorme precampaña que plantearon, presentando medidas desde el mes de febrero, les hizo llegar a la campaña «sin novedades que ofrecer».

A lo que se refirió coloquialmente como no haber guardado «balas» durante la campaña.

El partido cree también que su estrategia para llegar a la campaña en el punto más alto de su expectativa de voto, con estimaciones en torno al 20%, les hizo convertirse en el «centro de la campaña y de los ataques de otros partidos», frente a otras opciones que «habían quedado más relegadas», en clara alusión a Podemos, que presentó su campaña en clave de remontada.

Esa posición de partida llevó a la formación a plantear la campaña con un perfil excesivamente institucional.

Se quiso hacer de Rivera un presidente sin serlo. «Fue la campaña más de un presidente que de un aspirante», reconoció Villegas, que asumió así el error de plantear una estrategia, que se vio perfectamente en los debates, muy poco agresiva.

Lo contrario que se espera de un aspirante, que acude además con la etiqueta de nuevo partido.

También aludió Villegas a defectos en la comunicación de su programa económico. Desde su punto de vista su programa es el mejor en ese aspecto, pero medidas como el contrato único o el complemento salarial no se explicaron de manera adecuada.

En esos defectos de comunicación influyó la «falta de formación para los portavoces territoriales» que no supieron explicar aquellas cuestiones más complejas del programa y que cometieron errores de bulto en entrevistas, debates y actos. Villegas no dejó lugar a equívocos:

«Ha habido falta de formación para los portavoces territoriales», que, excusó, «tienen mucha experiencia en el ámbito profesional pero poca en el político».

Esa cuestión conecta directamente con la organización territorial del partido. «Ciudadanos es un partido que ha crecido muchísimo en el último año y medio», defendió Villegas, que no dudó en reconocer que falta tanto estructura de partido como «elementos de coordinación» entre las diferentes estructuras territoriales.

Un ejercicio de autocrítica que por el momento no derivará en cambios orgánicos en la estructura del partido, a la espera de que en las próximas semanas se concrete la composición del grupo parlamentario, un escaparate que también ofrecerá nuevos perfiles en el partido y dejará a Rivera un papel más reservado a «hitos» concretos y evitando tanta exposición.

31 DIC 2015

El PSOE decide cocinar a Sánchez en la parrilla de Podemos

Susana Díaz y los barones del PSOE han decidido dejar que Pedro Sánchez se estrelle contra la aritmética parlamentaria y contra Podemos en lugar de precipitar su defenestración forzando la convocatoria del congreso previsto para febrero.

Después de haber perdido más de un millón y medio de votos y 20 escaños en las elecciones generales, y de haberse convertido en cuarta fuerza en Madrid, el futuro del secretario general socialista parecía sentenciado. Los precedentes de Almunia y Rubalcaba, que dimitieron tras sendas derrotas en las generales de 2000 y en las europeas de 2014, han creado una especie de norma no escrita en el PSOE.

LÍNEAS ROJAS INASUMIBLES PARA PODEMOS

Los dirigentes territoriales, reunidos este lunes en el Comité Federal, 

han optado finalmente por permitirle explorar "a su izquierda y a su 

derecha" todas las opciones de formar gobierno, no sin antes imponerle

 unas líneas rojas inasumibles para Podemos y los partidos independen-

tistas en que tendría que apoyarse: no negociar con quienes defienden

 referendos de autodeterminación.

El secretario general, que pretende aplazar a primavera la celebración 

del próximo congreso del PSOE, ha conseguido ganar un poco de tiempo

 tras cosechar los peores resultados electorales de su historia. Pero es 

evidente que ni las combinaciones posibles surgidas en las urnas ni la 

estrategia del líder de Podemos constituyen un escenario halagüeño para él.

Desde la misma noche electoral, cuando salió a celebrar los 69 diputados 

obtenidos por Podemos, Pablo Iglesias no ha parado de criticar a Sánchez y

 de redoblar las exigencias sobre el PSOE. Se ha mofado de su derrota y de

 su debilidad orgánica, ha exigido la celebración de un referéndum en Cata-

luña y este mismo lunes le ha acusado de "estar haciendo teatro" para ter-

minar permitiendo la investidura de Rajoy. Además, ha puesto como condi-

ción que el PSOE apoye el Proyecto de Ley de Emergencia Social que presen-

tarán sus diputados el 13 de enero con motivo de la constitución de las Cortes.

IGLESIAS QUIERE FAGOCITAR AL PSOE

La cuestión no es ya que Pablo Iglesias esté condicionado en sus posicionamientos políticos por los diputados nacionalistas que le han impuesto Ada Colau, Mònica Oltra y Xosé Manuel Beiras, sino que su estrategia pasa por intentar eliminar al PSOE tras haber fagocitado a IU. Para la consecución de este objetivo, Podemos advierte en un posible adelanto electoral una buen oportunidad, tal y como el propio Iglesias sugirió cuando dijo que le había faltado "una semana más de campaña y un debate".

Susana Díaz y los barones que en principio apoyarían su liderazgo en el PSOE han preferido dejar en el tejado de Podemos la responsabilidad de someter de nuevo a la sociedad a la tensión de otras elecciones. Además, dirigentes como Guillermo Fernández Vara (Extremadura), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Ximo Puig (Comunidad Valenciana), Javier Lambán (Aragón) o Francina Armengol (Baleares) también gobiernan gracias a Podemos o sus aliados, por lo que no están moralmente legitimados para criticar a Pedro Sánchez por intentar pactar una alianza de izquierdas como hicieron ellos.

Prefieren dejar que fracase en el intento de formar un gobierno, lo que tras la debacle electoral le dejaría prácticamente sin opciones de revalidar su liderazgo interno, a asumir la responsabilidad de precipitar su muerte orgánica tan sólo 17 meses después de haber sido elegido secretario general.



28 DIC 2015

La trampa para elefantes: por qué se desinfló Ciudadanos

Nunca fue verosímil que la intención de voto a Ciudadanos se disparara sin haber mediado sucesos extraordinarios. Y, sin embargo, Rivera y los suyos jamás contemplaron la opción de que las encuestas estuviesen manipuladas. Menos aún que pudieran ser víctimas del juego de las falsas expectativas.

No se puede explicar el fenómeno Ciudadanos, ni tampoco el de Podemos co el de Podemos, utilizando argumentos sencillos.  En la España política, la espontaneidad sólo se da en cantidades medidas:  todo suele estar diseñado de antemano aunque los planes rara vez salen conforme a lo previamente establecido. Lo cual no quiere decir que toda alternativa que supere el “corte” del  establishment * sea un fraude o que, en un momento dado, no pueda escapar al control de quienes manejan los hilos; o al menos intentarlo. Sin embargo, toda formación con posibles nace con dos almas: una que cree que se puede hacer cualquier política y otra consciente de que existen determinadas líneas rojas que es mejor no cruzar. Quizá  Rosa Díez , que combinó como nadie la transgresión con la metedura de pata, podría corroborarlo.

¿Cómo puede explicarse que tanto PP como PSOE atacaran con saña a la formación naranja, mientras dejaban a Podemos hacer de su campaña un paseo militar?

¿Por qué los medios se empeñaron en instalar en la mente del votante la idea de que  Albert Rivera  se había vuelto soberbio y displicente?, ¿que era él, y no Mariano Rajoy   o  Pedro Sánchez , quien se la jugaba el 20D? ¿Cómo puede explicarse que tanto PP como PSOE atacaran con saña a la formación naranja, mientras dejaban a Podemos hacer de su campaña un paseo militar? ¿Qué sucedió para que la imagen de Albert Rivera pasara súbitamente de ser la de un ganador a la de un perdedor?

Se ha aludido a los errores cometidos por Ciudadanos para explicar que se deshinchara como un globo al llegar a las urnas. Pero el análisis formal no es suficiente:  el nuestro no es un país previsible y mucho menos transparente . Hace falta un enfoque más informal o, si se prefiere, expeditivo; un análisis menos apegado al manual y más acorde con la picaresca y, por qué no decirlo, las trampas de la España política.

Del señuelo de las expectativas…

Las campañas electorales no  deben  ser decisivas para ganar las elecciones, porque se supone que el pescado ya fue vendido con anterioridad. En todo caso pueden serlo en sentido negativo; es decir, si se cometen errores. Es como si todos los candidatos recibieran en la línea de salida una cesta con el número de huevos que en realidad les corresponde, y el juego consistiera en trotar montaña abajo hasta llegar a la meta habiendo roto el menor número posible. Mantener la cesta a buen recaudo, esto es, conservar los votos, sólo requiere disciplina y una estrategia bien definida.

Quienes movían los hilos conocían muy bien la predisposición del elector a orientarse hacia el voto útil

Hay diversas razones que explicarían por qué Ciudadanos no cumplió unas reglas tan sencillas, por qué se olvidaron del guion, tropezaron en demasiadas ocasiones y muchos de los huevos de su cesta se estrellaron contra el suelo. Sin embargo, sean cuales sean estas razones, todas parten de una causa inicial: la manipulación de las encuestas.  El imparable ascenso de la intención de voto a Ciudadanos en los últimos 12 meses no fue espontáneo; fue producto de un premeditado cocinado de encuestas que le concedía una intención de voto muy superior a la real . Los "mass media” se prestaron a una táctica dirigida a desplazar a UPyD, y a una desgastada Rosa Díez, para colocar en ese espacio reformista al partido naranja. Quienes movían los hilos conocían muy bien la predisposición del elector a orientarse hacia el voto útil, hacia el caballo ganador.

Los dirigentes de Ciudadanos, lejos de ser cautos, de atender a la duda razonable, creyeron las encuestas adulteradas y caminaron en dirección a una trampa para elefantes:  la de la euforia y el exceso de confianza… Y cruzaron las líneas rojas.  Sucumbieron a una suerte de pensamiento mágico, a la creencia de que su líder era invencible, que podía salir airoso de cualquier desafío gracias a sus superpoderes. Daba igual que fuera propositivo en entornos que no se prestan a ello, como los debates televisivos. Ningún obstáculo era insalvable. No importaba que la televisión pública contemplara sendas entrevistas hechas por el inefable Bertín a mayor gloria de Rajoy y Sánchez, pero no de Rivera e Iglesias. O que la privada consintiera que en el debate a cuatro Rajoy delegara en su gregaria preferida, en vez de castigarle dejando vacío su atril, como hubiera sucedido en cualquier televisión de un país con más tradición democrática que el nuestro.

La posibilidad del sorpasso   al PP transformó el autobús electoral de la formación naranja en una hermética burbuja

Nunca fue verosímil que la intención de voto a Ciudadanos se disparara sin haber mediado sucesos extraordinarios. Y, sin embargo,  Rivera y los suyos jamás contemplaron la opción de que las encuestas estuviesen manipuladas. Menos aún que pudieran ser víctimas del juego de las falsas expectativas . Sucede que las personas aceptamos con gusto las noticias beneficiosas, por muy increíbles que sean, pero tendemos a rehusar las desfavorables, aunque resulten infinitamente más verosímiles. De ahí que los exultantes estrategas atribuyeran el desproporcionado éxito al encanto arrollador de su líder y al buen hacer del partido. Cierto es que, a priori, no había razones para discutir a Rivera como principal activo de Ciudadanos, y que su debate televisivo con Pablo Iglesias en la barra del bar le había proporcionado enteros adicionales. Pero de ahí a pensar que podrían enfrentarse frontalmente al PP, en cualquier terreno y en cualquier circunstancia, mediaba un abismo. Es evidente que fueron las encuestas trucadas el factor clave que llevó a Ciudadanos a sobrevalorarse y perder la iniciativa.

… a la burbuja del autocar electoral

La posibilidad del  sorpasso  al PP transformó el autobús electoral de la formación naranja en una hermética burbuja. La euforia narcotizó al círculo de asesores y edecanes, convirtiendo a muchos de ellos en aduladores de un líder encumbrado, y olvidaron las críticas y las llamadas a la prudencia. Ciudadanos renunció a sus fortalezas, descuidó la contestación al sistema y sus ambiciosos proyectos de reforma, y se dejó arrastrar al farragoso terreno de la política ordinaria, al menudeo de los políticamente correcto, donde sus adversarios se sintieron como pez en el agua.

En contra de la creencia general, Rivera no fue presa del nerviosismo, sino que comenzó a mostrarse tal cual es: un tipo inquieto, gesticulante y parlanchín

El perfil que ofreció Rivera en el debate a cuatro, agitado, gesticulante y lenguaraz, ratifica todo lo anterior.  En contra de la creencia general, no fue presa del nerviosismo, sino que comenzó a mostrarse tal cual es: un tipo muy inquieto, gesticulante y parlanchín al que hasta entonces sus asesores “sujetaban”.  Pero habían dejado de hacerlo. Si bien resulta fácil guiar a un aspirante bisoño, no lo es tanto cuando empieza a creerse el "rey del mambo" Tal fue el despropósito que en Ciudadanos llegaron a pensar que su presa natural era el PP, y que estaba a tiro, cuando en realidad su consolidación pasaba por desenmascarar a Podemos y convertirse en la marca de la “nueva política”. Fue entonces cuando el partido naranja dejó se ser un incómodo aliado del PP y pasó a ser su principal enemigo. Por añadidura, al colocar en su punto de mira al PP y postularse como su alternativa “natural”, se desplazaron definitivamente a la derecha y abocaron al  establishment  a un dilema irresoluble. Una cosa era que en Génova aceptaran la irrupción en el Parlamento de un nuevo partido que ejerciera de punto de apoyo, de bisagra, y otra muy distinta era un caballo de Troya. Con las cosas de comer no se juega.

Errores en cadena

Perdido el Norte, desdibujada la estrategia y olvidada la disciplina, que se cometan errores en cadena es algo inevitable. Por ejemplo, primar a los “paracaidistas”, sobre todo si saltaban desde algún órgano clave de la Administración, en detrimento de quienes llevaban tiempo batallando en el partido. Un atajo que desconectó al Ciudadanos de la política a pie de calle, pues son los esforzados políticos de base, los veteranos, quienes están en contacto con el votante, los que ya han aprendido a hablar en público o ante un micrófono o una cámara, a no pisar todos los charcos y, desde luego, a no quedarse en blanco en un directo o a no decir inconveniencias difíciles de explicar.

Tampoco se intentó amortiguar esa imagen monocroma de “gente bien” que impregna a la formación naranja. O evitar que  Luis Garicano , independiente o no, pero siempre postulándose para ministro... aunque sea de Marina, se empeñara en cruzar por su cuenta todos los puentes aun antes de que Ciudadanos hubiera llegado a ellos. Capítulo aparte merece el enconamiento existente entre el “think tank” naranja y cuadros importantes del PP, lo que para gente principal es motivo de preocupación de cara a un necesario entendimiento. Pero esa es otra historia.

Demasiados trazos gruesos como para no tener la convicción de que un establishmen t cada vez más torpe y descoordinado   intentó influir en el dibujo del mapa político

En resumen, demasiados trazos gruesos como para no tener la convicción de que, al final, un  establishment cada vez más torpe y descoordinado   intentó influir en el dibujo del mapa político. Una pretendida modulación que, por culpa del estado de nervios, ha acumulado errores lacerantes, vacíos de comunicación, contradicciones y saltos de “raccord”. Nada más difícil para un periodista, un director de periódico, o un magnate de la televisión, que interpretar correctamente ambiguas e intermitentes instrucciones que, de forma un tanto enigmática, llegan desde arriba.

Lamentablemente, esta comedia tiene sus costes. De hecho, no sólo ha arruinado el discurso reformista, desembocado en la ingobernabilidad y facilitado la irrupción triunfal del populismo; también ha colocado al partido de Iglesias en ventaja de cara a unas posibles elecciones anticipadas, pues son los únicos que podrían concurrir –injustamente– libres de sospecha, con la coherencia intacta; esa consistencia revolucionaria, granítica y puritana de los que se creen ungidos para mandar. Sólo resta, pues, hacer una última pregunta: ¿hasta cuando continuará la farsa?

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(*) Lo que vulgarmente se entiende por  establishment , un ente todopoderoso, uniforme y coordinado, es irreal. Sucede que tendemos a la simplificación, a imaginar a un grupo resuelto, bien avenido y monolítico, compuesto por un puñado de prohombres, que al modo de las antiguas organizaciones secretas se reúne en privado para tomar decisiones y que determina nuestro destino. Y no es así. El  establishment es algo bastante más heterogéneo, voluble y, sobre todo, mucho menos coordinado de lo que pudiera parecer. Lo cierto es que sería más correcto emplear el término acuñado por Douglas North,  coalición gobernante , que el de  establishment , pues, según la idea de North, la diferente naturaleza de los integrantes de esa coalición (que además pueden ser individuos o grupos), la divergencia de sus intereses, los desacuerdos permantentes y la complejidad de sus relaciones se corresponde mucho más con la realidad. Si el  establishment  fuera como normalmente lo imaginamos, monolítico, todopoderoso y resuelto, hoy no estaríamos instalados en la ingobernabilidad. Obviamente, la realidad es bastante más compleja. No obedece a las teorías conspirativas propias de un telefilme. Y menos aún se compadece con la visión infantil de un mundo controlado por "Spectre".


30 NOV 2015

VENEZUELA

Maduro o cómo ganar una elección con el país en contra

La “ingeniería electoral” es la última esperanza lícita que tiene el chavismo de vencer a la oposición el 6-D.

Seguidores de Maduro en uno de los actos de campaña.

Seguidores de Maduro en uno de los actos de campaña.  Reuters


Luis Garicano: «Me sorprende la defensa de lo público, de los que no quieren ahí a los mejores»  Francis Luis Garicano en un hotel de Málaga, el viernes.  Silva

·                   Es coordinador del programa económico y dirigente de Ciudadanos

·                   Asegura que el partido está en contra del copago en sanidad y educación, y a favor de una oferta de servicios común para todas las comunidades

·         JOSÉ VICENTE ASTORGA  | 

·          

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El gurú económico de Albert Rivera hace pedagogía para el cambio con su libro ‘Recuperar el futuro’. Sus ventas suben como C’s en los sondeos, que ya les dan un 20 por ciento.

–Lleva ritmo de ‘promo’, casi como de ganador del Planeta.

–Más o menos. En estos dos días, ocho entrevistas en medios en Andalucía.

–Y con los sondeos para Ciudadanos bastante bien.

–No van nada mal para un partido que empezó el año con el 2 por ciento.

–A media que pasan los días ¿Se ve más como político en campaña que como un economista en el mundo de las ideas?

–Para cambiar las cosas, la pedagogía es muy importante. Todo lo hacemos para explicar que hay que cambiar lo que no funciona. El objetivo es mucho más grande que unas elecciones.

–E incluso que varias legislaturas.

–Quizás en una generación.

–Hace 30 años el PSOE aspiraba a una Andalucía como California de Europa. Usted busca una España que sea la Florida de Europa…Aquello no funcionó. ¿Por qué lo suyo sí?

–O la Dinamarca del sur. Creo que Hay que tener ambición y ofrecer ideas para motivar. La de Andalucía como California no es mala. Realmente con lo fácil que es la comunicación por avión lo normal sería que aquí hubiera multitud de empresas inglesas. En Londres, con 2.000 euros, lo que puedes alquilar es local como un aseo. Traer empresas aquí seria esperable. Muchas de las cosas que hablamos en el libro y en el programa hay que hacerlas adrede para que no funcionen. ¡Que después de 40 años los niños no hablen inglés…! Hay falta de voluntad política y sobra populismo, hay poco conocimiento y pocas ganas de cambiar las cosas.

–Además de la rebaja del IVA, ¿qué proponen para el sector turístico?

–El ánimo del programa no es dar caramelos a los diferentes sectores. Sinceramente no creo que eso sea lo que necesita Andalucía, que como el resto de España, sí demanda un sistema institucional que funcione, que no tenga corrupción ni capitalismo de amiguetes, una administración sencilla, un sistema educativo que funcione, y un mercado laboral que funcione. Eso lo necesita el sector del turismo, el del calzado o el de la programación.

–El contrato único que plantean, ¿funcionaría para un sector sujeto a la estacionalidad?

–Tendría un efecto saludable. La estacionalidad no tiene problema con la contratación si hay seguridad jurídica, sea de tres o meses o cinco años. Se acaba se paga la indemnización. Lo que no puede ser es el exceso de temporalidad y eventualidad para gente que está de forma permanente, como pasa ahora en España.

–Asesor, luego afiliado, ¿y por qué no candidato a las generales?

–No tengo vocación de dedicarme a la política como actividad.

–Sus enemigos creen lo contrario.

–Bueno, sí, opinan lo peor. Tengo vocación de contribuir a mejorar las cosas. El proyecto de regeneración de España me ilusiona mucho y Ciudadanos tiene una oportunidad única. Ciudadanos tiene muchas formas de involucrar a las personas y la mía no es la de ser diputado.

–Usted se ilusionó con el Gobierno de Felipe González, cuyo triunfo en 1982 obligó al PSOE a improvisar miles de cargos públicos. Ahora anda usted en una fase similar.

–Seguro que la UCD diría entonces que el PSOE no tenía gente preparada, pero de aquellos gobiernos salió gente muy brillante que siguió o sigue en el candelero: Solana, Almunia, Boyer, Solchaga, Borrell. Figuras de nivel europeo.

–Llegado el caso, ¿C’s tendría problemas para reclutar una élite así?

–El no tener mochilas es una garantía de que un gobierno de Ciudadanos sería de gente extraordinaria. Sería de absoluta calidad. Y yo no voy a entrar en un Gobierno que no sea así, se lo digo claro. A los españoles les atrae un gobierno con una mayoría suficiente y con ganas para cambiar el país.

–¿El PP no las tiene?

–Ningunas. No hay voluntad política. La independencia de la Justicia no se hace y eso tiene coste alguno. O mire el consejo de RTVE.

–Imagine que termina un ciclo en puestos políticos. ¿Lo veremos traspasando alguna puerta giratoria?

–Un político no debería volver al sector privado en cuestiones que él ha regulado.

–¿Se autocierra puertas como ministro de Economía? Desde luego a las eléctricas les ha dado caña.

–La verdad es que sí. La gente que me relaciona con empresas del Ibex se ve que no lee muchas de las cosas que he escrito y dicho. Sinceramente, mi vida es muy buena como profesor, investigador, tengo un puesto prestigioso. Esto lo hago como otros muchos por verdadera ilusión.

–Además de ligarlo al IBEX, a C’s algunos lo ven como marca ‘premium’ del PP, la cara fresca y simpática de la derecha.

–Y también dicen que votar a C’s es votar al PP. La lucha política me parece perfecta, pero lo que llevo peor es el miedo a los titulares. La relación con la prensa es complicada. Es el miedo a meter la pata.

–¿Como les ha pasado hace poco con el copago?

–No hay copago sanitario. Habrá un catálogo de servicios comunes y la comunidad que quiera ampliarlos tendrá que financiarlos, pero eso se interpretó como copago. Nosotros estamos en contra y a favor de sanidad y educación gratuitas.

–Vivió en Chicago, trabaja y ha vivido hasta ahora en Londres. Hay quienes piensan que su modelo no vale para una sociedad latina.

–Somos muy ambiciosos en lo que queremos para España y no hay nada genético que impida el cambio. Mi visión no es la de norte contra sur. Hay una política de bajos vuelos. En educación, por ejemplo, no se pasa de religión y ciudadanía. Para hablar cómo abordamos la educación, la ideología no importa. Se trata de mirar lo que funciona. Es mejor una clase grande con un profesor bueno o una pequeña con uno malo. Quiere desideologizar estas cosas y el ejemplo no tiene que ser anglosajón necesariamente. Vamos a dejar de posiciones preconcebidas, como hago en las 12 propuestas del libro, verá que nos ajustamos a lo que funciona.

–Sorprende que C’s proponga mejores sueldos para los políticos, con la que ha caído.

–A mí lo que me sorprende es la defensa del sector público de los que no quieren que ahí estén los mejores, y retribuirlos adecuadamente. Ahora me entero de que el director general de políticas de Empleo de la Junta –y pienso que no hay puesto más importante en Andalucía– es el alcalde de un pueblo con casos de corrupción. En el tema de formación y en políticas activas de empleo haría falta un profesional de muchísimo nivel pero que antes de meterse, diría: oiga...Presidente y ministros en España, pro ejemplo, ganan menos que un consultor de primer año en una gran consultoría. No parece coherente. En Bankia nos hubiera salido más mejor un CEO de primer nivel mundial que no los 24.000 millones en rescatarla.


22 OCTUBRE 2015

La perversión de Susana Díaz

Artículo de Luis Escribano
 
  • No he visto tanto desgobierno desde que ingresé en 1990 en la Junta de Andalucía.
  • Gobernar es actuar, estar en primera fila, dejarse entrevistar por periodistas “incómodos”, y no esconderse detrás de “escuderos” del partido.
  • El problema radica en el hecho de que demasiados ciudadanos andaluces viven de la corrupción que alienta el PSOE andaluz de Susana Díaz.
 
No hay nada más obsceno que escuchar a estas alturas que Susana Díaz es una política con “visión de Estado”. Esto me lleva a pensar que no sólo hay personas cortas de miras, sino que la imbecilidad ha alcanzado cotas jamás imaginadas. Andalucía es hoy el más claro ejemplo de lo que no debe ser una región, y se ha conseguido gracias especialmente a las acciones y omisiones de los socialistas del PSOE andaluz y de sus allegados y estómagos agradecidos, sin olvidar el nulo esfuerzo de los grupos políticos que han pasado por la oposición.

Si alguien cree que Susana Díaz cambiará el panorama, su fanatismo lo llevará a su perdición. Una descendiente de la mediocridad política que inunda el PSOE andaluz, criada bajo el amparo de políticos que han logrado colocar a Andalucía en la primera Comunidad con más casos de corrupción económica y política, con más desempleo, con más fracaso escolar, con los impuestos más altos, etc., no puede ofrecer más que eso: ruina.

Un servidor desempeña su trabajo en la Junta de Andalucía en un puesto de responsabilidad (cooperación económica con las corporaciones locales), y les puedo asegurar que no he visto tanto desgobierno desde que ingresé en 1990 en la Junta de Andalucía. No hay proyecto, no hay objetivos, no hay coordinación, no se evalúa adecuadamente lo poco que se hace, el personal –salvo los allegados y agradecidos- está absolutamente desmoralizado. La Administración andaluza se está limitando hoy a achicar las enormes cantidades de agua que inunda el barco, aunque algunos siguen en sus camarotes con el agua por los tobillos sin enterarse de nada o porque creen neciamente que nunca se hundirá.

No hay ilusión por nada en la Junta de Andalucía. El partido socialista limita su interés a mantener y conservar en cargos públicos a todo aquél que pueda hacerle aportaciones económicas con sus sueldos públicos. No encuentran candidatos que quieran ocupar cargos en Centros directivos relacionados con algún caso de corrupción, para evitar que les salpique la misma. Cada vez menos funcionarios quieren firmar documentos comprometidos por lo que ocultan detrás, y se opta por contratar interinos (sin experiencia) o encomendar ilegalmente funciones a laborales de la administración paralela para presionarles con el cese si no firman esos documentos. Hay “mafias” dentro de la Administración andaluza -y no lo digo yo solo- que imposibilitan la limpieza e higiene de nuestras instituciones.

Y esto no se limita a la Junta de Andalucía: en nuestros Ayuntamientos y Diputaciones, la situación es similar o peor. El nepotismo existente en estas administraciones locales es colosal, y las situaciones de tensión, o incluso de acoso o “mobbing” de alcaldes y concejales con los funcionarios municipales son muy numerosas.

Pero todo esto no ocurriría si la sociedad andaluza estuviera adecuadamente formada y se preocupara un mínimo por darle la vuelta a la situación. En vez de eso, admite el nepotismo como un mal menor, entre otros disparates. “Tú que tienes mano en la Junta, a ver si encuentras algún puestecito para mi hijo, mi sobrina o mi cuñado”, es la frase típica que dirigen muchos andaluces a los que ocupan cargos públicos -políticos y funcionarios-, sin que les repugne siquiera plantearla, un indicador más de hasta donde llega la corrupción en esta tierra. Y en los Ayuntamientos y Diputaciones, ni les cuento.

No hay semana que no aparezca un nuevo caso de corrupción que salpique a las Administraciones públicas andaluzas y parte de la sociedad (ciudadanos, empresas, instituciones…). Desde que iniciamos el diario de El Demócrata Liberal allá por el mes de enero, hemos publicado numerosos artículos sobre casos de corrupción en Andalucía, algunos más conocidos que otros, y varias denuncias en exclusiva. Por ponerles varios ejemplos, recuerdo entre mis artículos los siguientes:

- Caso ERE, al que dediqué dos artículos (La tuerca) con una visión diferente, con argumentos muy consistentes, en los que hablaba incluso de inconstitucionalidad de las ayudas, y de la devolución de las ayudas por parte de todas las empresas.

- Caso de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (antigua EPSA), mostrando las ilegalidades que comete la Junta con las encomiendas de gestión que hace a esta Agencia.

- Caso de la Agencia IDEA y los incentivos que otorga vulnerando la legalidad vigente.

- Subvenciones que ha concedido “a dedo” la Junta a través de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, también ilegalmente.

- Pagos que hacen cargos públicos de la Junta al PSOE andaluz en sobres, que salen de las nóminas que pagamos con nuestros impuestos y que nutren al partido para conservar el Régimen socialista andaluz.

- Inconstitucionalidad de la decisión tomada por un insigne miembro del mismo partido socialista andaluz, Luis Pizarro, en la formación de la Mesa del Parlamento de Andalucía tras las elecciones autonómicas.

- La historia jamás contada sobre Aznalcóllar, relatando las ilegalidades cometidas por la Junta antes de que se rompiera la balsa de lodos con residuos tóxicos.

- Contratos verbales “a dedo” realizados por la Junta al margen de la Ley, que incluye a Consejerías y Agencias.

- Formación profesional para el empleo, con casos concretos de ilegalidades.

- Caso “Madeja”, con sobornos y dádivas, que afecta tanto al Ayuntamiento de Sevilla como a la Junta de Andalucía, además de a otras Administraciones.

- La falta de independencia de la Justicia, y el nepotismo existente en los órganos judiciales. Así tenemos el caso del cónyuge de la Magistrada Núñez Bolaños, que ocupa el Juzgado que instruye el caso ERE, o el del actual Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con declaraciones parciales y el alquiler de su vivienda.

- Los fondos Jeremie y los 14 fondos reembolsables de la Junta, donde el dinero vuela sin que se huela, y la UE sin enterarse de nada.

- La semana pasada, en exclusiva, la presunta prevaricación cometida por el que fue director del Instituto Andaluz de la Juventud de la Junta.

Y siendo diferentes estos y el resto de casos, ¿qué comparten todos ellos, qué los relaciona? Primero, sus autores (políticos, empleados públicos, empresas y ciudadanos); segundo, el sistema, que permite a nuestros representantes tomar decisiones impunemente por antojo o capricho sin el adecuado control; y tercero, una sociedad que ampara la corrupción por omisión, porque casi nada hace para acabar con ella. La libertad se gana luchando cada día con responsabilidad, no introduciendo una papeleta en una urna cada cuatro años.

Acciones de Susana Díaz contra la corrupción.

¿Ha ocurrido algo positivo desde entonces? ¿Han actuado la Fiscalía, los partidos políticos de la oposición, la Intervención General de la Junta de Andalucía, o Susana Díaz, la que iba a luchar implacablemente contra la corrupción, una mentira más de tantas que nos cuenta todos los días por si cuela? No, todo lo contrario. El PSOE andaluz, con Susana Díaz a la cabeza, tan sólo ha dejado pasar el tiempo, mareando los papeles, a ver si prescriben los presuntos delitos o si los ciudadanos se olvidan de tantos y tantos casos de corrupción. Y como observo que ningún político de la oposición o algún periodista preguntan a Susana Díaz sobre ello, lo haré yo:

1) ¿Cuántas instrucciones escritas ha enviado como Presidenta de la Junta a las Consejerías para adoptar medidas concretas para acabar con la corrupción?

2) ¿Cuántos escritos ha enviado a la Intervención General de la Junta de Andalucía y a la Inspección General de Servicios, ambas de la Consejería de Hacienda y Administración Pública, con instrucciones concretas para acabar con la corrupción?

3) ¿En cuántas actas del Consejo de Gobierno, y de qué fechas, figuran las medidas concretas ordenadas por Susana Díaz como Presidenta para acabar con la corrupción?

4) ¿Cuándo y cómo ha ordenado Susana Díaz que la Inspección General de Servicios introduzca en los Planes anuales de inspección medidas concretas para acabar con la corrupción?

5) ¿Qué medidas específicas ha ordenado Susana Díaz al Gabinete Jurídico de la Junta de Andalucía y a la Intervención General para que todos los letrados e interventores pongan en conocimiento inmediato de la Presidencia cualquier dato que puedan detectar sobre presuntas corrupciones, sin mediación de sus jefes –Viceconsejeros o Consejeros-?

6) ¿Cuántas iniciativas normativas ha presentado Susana Díaz en los Consejos de Gobierno para luchar contra la corrupción? Sin contar con la Ley de Transparencia, un parche sin efectividad alguna, como puede comprobarse con lo denunciado en mi artículo anterior.

7) ¿Etcétera, etcétera, etcétera?

Gobernar es actuar, estar en primera fila, dejarse entrevistar por periodistas “incómodos”, y no esconderse detrás de “escuderos” como hace Susana Díaz, a los que lanza a la arena del circo para recibir todos los golpes y ella salir indemne. Como ejemplo, aquí les dejo con la contestación de su fiel “escudero”, Miguel Ángel Vázquez, a un tuit de la diputada Teresa Rodríguez:

¿Quién osa proponer a Susana Díaz como sustituta de Pedro Sánchez “el Destructor”, como lo ha denominado en estas páginas Eduardo Maestre? Que Sánchez no sea precisamente el candidato ideal del PSOE -¿habrá alguno?- no justifica que cualquier político sin talla suficiente pueda ser postulado para el cargo. 

Y visto todo lo que hemos denunciado en estas páginas, ¿no les extraña siquiera que nadie nos haya denunciado por falsedad? Nadie lo ha hecho, lo cual da mucha veracidad a todo lo denunciado. Y si todas estas denuncias no constituyen un motivo suficiente para echar del poder al PSOE andaluz, ¿qué más necesitan los ciudadanos andaluces?

10 OCTUBRE 2015

MELCHOR MIRALLES

En los despachos de la sede del PP de Génova saltaron todas las alarmas el domingo 27 por la noche cuando a través de las pantallas de televisión asistieron a la celebración que Ciudadanos hacía en Barcelona tras su exitazo en las Elecciones Autonómicas catalanas. Un cualificado dirigente de los veteranos que están en la puerta de salida comentó con quienes le acompañaban: “Estamos jodidos. Estos jóvenes nos han comido la tostada. Mírales. Observa sus rostros, su alegría, su frescura, su naturalidad. Escucha sus cánticos, ese “Cataluña es España”, ese “yo soy español, catalán, catalán, español”. Ahí les tienes, un grupo de jóvenes sin experiencia, situados en el centro o el centro derecha, no nacionalistas, nos han barrido y llevarán la bandera del constitucionalismo como principal partido de la oposición. Esto es el final. Porque en las Generales no ganarán, pero nos van a hacer un daño irreparable. Y probablemente no podamos gobernar. Y Mariano no se entera. Que drama”.

Más claro imposible. En el PP hay ya muchos que consideran que Rajoy está a punto de cargarse el partido, y se temen que en el Congreso Extraordinario que se celebrará en el primer trimestre de 2016 una nueva dirección tenga que refundar la casa y empezar de cero, porque el liderazgo social, moral y político del centro y el centro derecha lo van perdiendo a favor de Ciudadanos.

Rajoy llegó al Gobierno con el voto de 11 millones de españoles que le otorgaron una mayoría absoluta para cambiar las cosas y regenerar la vida política en España. Pero desde el minuto cero el Gobierno comenzó a incumplir el programa electoral. Es verdad que la herencia de Zapatero fue nefasta. Es verdad que algunas cosas han mejorado, a costa de terminar de liquidar a las clases medias. Pero en política, como en la vida, las cosas son como parecen, y el PP y Rajoy están bajo mínimos, y Ciudadanos ilusiona y estimula al personal en la misma medida que el PP desilusiona y desanima cada día más. Hasta el punto de que hay dirigentes populares que de modo reservado te dicen que “como Rajoy va a ser cabeza de lista sí o sí, y yo no voy en las listas, votaré a Ciudadanos”. Como lo leen.

Es cierto que de aquí a las generales queda un mundo y pueden suceder muchas cosas. Es verdad que las encuestas apuntan tendencias, pero a la hora de votar puede haber modificaciones de los criterios de hoy. Lo que nadie puede discutir es que el PP se ve forzado a redefinir todo su discurso o su no discurso de los últimos cuatro años en muy poco tiempo. Han de construir un relato de política social y regeneradora que a estas alturas es complicado que pueda resultar creíble. Ha de renovar rostros, y es extremadamente difícil si la cabeza del cartel es la misma, y si el que manda se resiste a jubilar a la vieja guardia, conocedora de todos los secretos Y ha de dejar colocados a muchos ministros y popes populares.

El PP tiene que conseguir ilusionar al personal primero para ir a votar, y segundo para que les voten a ellos. Y nadie en el PP cree que vendiendo solo recuperación económica y unidad de España puedan disponer de mayoría absoluta. Y de no obtenerla, se verán abocados muy probablemente a dos escenarios: o gobernar con la ayuda de Ciudadanos o quedarse en la oposición.

Todo el mundo es consciente de que Albert Rivera está en disposición de acreditar en las Generales que es alternativa de Gobierno o al menos partido clave para que otros puedan gobernar. El dato incuestionable es que Ciudadanos ha aumentado en votos en todas las convocatorias electorales de 2015 y en las catalanas ha estado netamente por encima de los otros tres partidos de ámbito nacional, PP, PSOE y Podemos. Y, además, todos los puntos fuertes de Albert Rivera y sus muchachos coinciden con los débiles del PP. En primer lugar y por encima de todo está el liderazgo. En el PP manda Rajoy, nadie mueve un dedo sin que el jefe lo bendiga, van de derrota en derrota hasta la derrota final y nada se mueve. Y Albert Rivera traslada una imagen de adalid, de paladín, de hombre que manda, pero ha tenido la habilidad de trasladar la imagen de que no está solo. El último ejemplo, Inés Arrimadas, triunfadora en Cataluña, donde había podido presentarse Rivera para después abandonar. Pero no lo hizo. Y acertó. Rivera es el político mejor valorado en las encuestas. Rajoy es el presidente peor valorado, según el CIS.

Respecto a transparencia y democracia interna, el PP sigue empleando el dedo del líder para designar hasta al botones, y Ciudadanos elige a su gente con primarias. El PP es un partido a ojos de todos en el que defienden por encima de todo sus intereses particulares, sus compromisos privados. Ciudadanos traslada una imagen de cambio y de proximidad a la realidad de los electores, tiene bastante explicado su proyecto y se sabe quienes van a ser los cabezas de lista, mientras Rajoy sigue sin explicar nada sobre su programa y en las sedes populares andan a palos por colocarse en las listas en lugares para poder salir.

En Cataluña, Ciudadanos ha arrasado en la defensa de la Constitución y la unidad de España con un discurso moderno, regenerador y democrático, mientras el PP, con cambio de líder en el último segundo, se enfrascó en el discurso del miedo y con voces discordantes, que era lo que le faltaba.

El PP está aislado del diálogo político por su inmovilismo, y su argumento esencial en las últimas semanas, el del dramatismo, el de “o nosotros o el caos”, genera rechazo, mientras Ciudadanos ha acreditado capacidad de entenderse, de alcanzar acuerdos con PP y PSOE sin pedir a cambio poltronas. Son críticos con unos y con otros pero buscan construir y regenerar. Rivera y sus ciudadanos pescan votos en los caladeros tradicionales de los dos grandes partidos y consiguen movilizar a muchos abstencionistas.

Y desde el punto de vista de la comunicación, Ciudadanos lleva muchos meses compareciendo habitualmente en ruedas de prensa y ocupando espacio en radios, televisiones y prensa escrita, mientras el PP ha estado cuatro años ausente y entregado al comunicado y al plasma, y solo en la hora undécima ha colocado en las tertulias y el resto de los medios a sus caras más jóvenes. Y Rajoy, que ha llegado tarde a pisar la calle, cuando su credibilidad está bajo mínimos, y evidenciando que es pura táctica, una estrategia que no responde a un deseo sincero y transparente de estar más cerca de los votantes.

El PP es consciente de sus dificultades, aunque esté empeñado en públicamente trasladar un mensaje de optimismo. Los españoles, según todas las encuestas, no están por la labor de aupar al poder a los populistas de Podemos, pero tampoco parecen por la labor de seguir confiando a los dos grandes partidos de la política de siempre. Hay ansia de cambio. 

El bipartidismo no ha muerto, pero está herido de gravedad. Además cuenta con el establishment, o sea, con el dinero, y con una ley electoral que penaliza a los pequeños. Pero esta vez quizá no sea suficiente. Y si PP y PSOE quieren gobernar, tendrán que entenderse con Ciudadanos. Tiempo al tiempo.

21 SEPTIEMBRE 2015

La princesa está triste

    ARCADI  ESPADA

En el editorial del periódico  sale dos veces el adjetivo  ilusionante .  Al parecer hay que hacerle a Cataluña una propuesta ilusionante para que se vuelva a sentir bien. No es ninguna novedad. De hecho esta teoría feminoide opera desde el principio del régimen autonómico. Cataluña de morros. O en su versión ligeramente masculina, el  català emprenyat . Yo comprendo que esa teoría la utilicen y difundan los nacionalistas. Su principal éxito ha sido el de convencer a buena parte de los ciudadanos catalanes y de las élites españolas de que a Cataluña se le debe algo. Comprendo también que la oposición utilice el malestar de Cataluña para atacar al Gobierno. Lo comprendo, pero no lo perdono, claro, porque esa falta de consenso en política exterior ha sido letal para la democracia española. Pero lo que no comprendo es que los periódicos, se trate de  El Mundo  o del  Financial Times,  se sumen a la teoría, porque la obligación de los periódicos es regirse por la objetividad. En Cataluña hay problemas, incluso graves problemas,  como el de su gobierno.  La discusión de esos problemas, que no son, por supuesto, mucho más acuciantes que los que se dan en Galicia, Castilla o Andalucía ha de hacerse, obligatoriamente, en la legalidad. Uno puede tratar de los problemas psicológicos o sociales de un secuestrador. Pero nunca antes de que deponga su actitud. Y, desde luego, no parece que las víctimas tengan por qué ofrecer alternativas ilusionantes a sus chantajistas. 

31 AGOSTO 2015

FELIPE GONZÁLEZ LLEGA MUY TARDE


Ayer el ex Presidente del Gobierno, Felipe González, escribía un artículo en el diario El País en el que daba su opinión sobre la situación que se vive en Cataluña. Podríamos decir eso de más vale tarde que nunca o que nunca es tarde si la dicha llega…

El ex Secretario General del PSOE pide a los catalanes “que no se dejen arrastrar a una aventura ilegal e irresponsable que pone en peligro la convivencia entre los catalanes, y entres éstos y los demás españoles” y señala que “estamos mucho mejor juntos que enfrentados: reconociendo la diversidad como una riqueza compartida y no como un motivo de fractura entre nosotros”. Y además de dar las gracias por el apoyo mayoritario de los catalanes cuando estuvo al frente de la Nación, entre otras cosas, compara este proceso de  secesión con el nazismo, al decir que “Es lo más parecido a la aventura alemana o italiana de los años treinta del siglo pasado. Pero nos cuesta expresarlo así por respeto a la tradición de convivencia de Cataluña. El señor Mas sabe que, desde el momento mismo que incumple su obligación como presidente de la Generalitat y primer representante del Estado en Cataluña, está violando su promesa de cumplir y hacer cumplir la Ley. Se coloca fuera de la legalidad, renuncia a representar a todos los catalanes y pierde la legitimidad democrática en el ejercicio de sus funciones”.

Yo firmaría ese artículo de Felipe González, pues me parece que lleva razón en todo lo que dice. Y es que se trata de un mensaje sensato, pero le falta coherencia.  Y por eso he iniciado este artículo con el más vale tarde que nunca o el nunca es tarde si la dicha llega, porque Felipe González, al igual que otros gobernantes de este País, desde siempre ha hecho oídos sordos al “problema catalán”, haciendo permanentes concesiones al nacionalismo a cambio de apoyos en las Cortes, y mirando para otro lado respecto a cuestiones tan importantes como la enseñanza, mientras el nacionalismo se ha dedicado a adoctrinar a los jóvenes durante décadas. Y estas manifestaciones deberían sonrojar mucho más a Felipe González, porque su partido en Cataluña ha estado unto al separatismo, pactando con ERC en muchos ayuntamientos y en la misma Generalidad, con el permanente silencio y complacencia de González.

Por eso, aunque me alegre de lo que dice ahora Felipe González, creo que llega muy tarde, porque durante años el PSOE ha estado engordando al separatismo catalán, que hoy día es lo que es gracias, en parte, a la actitud de los socialistas, que han aplicado el cortoplacismo y su ansia de poder a cambio de herir a España.

17 AGOSTO 2015

Ocho años después

SANTIAGO CARBÓ

La recuperación de esta crisis es la más larga y dura de las que se han documentado en España desde la mitad del siglo pasado. Hay que crear un sistema de incentivos y de calidad institucional que recupere a la población de los sectores más formados


El 9 de agosto de 2007, los problemas de liquidez de tres fondos de inversión de BNP Paribas marcaron la salida oficiosa de la que sería la primera gran crisis financiera de este siglo. Han pasado ocho años y la efeméride es de envergadura tal que no vendría mal hacer repaso de ella cada año, para ver qué hemos aprendido y qué no. Pero hacerla en este momento parece oportuno por dos razones, al menos. La primera, porque parece que no hubiéramos aprendido demasiado y, en estos días, hay riesgos muy importantes de burbujas de activos y de fuertes turbulencias en países como China, que la devaluación del yuan no va a frenar seguramente. Riesgos siempre suficientemente menospreciados hasta que explotan y esparcen sus pedazos como cristales que seccionan el desarrollo social y lastran el futuro de un par de generaciones allá donde se producen. La segunda razón es que España es uno de los países afectados donde más se está tardando en salir de la crisis. Porque no puede hablarse de salida mientras que persistan las secuelas. Y cuestiones como el paro, la pérdida de poder adquisitivo y la desigualdad son, más que cicatrices, auténticas heridas abiertas.

Esas consecuencias de las grandes crisis fueron excelentemente documentadas por Reinhart y Rogoff en su The Aftermath of Financial Crises, publicado en el volumen 99 de American Economic Review en 2009. De hecho, treinta años antes de la actual crisis, España ya vivió una considerada entre las cinco mayores del mundo en la segunda mitad del pasado siglo, la de 1977. Las huellas de aquel golpe fueron profundas. En aquel momento, en apenas dos años, el PIB comenzó a crecer de forma más o menos sostenida. En la crisis actual ha habido dos recesiones casi seguidas en España —y ninguna de las dos se anticipó por los analistas—, pero hemos tenido que esperar cinco años para levantar cabeza en materia de crecimiento. Ahora bien, lo que está documentado y demostrado es que los ciclos de recuperación del PIB son mucho más cortos que los del empleo. Eso lo saben muy bien los españoles sin tener que revisar las estadísticas. En 1977 se precisaron siete años para recuperar el nivel de empleo anterior a la crisis y, en la actualidad, puede ser preciso el doble de tiempo. Claro está que los niveles de partida no son comparables. Aquella crisis golpeó a una economía española inmadura y con mucho por hacer. La actual ha sido una especie de tsunami para una economía ciertamente más madura, pero también con mucha tarea por delante para renovarse.

En 1977 se necesitaron siete años para recuperar el empleo; hoy será preciso el doble de tiempo

Mientras esto sucede en España, otros países con burbujas inmobiliarias y crisis bancarias de igual o mayor envergadura, como Estados Unidos y Reino Unido, sin estar bien —porque sus sociedades han perdido mucho—, han dejado definitivamente atrás lo peor de la crisis y se encuentran en niveles muy cercanos al pleno empleo. Algo deben haber hecho mejor. Parte de su relativo éxito —que, desde una perspectiva social, también tiene elementos cuestionables— se debe a la existencia de mecanismos de respuesta temprana y de una red de seguridad bancaria más agiles y decididas que en la eurozona, donde ha reinado el caos, con las recurrentes tensiones con Grecia son el ejemplo más claro a pesar del acuerdo reciente, que está por ver que funcione mínimamente. Algunos países del área del euro reaccionaron rápido y sufrieron un bofetón severo, pero más o menos breve. En España, ni siquiera se puso la cara hasta que ya llovieron tantos sopapos que no hubo resquicio donde refugiarse. Pero también la estructura tiene mucho que ver. No han acompañado ni las instituciones laborales, ni los sistemas de incentivos, ni el ejemplo de una representación política al nivel que hubiera sido deseable esperar.

Asimismo, en un entorno global, si pensamos en cómo se ha reformado la arquitectura financiera internacional tras la crisis, el panorama no es del todo alentador porque lo que se ha producido es una sobredosis de regulación que puede llegar a estrangular excesivamente el crédito. Y otra lección —también con implicaciones para España— es que es posible que parte de las soluciones que se han arbitrado a ambos lados del Atlántico para combatir la crisis sean medicamentos cuyos efectos adversos no se conocen. La tremenda expansión monetaria en Estados Unidos comienza a darse la vuelta y parece que la economía norteamericana está preparada para ello. No está tan claro que el resto del mundo lo esté. Y en España, como miembro de la eurozona, un entorno de reducidos tipos de interés será esencial aún durante mucho tiempo, porque la deuda pública y privada española es mayor. 

( continúa)

http://elpais.com/elpais/2015/08/12/opinion/1439378494_199702.html


16  AGOSTO 2015

Hacia la estación de Finlandia

JAVIER REDONDO RODELAS
profesor de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid y director de 'La Aventura de la Historia'.

 Una escena de la película 'Matar a un rey', lord Fairfax, partidario de limitar el poder del monarca y consolidar el parlamentarismo en Inglaterra, le reprocha a su hasta entonces amigo y aliado revolucionario, el megalómano Cromwell, ejecutor de Carlos I: "Acabamos con el rey porque nos trataba como súbditos y ahora tú tratas a las gentes de nuestro pueblo como si fueran ovejas". Cromwell, el tirano que prometió a la multitud que gobernaría en su nombre encandilaba con un discurso encendido, superficial, campechano, pretendidamente sublime, cautivador y revanchista.

La cúpula de Podemos hace exactamente lo mismo y contribuye a infantilizar a nuestra sociedad. Todo es muy viejo aunque parezca nuevo. No sólo desprecia nuestra democracia, mal llamándola -y de paso degradándola- "régimen del 78", reniega de la democracia misma, sirviéndose de un maniqueo debate conceptual que contrapone el modelo representativo, procedimental y liberal-protector al deliberativo, participativo y asambleario. Desprestigia las elecciones y prestigia los referendos; concede mayor legitimidad a los movimientos ciudadanos -empleamos sin conocer su significado político la expresión 'empoderar a la gente'- que a los partidos tradicionales; prefiere el activismo al sufragio.

En el ámbito académico ha sido tal la dejación de la defensa de la ley y la libertad como ejes y motores de la democracia y la prosperidad que cuando los biempensantes nos hemos desperezado carecemos de espacio y resortes para abordar una discusión racional, abierta y plural sobre la naturaleza de los sistemas de gobierno. La bulimia postmarxista impide un debate fuera de los límites y radio de acción de su lenguaje y concepción estrecha y falaz de la realidad. Se nos persuade de que hay que ampliar los cauces de participación en lugar de incidir en los mecanismos de protección de las libertades individuales, la seguridad jurídica y la igualdad ante la ley. En el mundo de 'las democracias idílicas' y de los buenos sentimientos, el Estado de Derecho se desvanece. Triunfan 'los deseos del pueblo'. Con el banal pretexto de la horizontalidad se erige el reino de la arbitrariedad: la voluntad de una parte del pueblo es sagrada; la otra parte, cómplice de los poderosos, ni siquiera es digna de considerarse pueblo.

Por eso, el cisma abierto en Cataluña por el nacionalismo y la emergencia de Podemos son dos manifestaciones del mismo fenómeno, largamente larvado: la devaluación de los derechos individuales y la emergencia de unos supuestos derechos colectivos y de participación, la entronización de un inexistente derecho a decidir independientemente de los cauces y procedimientos legales. Para los nacionalistas y neocaudillistas las instituciones representativas tienen un carácter técnico y finalmente obstruccionista, pues la verdadera democracia se hace en la calle. Ambos piensan que el colapso del modelo -crisis, corrupción y financiación- pone en bandeja la oportunidad de sustituirlo.

El historiador Arno J. Mayer define con precisión el proyecto revolucionario bolchevique: es una "amalgama inconsistente de ideología y circunstancia, intención e improvisación". O sea, mucho vocabulario apetecible y seductor, un momento preciso -Lenin no podía dejar escapar aquel tren a San Petersburgo cuando llegaron a Suiza los primeros ecos de la revolución-, un fin muy claro -la conquista del Estado- y decisiones puntuales condicionadas por la marcha de los acontecimientos.

"El objetivo de los nuevos caudillistas es construir una 'nueva democracia' sobre la base de mareas de indignados"

Como buenos pastores, encauzan cada amago de desviación y problema sobrevenido por la senda de sus propios parámetros discursivos: palabras que repiten hasta la saciedad ¿No les llama la atención que cuando los dirigentes de Podemos se pronuncian sobre un asunto lo hacen siempre en términos comparativos respecto de otro que ellos mismos han introducido en su argumentación y tiene poco que ver con el originalmente propuesto? ¿Qué respondan con una pregunta cada pregunta? Así evitan contestar a lo primero y eluden abordar lo segundo con rigor y honestidad.

¿No les sorprende que toda la cúpula de Podemos hable tan deprisa? Si ustedes se detienen a examinar a fondo cada intervención, las conjunciones causales -omitidas o verbalizadas- no se sostienen. El discurso no sigue una lógica argumental, simplemente es una sucesión frívola e inconexa de consignas en las que subrayan determinadas palabras comodín que han clavado como picas en la agenda política. Emplean dicotomías constantemente porque entienden la política como conflicto y movilización permanente (norte-sur, arriba-abajo, poderosos-gente, Alemania-Grecia, casta-pueblo...).Se nutren de la división y el envilecimiento, buscan la diferencia, ponen etiquetas y sobre todo tratan de distinguirse de todos los que no son gente, los que no son ellos, a los que señalan hasta la vergüenza. Uno de sus insignes ideólogos sostiene que hay más gente buena a izquierda que a derecha y que los empresarios incumplen la ley porque no temen al pueblo -no porque no teman a la ley-.

Con tosquedad pero eficacia identifican siempre, en nuestra sociedad de divisiones y demandas múltiples, esto es, diversa y plural, la opción popular, hechizante, exitosa, sencilla y elemental. Se aferran a ella y elaboran su propuesta. A eso le llaman transversalidad. La cúpula de Podemos articula su discurso según esta secuencia: primero presenta una conjetura -un prejuicio o juicio de valor- como tesis irrefutable; sin solución de continuidad plantea una pregunta capciosa; por último, enumera conclusiones sin hilvanar.

Cuando el líder incorruptible de la formación sostiene que Marx y Engels se hubieran definido como socialdemócratas, igual que BernsteinRosa Luxemburgo y Vladimir Ilich, no sólo miente, además trata a los lectores de EL MUNDO como ovejas o como niños

Busca confundirlos, no únicamente con la pueril omisión del apelativo de Lenin. Marx y Engels nunca se definieron como socialdemócratas, de hecho, una de las rupturas de la Internacional socialista escinde a marxistas y socialdemócratas; tampoco Luxemburgo, que empleó el término de manera puramente instrumental; ni mucho menos Lenin, que se apoderó de la denominación precisamente para fagocitarlos y dulcificar sus propios propósitos.

En 'El Estado y la revolución', el 'lúcido' Lenin dedica un capítulo a los socialdemócratas: les llama "oportunistas". Se ceba especialmente con Kautsky y Bernstein, a quienes considera traidores a la causa proletaria. Ambos se atrevieron a asociar bolchevismo y dictadura. Para Lenin, los socialdemócratas eran aliados coyunturales y útiles para alcanzar el poder, pero eran incapaces de dotar de paz y libertad al pueblo, pues se reconocían amigos de los países con los que Rusia tenía contraídas deudas -Inglaterra y Francia- y porque formaban parte de la clase "terrateniente opresora".

En este sentido, conviene no perder de vista un aspecto estratégico. En 1917, Kerenski, el joven y apuesto socialdemócrata ligeramente escorado a la izquierda -a pesar de su origen burgués-, que gustaba a las señoras de San Petersburgo, renegó altaneramente de los liberales de su partido porque pretendían mantener los vínculos con los países aliados y se consideraba llamado a desempeñar un papel ilustre, ¡ay!, con la inestimable ayuda de Lenin. Mientras Kerenski le tendía la mano, Lenin ya lo había sentenciado en las cartas que envió desde su exilio a sus correligionarios bolcheviques, a quienes recordó que constituían la mayoría porque el pueblo estaba de su lado. Para Lenin, los socialdemócratas habían mostrado su incapacidad de proporcionar pan a su gente. Kerenski reaccionó y le espetó: "Esto es socialismo"; Lenin ni se inmutó: "Es democracia".

LA CALIDAD de la democracia no se mide por las intenciones, el postureo o la puesta en escena; la democracia es algo mucho más elevado, sustancial y también formal. Cuando la cúpula de Podemos se muestra partidaria de emprender un proceso constituyente se mueve siempre en el terreno de la ambigüedad y se sitúa en el lugar común más apacible: habla de impulsar un gran debate social. No, así no. Es preceptivo formar una mayoría parlamentaria y seguir la pauta establecida en el artículo 168 de la Constitución, que incluye disolver las Cortes que presenten la reforma y finalmente someter el proyecto a referéndum. Cierto que puede haber un procedimiento más tentador, similar al seguido en enero de 1918 en Rusia: el tercer Congreso de los Soviets abrió los debates en el Palacio de Taúride, se consideró heredero natural de la Asamblea Constituyente y la disolvió. En cierto modo, el nacionalismo catalán ha emprendido este camino. El incumplimiento de la Constitución y la ley por la vía de los hechos no nos es ajeno.

El objetivo de los nuevos caudillistas es construir una 'nueva democracia' sobre la base de las mareas de indignados y los colectivos sociales. En esto también han seguido escrupulosamente el manual: las mareas, indignados y colectivos han servido para escenificar el proceso de formación del movimiento: de abajo hacia arriba. Una vez consolidado el partido, estos pasan a ser apéndices, sectores críticos o meras bases, ya que sólo el partido y su líder tienen la fuerza y autoridad suficiente para aglutinar sus demandas y combatir al sistema.

Las elecciones generales representan para la cúpula de Podemos la oportunidad de alcanzar su estación de Finlandia, el punto de no retorno, el lugar donde el aclamado Lenin (hoy las audiencias sustituyen a las masas), regresando de su exilio, supo que impondría su voluntad y que laminaría a toda la oposición, incluidos los socialdemócratas, aunque el suyo no fuera el partido mayoritario. Éste es el enorme desafío que afronta nuestro apuesto Kerenski.



4 AGOSTO 2015

LOS  COSTES  DE  LA INDEPENDENCIA DE  CATALUÑA 

Las cuentas y los cuentos

JOSEP BORRELL

Los números mal hechos y peor explicados han generado una fábula que muchos se han creído.

El conseller Mas-Colell ha querido tranquilizar a los partidarios de la independencia diciendo que con los impuestos que pagan los catalanes se cubrirán sin problemas los costes de los servicios públicos que ahora reciben del Estado y aún quedaría un «petit excedent». ¿Cómo que un «petit excedent»? ¿Pero Mas y Junqueras no habían asegurado que eran 16.000 millones?
¿Pero no se han hartado de decir que con esos 16.000 millones, contantes y sonantes, no habrían sido necesarios los recortes y se podría liquidar rápidamente la deuda?Junqueras debe corregir rápidamente al conseller, porque ha llenado las hemerotecas con declaraciones según las que Catalunya tendría el mayor superávit presupuestario de Europa y la independencia traería el equivalente a cuatro veces los recortes en el gasto. Mas ha ido contando cuentos parecidos por medio mundo.
Un informe presentado por Mas-Colell el diciembre pasado estimaba que, en el 2015, la diferencia entre los impuestos que los catalanes aportan al Estado y lo que reciben a cambio sería de 3.228 millones, del orden del 1,6% del PIB. Y, curiosamente, nadie pareció sorprenderse por la gran diferencia entre esta cifra y los míticos 16.000 millones. El mismo periodista que daba la noticia, al día siguiente le preguntaba sin inmutarse a Pablo Iglesias si podía comprender que disponer de 16.000 millones era un poderoso argumento a favor de la independencia.
Y, en efecto, si fuera cierto, lo sería. Pero no lo es. La cifra de 16.000 millones está calculada por un método muy particular que la sobrevalora de forma injustificada, basado en supuestos nada realistas y que confunden a la opinión pública con su significado. Las cuentas mal hechas y peor explicadas -o mejor dicho, presentadas con la manifiesta voluntad de engañar sobre su significado- han generado un cuento que mucha gente se ha creído de buena fe.
Hay que reconocer que la venta de esta fábula a la opinión pública ha sido un gran éxito de comunicación política para los independentistas. Pero es un engaño tan grande como la inventada comparación con las balanzas fiscales alemanas que nunca existieron. Se podría decir en descargo de Mas y Junqueras que no entienden la particular forma en que se ha fabricado ese cuento, contando el déficit fiscal de una forma muy particular, el llamado método monetario y con neutralización del déficit publico estatal por los ingresos. Algo difícil de entender para la mayoría de los ciudadanos, pero nada equivalente a los recursos adicionales de los que se podría disponer con la independencia. Sí, es posible que ni Mas ni Junqueras entendieran de dónde salía esa cifra, pero les daba igual, se limitaban a repetir un eslogan exitoso. No sería la primera vez. Quizá Junqueras recuerde la carta que escribió en el 2011 a todos los eurodiputados pidiendo que Catalunya tuviese el mismo trato fiscal que un land alemán, ya que, según él, una sentencia del Tribunal Constitucional había limitado el déficit de los länder al 4,5% de su PIB. Mas lo repetía poco después en una entrevista en Le Monde: «Alemania calcula cada año las balanzas fiscales de sus länder y limita el déficit al 4% de su PIB; queremos ser tratados como los alemanes».
Durante años se ha estado creando un sentimiento de agravio usando el argumento de esa comparación y de las famosas balanzas fiscales alemanas. Todavía hoy en las tertulias hay indocumentados que las reclaman. Pero en realidad el Gobierno alemán nunca ha calculado las balanzas fiscales de sus länder. Y no existe en ninguna parte de la legislación alemana ningún límite a su déficit fiscal. Llevamos años invocando algo que no existe. Nos lo habían advertido académicos alemanes de paso por aquí. Y, para estar seguro de lo que digo en un libro que aparecerá en septiembre sobre las cuentas y los cuentos de la independencia, me lo ha confirmado por escrito la embajada de la RFA en España.
Tras hacer el ridículo contando cuentos por estos mundos de Dios, Mas y Junqueras ¿van a reconocer su error, o vamos a pasarnos la campaña electoral apelando a fantasmagóricos argumentos? Se han contado muchos más cuentos como estos, entre ellos el de la permanencia automática en la UE o el reconocimiento universal del derecho a la autodeterminación. Se trata de vender una independencia-sin-costes. La presentan envuelta en datos falsos para calcular los beneficios y en la ficción de una estimación cero de los costes.
Es posible, y respetable, que para algunos la independencia sea una cuestión de dignidad cualesquiera que sean sus costes. También debe ser respetable querer saber cuáles son las ventajas y los inconvenientes de una decisión tan trascendental. Y muchos querrán que no les cuenten cuentos haciendo mal las cuentas.



3 JULIO 2015

EL PROGRAMA ECONÓMICO DE CIUDADANOS ES EL QUE MAS INCENTIVA EL TRABAJO Y LUCHA CONTRA LA DESIGUALDAD

Después de EEUU, España es el país desarrollado donde más han crecido las desigualdades sociales y económicas. Ciento son los informes que así lo prueban, por ejemplo, el partido de Ciudadanos lo dejó claro cuando presentó su programa económico; ahora, FAES, la fundación ligada al PP, ha presentado un estudio que también muestra el crecimiento de la desigualdad en España. Sería interesante comparar las propuestas de uno y otro partido para poner remedio al asunto. Mientras esos partidos nos dicen lo que tienen en común y lo que les diferencia para atajar la crisis, valga recordar algunas de las propuestas generales que Ciudadanos nos viene planteando desde que presentara su programa económico.

De acuerdo con el Informe Mundial sobre Salarios 2014/2015 de la Organización Internacional del Trabajo titulado "Salarios y desigualdad de ingresos", Ciudadanos mantenía que el crecimiento de la desigualdad estaba motivado en un 90 % por el paro y los bajos salarios. Por ello, se sumaban a todas las organizaciones que pedían al Gobierno la necesidad de aumentar los salarios. Un empleo justo y un salario justo serían, pues, las bases para superar tantas desigualdades. Por ahí, naturalmente, es menester estudiar la intensificación de los debates en torno a la función económica de los salarios: o nos tomamos en serio la discusión sobre las escalas salariales o el riesgo de deflación no lo superaremos. El déficit de la demanda agregada derivado del consumo insuficiente de los hogares nos pone al borde de otra crisis aún más dura, en fin, la reducción o el estancamiento de los salarios aumenta el “riesgo de deflación”.

Ciudadanos no deja de insistir en que la destrucción de empleo y el paro, por un lado, y el retroceso de los salarios, por otro, han hecho estallar la desigualdad en España. La brecha entre los que más tienen y los que menos, es lo que hace de España el país “donde ha crecido más la desigualdad”, seguido de Estados Unidos, donde ha crecido un 13%. Es también esta brecha la que distingue a España de otros países del entorno que también han sufrido con dureza la crisis y las políticas de recorte, como Grecia o Portugal. Para Ciudadanos los salarios en España pueden aumentar tanto como permita la productividad que ha crecido mucho más que los salarios. Existe, pues, un margen real que permite la subida de los salarios, así como de los subsidios. He ahí pues el asunto fundamental para reactivar la economía y corregir la desigualdad. 

Ciudadanos ha presentado otras medidas importantes para atajar la desigualdad, por ejemplo, el famoso CSAG, que es un subsidio al salario en forma de impuesto negativo sobre la renta, pero quizá lo más importante que ha hecho Ciudadanos es reconocer que las desigualdades en España son muy importantes. Gravísimas. Y, además, son reales. No se trata de un problema ideológico. Por el contrario, el PP, o mejor, FAES reconoce y encara con decisión el asunto de la desigualdad, pero no le concede la relevancia que tiene para Ciudadanos. He ahí la diferencia clave entre los dos partidos: para Ciudadanos la desigualdad es su principal preocupación, mientras que para el PP, o mejor dicho, para FAES : España no es un país con un problema grave de desigualdad "ya que se sitúa en las posiciones intermedias de todos los indicadores sobre diferencias de riqueza, consumo o renta. Lo mismo ocurre con las tasas de pobreza".

17 JUNIO 2015

LA  DEMAGOGIA DE PODEMOS

Poco más de una semana hemos necesitado para comprobar cómo la mitad de las cosas con las que Podemos calentó la campaña electoral–y lleva meses calentando la política nacional– o son mentira o son una exageración o no han ocurrido nunca.

España es un país con problemas, sí, alguno de ellos muy graves, pero no es el páramo de miseria, hambre y desesperación que esta gente lleva tiempo intentando hacernos creer.

En España hay gente que lo pasa mal , sí, pero nadie se muere de hambre; hay niños cuyas familias tienen serias dificultades, pero no hay pobreza infantil porque no hay niños viviendo en las calles como en una novela de Dickens.

Como no ha habido cientos de miles de desahucios de primera vivienda, y, pese a que se han dado casos –un tanto por cierto irrisorio en el conjunto del mercado inmobiliario–, bajo la inmensa mayoría de los puentes de nuestro país sólo hay ríos, carreteras y algún que otro barranco.

Y esta realidad, la de un país que está atravesando –y hay que reconocerlo: saliendo de– una crisis espantosa pero que aun así mantiene unos niveles de vida que no habíamos conocido prácticamente hasta este siglo, es la que se han encontrado los alegres populistas que ya están tocando poder en algunos grandes ayuntamientos, en los que descubren que el plan contra la malnutrición infantil lleva tiempo en marcha y es bueno, como ha tenido que reconocer Carmena; o que el desahucio que heroicamente ibas a impedir no está pedido por un malvado banco sino por una anciana enferma que hace años que no cobra, como le ha pasado al sin par Kichi.

Dará igual, eso sí, y por tres razones: la primera, que los que comandan el invento nunca se han creído sus propias mentiras, así que seguirán soltándolas sin importarles un pelo que su dibujo no se parezca en nada a la verdad. La segunda, porque cuentan con todo un ejército de periodistas serviles que les siguen a pies juntillas, que les justifican cualquier cosa y que están dispuestos a seguir vendiendo esta retórica de la penuria a pesar de que lo más cerca que han estado de la miseria fue el día en que se cruzaron con un pobre a la entrada de la tienda de Apple. La tercera es la peor de las tres: porque ese mensaje falso calaen una sociedad en la que hay mucha gente rencorosa que está convencida de que tiene derecho a vivir como un rico… trabajando como un funcionario.


4 Junio 2015

¿Quién nota más la recuperación? España presenta la mayor brecha entre ricos y pobres de Europa

Merrill Lynch analiza la confianza de los consumidores por niveles de renta. Y llega a la conclusión de que España sufre la mayor diferencia entre las rentas altas y bajas de Europa, sólo comparable con Reino Unido. La entidad achaca a este fenómeno la actual fragmentación política y el ascenso de Podemos.

 

Las  familias españolas  de  ingresos bajos  presentan unos registros de confianza en la economía mucho peores que los de las  rentas altas . Hasta el punto de que hay una brecha entre unos y otros que no se da en otro país de Europa salvo Reino Unido, donde en los últimos meses sí que se aprecia que esta diferencia se está corrigiendo.

Ésa es la conclusión que se desprende de un informe de  Merrill Lynch Bank of America en el que se analizan los datos de confianza del consumidor de toda Europa. Bajo el título ‘Zona euro: ¿se están enterando de que llega la recuperación?’, los autores del estudio se preguntan si la creciente inestabilidad política que se vive en Europa y España se debe a que los ciudadanos no perciben en sus bolsillos la salida de la crisis .

Sin embargo, al examinar los datos de confianza del hogar medio no se aprecia nada en ese sentido. Más bien lo contrario. Con la excepción de Grecia, todos los hogares de Europa se muestran de media más optimistas. En países como España o Francia la confianza tira incluso por encima de los indicadores económicos y se aproxima a unos máximos históricos no vistos desde principios de la década del 2000.

Entonces, ¿qué está ocurriendo para que se palpe tanto descontento? La respuesta se encuentra al rascar un poco más en los datos. La encuesta europea de confianza del consumidor permite desagregar a los ciudadanos en cuatro grupos según sus niveles de renta. Y es ahí donde se hallan unas conclusiones harto inquietantes para España: pese a que en fechas recientes la diferencia entre el colectivo más próspero y el inmediatamente siguiente se está estrechando,  la brecha con los dos grupos de rentas más bajas permanece muy elevada incluso en términos históricos

“Esto no significa que los hogares con ingresos bajos no sientan la recuperación –de hecho la confianza de éstos ha mejorado en unos 10 puntos–, tan sólo que la notan en un grado mucho menor que sus compatriotas más acaudalados”, comentan los redactores del documento en alusión al caso español. Tal y como se puede comprobar en el gráfico a continuación, la brecha de percepción de los grupos más ricos (el Q4 y el Q3) se desmarca con fuerza de los colectivos menos pudientes (el Q2 y el Q1), un diferencial que nunca había ocurrido en los últimos 15 años y que sólo es comparable con el registrado en Reino Unido. O lo que es lo mismo,  el cincuenta por ciento más rico percibe la recuperación muchísimo más que la otra mitad más pobre .

Según los autores del informe, es lógico que haya ciertas diferencias por grupos sociales a la hora de percibir cúales son sus perspectivas económicas y, por lo tanto, su confianza en el futuro. Por un lado, las clases más pudientes poseen más  activos financieros , cuyos rendimientos son más sensibles a la recuperación del ciclo. Por otro, las rentas bajas están menos formadas y suelen ser las  primeras en ser despedidas y las últimas en ser contratadas .

Sin embargo, esos factores no explican unas diferencias de percepción tan brutales. A juicio de los analistas de Merrill Lynch, semejante brecha entre ricos y pobres obedece a otros motivos. El primero es  el grado de ajuste fiscal  y el modo en que éste se ha acometido. Por ejemplo, Reino Unido y España registraron un déficit público muy elevado al principio de la crisis, lo que probablemente benefició a las rentas más bajas. Pero a partir de 2010 la diferencia entre ricos y pobres comienza a ensancharse al tiempo que los dos países abordan una severa política de recortes. Por el contrario, Francia e Italia no incurrieron en el mismo déficit, no tuvieron que aplicar la tijera con la misma contundencia y buena parte de sus ajustes se hicieron a fuerza de más impuestos, razones por las que a la postre arrojan unas diferencias menos abruptas entre los distintos grupos sociales.

La otra justificación que alegan los analistas radica en que  el mercado laboral español es muy dual . Es decir, se protege mucho a los indefinidos y poco a los temporales, por lo que los ajustes de plantilla y la precariedad se ceban mucho más con los temporales, que además suelen ser los menos formados.

Por otra parte, el informe señala que en países como Francia las clases altas también presentan unas expectativas económicas menos optimistas. Es decir, como las perspectivas de crecimiento son peores, la brecha entre ricos y pobres también es menor.

En el caso de España, los autores del trabajo  achacan a esta desigualdad el ascenso de Podemos, el giro a la izquierda y el inicio de la fragmentación política . No obstante, subrayan que la formación de  Pablo Iglesias  puede haber perdido algo de fuerza debido a que, aunque en mucha menor medida, las clases bajas también están percibiendo la recuperación.

En cualquier caso, en opinión de los analistas, ese ‘hueco de percepción' en las perspectivas económicas demuestra que  la recuperación sigue siendo desigual . “A pesar del buen rendimiento logrado en términos de cantidades de empleo, la calidad continúa siendo un problema. La población tardará en sentir la recuperación, y es poco probable que el crecimiento revierta por completo la pérdida de respaldo a los partidos tradicionales. (…) Mientras que el dinamismo económico probablemente sea lo suficientemente fuerte como para reducir el atractivo de las políticas estilo Syriza, intentar conseguir más austeridad fiscal y flexibilidad laboral puede ser muy difícil de vender a la mitad con menos posibles, que todavía se siente muy bombardeada tras años de un ajuste doloroso y percibido como injusto”, concluyen.

 

30 Abril 2015

La crisis de Podemos se veía venir y le ha estallado a Pablo Iglesias en las manos con la dimisión de Juan Carlos Monedero de sus cargos en el partido en el peor momento posible y a tan solo 25 días de las elecciones municipales y autonómicas de mayo, lo que demuestra la incapacidad o la soberbia ciega de sus dirigentes, empezando por Iglesias, para conseguir una tregua y aparcar sus diferencias hasta el 25 de mayo. Porque sus públicas discrepancias -y las duras denuncias que ha hecho Monedero contra la dirección del partido-, les van a causar un serio daño electoral, que acentuará la tendencia a la baja que Podemos ya registra en los últimos sondeos electorales.

Y vamos a ver si la crisis queda encapsulada en el caso Monedero, porque si se extiende entre otros dirigentes críticos con Iglesias, Errejón y Bescansa, Podemos, cuya estructura de círculos es extremadamente frágil, podría saltar por los aires. Un incendio en el que Monedero ha encendido la mecha, para lavarse las manos antes de conocer los resultados del 24-M lo que demuestra que el nivel de su malestar, político y personal, con Iglesias y Errejón es muy alto.

Al tiempo que pone sobre la mesa y al descubierto las dos tendencias ideológicas del partido: los posibilistas que se presentan como moderados y renuncian a las denuncias agresivas contra la casta y el Régimen de la transición, porque creen que ahora eso les da votos; y los radicales que reclaman el espíritu fundacional del 15-M y se oponen a pactos con el PP y PSOE, por ejemplo y para empezar en Andalucía.

No cabe duda que en la marcha de Monedero de la dirección de Podemos se incluye su malestar por la falta de apoyo de su partido en la crisis que mantuvo con Hacienda. Pero sus diferencias con Iglesias y Errejón parecen mucho más profundas y se remiten a la ideología y la práctica del día a día de la política. Ayer Monedero denunció que algunos de sus compañeros de la dirección se estaban reuniendo con grandes empresarios y banqueros, imaginamos que para darles toda clase de garantías de que ellos no eran revolucionarios ni rupturistas. Y llegó a decir que algunos prefieren un minuto de televisión en lugar de atender a un ciudadano.

Las recientes imágenes de Pablo Iglesias haciéndole bromas al Rey Felipe VI, al que le regaló la serie de Juego de Tronos, forman parte de ese espectáculo de la reconversión de Pablo Iglesias, a la cultura política de la casta, que ahora denuncia Monedero. El mismo que tras el regalo de Iglesias al Rey descalificó la serie televisiva diciendo que era un espectáculo de sexo y violencia. Hasta en eso discrepa de Iglesias que considera la serie como una escuela de poder.

Un Iglesias que, aunque guarde las formas en su relación personal con Monedero, esta mas que indignado con sus denuncias y su dimisión. E incluso muy preocupado y con las ideas confusas, hasta el punto de evitar preguntas incómodas de los informadores huyendo por una puerta lateral del Circulo de Bellas Artes de Madrid donde ayer presentaba la candidatura de Podemos a la autonomía de Madrid (como cuando Rajoy se fue del Senado por el garaje para evitar a la prensa.

Con cara muy seria, Iglesias anunció la dimisión de Monedero de la dirección de Podemos y lo justificó diciendo que Monedero no es hombre de partido y que necesitaba volar en libertad. Pero no tuvo más remedio que reconocer importantes diferencias políticas con él.

La pregunta que se plantea es si la salida de Monedero beneficia o daña a Podemos. Pues eso el 24 de mayo electoral se sabrá. De momento la crisis interna es una mala noticia para Iglesias y sus seguidores que desconcertará a muchos de sus votantes, lo que sin duda beneficia a IU y PSOE. Y lo que tranquiliza a los poderes económicos que los de Podemos visitan en secreto. Aunque el que más ganará con esta crisis de Podemos es Ciudadanos que mejora su posición y estabilidad, como el nuevo partido del Cambio. Iglesias lo veía venir y les comenzó a atacar, pero ahora tendrá que vigilar su flanco izquierdo porque Monedero les acaba de abrir una brecha en ese costado que les será muy difícil de cerrar.

artículo de Pablo Sebastián en República.com

24  Marzo 2015


Caballo grande…

Nadie duda que ante cualquier acto de delincuencia hay que ser implacable y dejar caer todo el peso de la Ley y la Justicia sobre quien los cometa, ya sea en el ámbito financiero o cualquier otro. Pero también es verdad que, personalmente, no acabo de comprender por qué el asunto tuvo que derivar en la liquidación de Banco de Madrid, con las consecuencias que ello ha tenido para los clientes primero y para un montón de buenos profesionales que se habían incorporado con ilusión al proyecto sin sospechar el veneno inoculado por la Alta Dirección del grupo. Según informó, el FROB decidió “la no apertura de un proceso de resolución de la entidad al no concurrir los requisitos previstos legalmente”. Me imagino que, básicamente, pensaron que no estábamos ante lo previsto en el apartado a del artículo 3 de la Ley 9/2012. 

En cristiano y resumiendo: que era un Banco pequeño y no afectaba a la solvencia del sistema.

Todo lo anterior me sirve de excusa para el tema que quiero tratar en este artículo: la falta de equidad en la resolución de crisis de este tipo dependiendo del tamaño de la entidad afectada. No voy a discutir (aunque se podría) acerca de la necesidad de rescatar a una entidad por su gran tamaño. Las consecuencias de la caída de Lehman siguen presentes y las hemos sufrido todos. Lo que si pongo en duda es por qué hay que hacerlo con las grandes y no se sigue la misma política con las pequeñas. Además, ¿cuál es el punto, y quién lo decide, a partir del que se hace necesaria la intervención del Estado?

Lo peor es que, desgraciadamente, eso traslada al ciudadano la sensación de que, por si acaso, más vale trabajar con una entidad lo más grande posible. Aparentemente así se asegura que aunque no tenga buen servicio, aunque pague mucho más de lo que debería, aunque no tenga los productos que necesita y le coloquen los que no necesita, a pesar de todo, pase lo que pase, su dinero estará respaldado por la actuación del Estado. Vamos, como dice el refranero español: caballo grande…

caballo grande

Y ese es el problema: en muchos casos, el caballo grande no anda o anda sólo en la dirección que le interesa. En los años que llevo dedicándome al asesoramiento, han sido numerosos los casos en los que lo he comprobado. Por ejemplo cuando, hace dos años, una de las grandes entidades le dijo, sin ningún rubor, a uno de nuestros clientes que si su cartera iba a estar asesorada por una EAFI, cargarían una comisión de depositaría sobre los fondos que la compusieran ya que, evidentemente, dejaban menos margen que los que ellos le proponían (infelizmente una práctica que después se ha popularizado). O la última, hace sólo unos días, cuando la mayor entidad del país ha negado a un cliente asesorado por nosotros, la solicitud de cambiar de segmento (pasando a Banca Privada), impidiendo que tenga acceso a la arquitectura abierta de fondos de inversión que necesita para la correcta construcción de su cartera ¡porque el banco es “inflexible” (sic) y no permite el acceso a esos productos desde el segmento al que está asignado el cliente, pero tampoco el cambio! Para arreglarlo, la solución ofrecida es que invierta en los fondos de la propia entidad o un contrato de gestión discrecional. Vamos señor cliente, que tiene usted que pasar por el aro. En este caso (¿se había enterado alguien de que es un cliente asesorado por una EAFI?), al menos nos queda otra solución: coger la puerta y buscar entre otras entidades que sí están dispuestas a dar, y lo dan muy bien, el servicio demandado.

Por eso me entristece que los clientes, asustados, terminen pensando y acepten que ese “maltrato” es la prima que tienen que pagar por sentirse seguros. Pero mucho más aun la certeza que, de alguna manera, eso precisamente es lo que se busca con este tipo de actuaciones. Porque los pequeños “molestamos” y complicamos la vida a los que se sitúan en el “lado oscuro de la fuerza”.

Rafael Juan y Seva

Director General. Aureo Wealth Advice.

22  Marzo 2015

Una semana después de la dimisión del Consejo de Administración del Banco Madrid, cuyas funciones habían sido asumidas por administradores del Banco de España cuatro días antes, sin que el Consejo se diese por enterado, como si no hubiese pasado nada, la confusión y la falta de información, siguen ocultando datos claves de lo que realmente ha ocurrido en la sucursal española de la Banca Privada de Andorra (BPA) y cuál ha sido realmente el papel del Ministerio de Economía, del Banco de España y de la Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias, en el primer banco español que no será rescatado con dinero público y que, probablemente será liquidado, o vendido, si se puede, a un tercero.

El Consejo de Banco Madrid estaba presidido por José Pérez, exjefe de inspección del Banco de España, y tenía a Joan Pau Miquel Prats como consejero delegado. Se sentaban en él, los miembros de la familia dueña de BPA (Banca Privada de Andorra) Higinio y Ramón Cierco (directivo de FC Barcelona), así como la exdirectora general del Tesoro con el Gobierno de Zapatero, Soledad Núñez. Completaban este órgano, el profesor de economía Ricardo Clemente y el secretario, Rodrigo Achirica, exdirector general de Interdin, una firma adquirida por BPA en 2008.

Que altos cargos del Gobierno de Rodríguez Zapatero, como José Pérez y Soledad Núñez, colocados en ese Consejo por el Gobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez, estén, de alguna forma, implicados en lo que es la primera intervención de un Banco en España, una intervención por blanqueo de capitales de las mafias rusas y China, del narcotráfico y de la corrupción política en Venezuela, México y España, necesita de una explicación pública que, a estas alturas no se ha producido, e incluso de una investigación en el Parlamento español para conocer muchos detalles que permanecen ocultos y que la opinión pública tiene que conocer.

Porque si el organismo encargado de perseguir el blanqueo de capitales, Spblac, en una inspección que duró según algunas versiones diez meses (de abril de 2014 a febrero de 2015) sólo encontró, alguna que otra anormalidad subsanable y según otras, datos sensibles comprometedores, no se entiende por qué hasta que no llegó la información del Departamento del Tesoro norteamericano no se intervino. Si durante tantos meses no se detectó ninguna irregularidad (o ¿es verdad que la investigación se abrió en abril, y se cerró misteriosamente en Junio de 2014?), ¿cómo en solo unos días, y sin que las autoridades norteamericanas hiciesen ningún referencia al banco madrileño, se toma la decisión de intervenir, presentar inmediatamente la petición del concurso de acreedores e imponer, como se ha impuesto, un “corralito”, en el que están atrapados miles de ciudadanos, algo que sólo ha ocurrido en Europa con Chipre?.

Si todas las irregularidades que han salido a relucir hasta ahora en los medios de comunicación es que se estaba lavando dinero de la mafia china, cuyo máximo dirigente Gao Ping está en prisión en Madrid, de la mafia ruso cuyo líder Petrov fue detenido en España, y de políticos del régimen, ¿se pasó toda esa información a las autoridades norteamericanas para no comprometer, aún más, las deterioradas relaciones del Gobierno español con el venezolano? ¿Por qué todas las irregularidades (incluido el caso familiar de los Pujol) se centran en España, en el Banco Madrid y no en el Principado de Andorra, ese pequeño país de poco más de 76.000 habitantes que siempre ha servido para ocultar el dinero opaco de muchas familias de la burguesía catalana que tenían al lado, el sitio ideal para ocultar sus fortunas y que, en estos momentos, están que no duermen, por lo que pueda pasar en la Banca privada andorrana?

¿Es verdad que la salida masiva de dinero se produce antes de la intervención del Banco de España y de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) porque algunos responsables del Banco Madrid, avisan a sus clientes de lo que puede pasar y que uno de los primeros que retira todo es, precisamente, el consejero delegado del Banco, Joan Pau Miquel Prat?

Ninguna de estas preguntas, y muchas más, han sido respondidas por ningún responsable del Banco, por ninguna autoridad del Ministerio de Economía ni por el Banco de España, cuyo gobernador vuelve a estar enfrentado por este tema con el ministro De Guindos. 

Es más, ningún partido en el Parlamento ha pedido ningún tipo de comparecencia.

Si puedes hundir un banco por el simple hecho de que es pequeño… ¿qué mensaje están dando?…

– La seguridad jurídica de un cliente es menor si ha confiado en un banco pequeño?
– La responsabilidad del supervisor (Banco de España, CNMV) es menor si se trata de un banco pequeño?.

Los clientes y empleados no fuimos a un sótano clandestino… Banco Madrid era un banco con ficha bancaria española, bajo la supervisión del Banco de España y con unos ratios de solvencia brutales.

¿Cómo es posible que nos cuenten que ya sabían esto hace tiempo y que a la vez se estuviera autorizando la venta de unas cuantas gestoras españolas a la gestora de Banco Madrid ?,,, No se trata de rescatar un banco, se trata de realizar bien la labor de supervisor, de atacar y atajar el problema que pueda haber, con las consecuencias jurídicas pertinentes, pero preservando la seguridad de los clientes. No se trata de rescatar, se trata de no hundir, se trata de respaldar.

Banco Madrid no era una tienda de clavos… era un banco y bajo la supervisión del Banco de España. Que yo sepa no existe el supervisor de tiendas de clavos, precisamente porque es un tipo de negocio diferente… si ustedes no van a realizar su labor de cuidar los intereses de los clientes del sistema financiero español… ¿para qué sirve el Banco de España?.

17  Marzo 2015

Rodrigo Rato: un caso entre la burla y el sálvese quien pueda

editorial de vozpópuli

Presenciando ayer tarde el "número" montado alrededor de ese auténtico icono que para el Partido Popular ha sido durante años Rodrigo Rato Figaredo, descartamos de inmediato que nos halláramos ante la actuación ortodoxa de las instituciones de un país democrático en la persecución de presuntos delincuentes, porque resulta notorio que la separación de poderes en España es una rareza y la mayoría de nuestras instituciones están tan trufadas de corrupciones varias que resulta prácticamente inverosímil esperar su transfiguración en 24 horas. Razón que nos llevó a evaluar si nos encontrábamos ante una burla o comedia programada al efecto o si, por el contrario, se trataba del típico escenario del sálvese quien pueda que a pasos de gigante se va instalando en la política patria. En cualquier caso, navegamos por el mar encrespado de corrupción en que ha devenido el régimen del 78, cuyo final calamitoso, circos mediáticos al margen, obliga a los españoles a redoblar esfuerzos en pro de una España capaz de salir de una vez del patio de Monipodio en que le han metido unas clases dirigentes que, además de enfangar la política y quebrar la economía, han puesto en peligro la propia democracia.

Lo sucedido con Rodrigo Rato nos obliga a un viaje por el túnel del tiempo, devolviéndonos a los años 90 y los estertores del felipismo, sobre lo que recientemente hemos opinado. Entonces, los mandobles del poder se dirigieron hacia otro icono de la época, Mariano Rubio, entonces poderoso gobernador del Banco de España, quien, víctima propiciatoria de un Felipe González acosado por la corrupción, fue objeto de lo que empezó a denominarse "pena de telediario", algo que en nuestro país se ha practicado en abundancia como alternativa a lo que sería exigible en una democracia moderna: el rigor de la justicia y el respeto a los derechos de los ciudadanos. Desmoralizador resulta comprobar cómo se sigue insistiendo en actuaciones y procedimientos que suelen ser camino a ninguna parte porque, salvo circenses fuegos fatuos, la realidad devuelve enseguida a Juan Español al sentimiento de frustración que le invade como ciudadano y contribuyente.

La trayectoria del señor Rato es de sobra conocida, como lo es su arrogancia en el ejercicio del poder. Convertido en uno de los máximos conocedores del desarrollo y crecimiento de las dos grandes burbujas, la inmobiliaria y la financiera, que han arruinado al país, durante su vicepresidencia se enajenaron las últimas empresas públicas en poder del Estado, en beneficio de una pequeña élite bendecida por el proceso, que desde entonces se ha encargado de arroparlo y mantenerlo en el podio de las finanzas y de la economía españolas prácticamente hasta ayer. Es probable que ahora, cual apestado, ingrese en el lazareto al que podrían seguirle algunos de los restantes 704 de la famosa lista de amnistiados, lista en la que, sin duda, no habrá clases medias y trabajadoras, sino lo que antes se decía, gente muy principal. ¿Se ha abierto la caja de Pandora, o el escándalo empieza y termina con la caída del ídolo?

Hoy más que nunca: regeneración democrática

Observar a los portavoces gubernamentales hablando a estas alturas de que todos somos iguales ante la ley con el agua que ha circulado bajo los puentes, nos obligaría a sonrojarnos en su nombre. Y algo parecido podría decirse de los del primer partido de la oposición, cuyos dirigentes más preclaros están desfilando estos días por el Tribunal Supremo para responder acerca de los ERE de Andalucía –insuperable el cuajo ayer mostrado por el inefable  Zarrías, especie de reyezuelo andaluz con patente de corso- que ya forman parte de la rica iconografía de la corrupción española. Mención aparte merece buena parte de la tropa periodística, gente que prácticamente hasta ayer se mostraba dispuesta a lustrar con mimo las botas de la admiración incondicional hacia un personaje del que nunca nada malo habían descubierto, y al que hoy atizan sin conmiseración en un insuperable ejercicio de cinismo.

Decididos a aportar nuestro granito de arena en pro de una salida racional y democrática a la crisis que sufrimos, es obligado volver insistir en la baja calidad de la democracia española, una realidad que episodios como el de ayer no hacen sino poner en evidencia. Siempre dijimos que resulta muy difícil construir una democracia sin demócratas. Esa es la tarea histórica a la que, 40 años después de la muerte de Franco, están llamados los españoles, por encima de espectáculos puntuales que, en el fondo, no pasan de ser una manifestación más del conflicto que, en este final de régimen, enfrenta a sus clases dirigentes. Regeneración se llama la palabra. Y se apellida democrática. 

Ese es el reto.

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El templo

    por Berta González de Vega
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«Este Parlamento es el templo de la democracia», dijo ayer el hombre que lo va a presidir, que algo hay que dejar a la posteridad de los nietos en actas oficiales recortadas para el álbum familiar. No tenía ese tono solemne Juan Pablo Durán cuando afirmó que a la derecha se le daba bien matar en una reunión de pandilla socialista en Peñarroya.

Desconocemos si el tono era desenfadado en los consejos de Administración de CajaSur, la caja que más gasolina echó a disparates inmobiliarios en Andalucía, de las pioneras en la curiosa habilidad del agujero negro que crecía según iban pasando auditorías más independientes por sus cuentas. Este es el hombre sin estudios, fontanero de aparato como ella, que ha elegido Susana Díaz, timonel del socialismo andaluz, animal político, estadista de la socialdemocracia europea, para un cargo que debe guardar las formas más exquisitas, intentar ser neutral, preservar las esencias de las reglas democráticas que, de entrada, no se respetan ni en el escrutinio de los votos, como ha demostrado Vox con sus peticiones a la Junta Electoral Central.

Ella lo había guardado en secreto hasta ayer, no fuera a ser que los nuevos, esos a los que no entiende porque le hablan en un idioma que desconoce, se pusieran demasiado exquisitos. Al final, se han puesto tanto que, por su incapacidad para una mínima estrategia de reparto proporcional de sillones en el Parlamento, los socialistas se han quedado con demasiados puestos, gol que incendió la chulería de Luis Pizarro, trienios de capataz en el cortijo, que quitó y dio palabras con la misma prepotencia que su señorita en los debates electorales. Al menos una vicepresidencia ira a Juan Moreno Yagüe, abogado en Podemos vinculado al 15 M, uno de los primeros en sacarle los colores a Rodrigo Rato en una querella. Escribía hace unos días en su muro de Facebook: «¿Pero alguien se ha creído que esto va ser igual que antes? Para empezar, no. Para seguir, no. Y para terminar, no».

Pues la presidenta en funciones claramente se lo ha creído. Ha dicho en las negociaciones sobre la investidura que desconoce el número de asesores que hay en la Junta, ha mantenido en su puesto a una delegada de Educación que ha dado las gracias a los funcionarios por el trabajo en campaña y sigue sin pedirle a Manuel Chaves y a José Antonio Griñán que se vayan a su casa, que esto no es cuestión de responsabilidad penal si no de desfachatez política.

Susana Díaz, tan lista ella, no parece haberse enterado de que tiene enfrente a unos señores con una vida ganada a la que regresar antes de taparse la nariz con la pestilencia de la corrupción consentida.

La manera en la que la democracia nos deja echar a estos mercaderes de palabras ensuciadas del templo son las urnas. Los andaluces despreciamos la última oportunidad pero, afortunadamente, las elecciones son trenes que vuelven a pasar. Ahora, a aguantar esto como un reto. Nos han hecho una ahogadilla y estamos soportando estoicamente la respiración. Llegará el momento en el que podremos salir a flote a respirar aire que no apeste. A votar. Para entonces, puede ser que hayamos desmontado para la masa que no lee los periódicos el gran fraude que es la simpaticona de Susana Díaz, tan cariñosa, reina, cariño. 

Con todo esto, incluso se están enterando de Despeñaperros para arriba.

12 marzo 2015

En el melonar horrendo

La sala era enorme, el ambiente gélido. El Comité Central se hallaba reunido para escuchar a su Secretario General el camarada Nikita Kruschov, un burócrata sin carisma que había escalado, peldaño a peldaño, en el aparato del partido. Kruschov instó a los miembros del Politburó a dejar a un lado querellas y diferencias para centrarse en lo fundamental: el plan quinquenal destinado a impulsar el crecimiento de la URSS. Con la calculada cadencia de los avezados remeros del Volga, los más pelotas comenzaron enseguida a impulsar el premioso y ramplón discurso con estratégicos aplausos y, poco a poco, la sala se fue caldeando hasta alcanzar el cénit de la apoteosis programada. Pero justo cuando una de las ovaciones más prolongadas estaba remitiendo, una voz se alzó en medio de la masa: “¿Por qué no denunciaste a tiempo los crímenes de Stalin?”. Tras un momento de confusión, Kruschov se revolvió en su mediocridad autoritaria y rugió con rabia: “¿Quién ha dicho eso?”. Un silencio sepulcral invadió la sala. El osado espontáneo enmudeció y con él cuantos pensaban lo mismo, que no eran pocos. Al cabo de medio minuto de tensión extrema, durante el que midió a todos con la mirada, Kruschov añadió: “He ahí la respuesta”.

Pues bien, en el PP ni eso. Ni ese conato de esbozo de amago de apariencia de contestación que se extingue cual fuego fatuo al entrar en contacto con la atmósfera. Si la potencial disidencia o la mera ansia de debate no llegaron a ninguna garganta es porque quedaron ahogadas en un mar de estómagos agradecidos. Los 600 miembros de la Junta Directiva Nacional acudieron con mansedumbre lanar, aplaudieron con servidumbre bovina y rompieron filas con docilidad perruna. ¡Pobres animales, qué injustas son estas metáforas! ¡Cuánto mejor sería nuestra vida pública si entre la pléyade de carguitos, carguetes y cargazos del partido en el poder cundiera al menos la nobleza de los cuadrúpedos que transportan fardos, se dejan ordeñar mañana tras mañana y ladran para avisar de que alguien nos saquea o nos agrede!

Esos animales nos dan mucho y nos piden poco. Así eran también los hombres de la UCD, del PSP o del PCE. Lo contrario que los políticos profesionales de hoy. No, lo del martes no fue el silencio de los corderos sino el silencio de los pastores, reunidos con el exclusivo fin de garantizar que nada -ni la ética, ni la estética, ni menos aun la filosofía de la Historia- les “distraiga” de la preservación y reparto de la pitanza perpetua que nos obligan a entregarles. ¿Cuántos trienios de antigüedad devenga ya Javier Arenas, en el Gobierno y en la oposición, en la salud y en la enfermedad, en Sevilla y en Madrid? ¿Diez, doce, catorce? ¿Es por eso por lo que le tiene tanta tirria su émula y sin embargo amiga y enemiga María Dolores de las Mentiras?

Ilustración: Javier Muñoz

Ilustración: Javier Muñoz

Llevaban dos años sin ser convocados y ni siquiera preguntaron por qué. Como para hablar de Bárcenas, los SMS, las trolas de Rajoy o las promesas incumplidas. Dice mi querida Cayetana Álvarez de Toledo que ella tenía pensado haber intervenido -al menos hubo pues un pecado de pretensión- pero que no existió turno de palabra. Vaya por Dios. Ignoro si la resuelta diputada se dirigió a la mesa presidencial para pedir hablar, si alzó la mano -o incluso la voz- antes de que se levantara la sesión o si se conformó enseguida, por mor de la rutina antiparlamentaria que rige en el Parlamento al que pertenece. Supongo que mañana o pasado declinará el acta y el carné como protesta por haber sido amordazada dentro de ese “melonar en la cloaca” del que ahora hablaremos.

Ella mejor que nadie sabe que el verdadero propósito que animó a Rajoy a convocarles fue recoger el guante de Aznar cuando preguntó con tono de ultratumba “¿Dónde está el PP?”. Pues aquí lo tienes, José María, je, je, je. Ya lo ves, en primer tiempo de saludo. Sometido, entregado, babeante casi. ¿Cómo, que no oyes nada más que ruido? Lo que pasa es que sólo aplauden. Sí, tú fomentaste la cultura del asentimiento y yo la he adaptado a mi estilo. Oye, puro sentido común.

La antinomia Aznar/Rajoy no es sino la antinomia Maura/Dato en el Partido Conservador de hace un siglo. Maura fue un gran caballero de capa y plumero; Dato un pobre administrador de fincas urbanas, realzado por los anarquistas que le cosieron a balazos desde un sidecar. El polémico diputado y periodista Luis Antón del Olmet que fluctuó entre uno y otro, antes de ser también asesinado por un turbio asunto de celos, dejó un retrato tan implacable como veraz de Dato: “Practica el sistema de la inhibición. Cree que todo se resuelve en la vida ante los problemas estándose quieto. Estudiarlos es molesto y resolverlos es comprometido. Cuando ve una tempestad piensa en que vendrá la calma. Y si naufraga piensa que habrá una tabla salvadora… Lo ve todo con mirada fría, sin corazón ni entendimiento, como un faquir calvo y mondo, impasible”.

Menos lo de “calvo y mondo” todo lo demás retrata al Rajoy que ahora pretende apuntarse la medalla de que Obama apostara por el fracking, hundiendo el precio del petróleo y abaratando providencialmente la factura energética para países como España: así se las ponían a Fernando VII. También fue Antón del Olmet el que patentó lo de “el melonar en la cloaca” para referirse a la clase política del final de la Restauración. Explicaba que cuando “un joven arribista” quería ser “tribuno de la plebe” en vez de buscar el voto en su distrito, “suaviza la lengua, llega a una antesala, penetra en un despacho y limpia con prolija asiduidad las infructuosidades del ojete de un prócer… En vez de cuidarse distritos, de cuidarse a la patria, se cuidan esfínteres”.

De ahí la claridad de su propuesta regeneracionista: “Hay que despoblar el Congreso de lameculos, hay que barrerlos a escobazos”.  Manda carámbanos que cien años después estemos en las mismas -de qué iban a haber llegado si no algunos a ministros- y haya tenido que ser el carpetovetónico León de la Riva el que excusara su asistencia al “melonar” por no estar ya “en edad” de ejercer como “palmero”. ¡Ay la Santa Cofradía de la Lista Cerrada y Bloqueada!

A algunos les sorprende el conformismo con que alcaldes, concejales, diputados y senadores de este PP de la Guyana siguen a su reverendo Jones camino del suicidio electoral. Pero es que él les ha prometido la vida después de la muerte y ya ha predicado más de una vez con el ejemplo.

En primer lugar, perder la mayoría absoluta en una institución no es perder el poder porque sólo en Baleares cuajan esos pactos antinaturales de todos contra el PP y a ver qué hace Ciudadanos allí donde tenga la llave. En segundo lugar, perder el poder no es quedarse a dos velas porque en la oposición también se cobra. ¿Dónde se vive mejor sino en la sede del partido con tu buen sueldo y sobresueldo, a cambio de hacer muy poco o nada? Puede funcionar además la mecánica del Estafermo: ahora le dan a él un buen tantarantán en el pecho de todos los candidatos a las autonómicas y municipales y la propia inercia le permite derribar luego al adversario en las generales, propinándole una leche por la espalda. En último caso siempre quedaría la gran coalición en la que ya trabajan Mariano con Felipe, Pedro Arriola con José Enrique Serrano, Moncloa con Zarzuela y los grandes patronos del Ibex con todos sus legacy media. Pues no hay covachuelas a repartir en ministerios, organismos o empresas públicas… Ninguno de los 600 de Ayete cree correr el menor riesgo de quedarse a la intemperie.

Quien pasta en el presupuesto en el rebaño del PP o del PSOE es político para toda la vida. Igual que cuando un artesano entraba en un gremio medieval. Sólo debía preocuparse de que el sistema de closed shop y numerus clausus se mantuviera inamovible. Yo que Albert Rivera me prepararía para afrontar todas las modalidades de la guerra sucia. Aminorada la crecida de Podemos, la prioridad del Régimen es ahora cercenar el vuelo de Ciudadanos para que los electores sigan siendo rehenes del turnismo de dos maquinarias corruptas.

Contra eso se rebeló Antonio Maura, el último demócrata de derechas que gobernó España antes de Aznar, cuando ya en 1881 se preguntaba como diputado bisoño: “¿Es que se pretende que los dos partidos abran una cuenta de delitos y de infamias y que no se discutan más que los saldos, de suerte que las atrocidades que haya cometido uno se hagan carta blanca para que el otro las cometa y se empiece a contar cuando las exceda?”.

Yo que Albert Rivera me prepararía para afrontar todas las modalidades de la guerra sucia. Aminorada la crecida de Podemos, la prioridad del Régimen es ahora cercenar el vuelo de Ciudadanos para que los electores sigan siendo rehenes del turnismo de dos maquinarias corruptas”.

Exactamente es lo que pasa hoy con la Gürtel y los ERE en todas sus variedades. Oyendo a Griñán llamarse andana, cualquiera diría que quien cometía delitos similares a los de Genova 13 también era el Palacio de San Telmo. ¡Caramba con los inmuebles! Hasta para responder de un presunto palanganazo doméstico están blindadas Sus Señorías. El resultado es eso que algunos bautizamos como “la casta”, mucho antes de que Pablo Iglesias triunfara en el duopolio televisivo que ahora le venderá a cambio de nuevos canales. Antón del Olmet retrató bien a esa “gente sin credo ni alma, residuo y escoria de una oligarquía desmoronada, resultante selecta de una política inmoral, fementida y embaucadora… excrecencia social, detritus sostenido por el caciquismo… peldaño último de un descenso infamante, muladar infecto donde se pudre el cuerpo de España”.

Frente a La Política Horrenda -así tituló el libro del que proceden estas citas-, encarnada por un anciano ruin y decrépito, veía, como Ortega, una Nueva Política representada por el joven que exponía alegre sus pretensiones: “Quiero una España con libertades y con garantías, con Parlamento y Municipio, con Magistratura independiente, con holgura espiritual”.

Al escucharle, el viejo rezongó en medio de su bilis: “Ese me arrastrará hacia la muerte. ¿Qué será de mí sin concejales míos, sin diputados míos, sin jueces míos? ¡Concejales, diputados y jueces de la Patria…! Eso me arruina, me destruye”.

Cien años después he aquí de nuevo la misma confrontación en el escenario de las urnas. “El dragón es demasiado grande, su apetito es enorme, responde a una avidez milenaria, tiene armas diversas”, advertía Antón del Olmet. Vaya que si las tiene, lo sé por amarga y reiterada experiencia. Por eso era adecuada la receta que tan malhadado colega dejó a la posteridad: “Hace falta que cuando se lea el periódico se diga ‘he aquí una tribuna popular, un órgano de fiscalización, un guía de opinión sincero’ y no ‘he aquí un entendimiento que se mueve por el interés'”. E igualmente alentadora era su declaración de intenciones al lanzar El Parlamentario: “España tendrá un periódico de otro clima, de otra zona animal, de otra fauna, distinta de la de ahora, hija de la impotencia económica y de las cercanías del pecado”.

A base de tanto chapotear entre detritos, Antón del Olmet fue confundiéndose con el paisaje de la corrupción que denunciaba -El Parlamentario acabó siendo un órgano execrable- y no cumplió ninguno de sus compromisos regeneradores. Yo sí lo haré. De sobra sé que eso es lo que esperan los 5.624 accionistas de EL ESPAÑOL.

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EL ARPONERO 
Susana y los viejos

por   PEDRO J. RAMÍREZ   21-MARZO 2015

La gran excepción a la regla y mi versión favorita del lance, por muy atractivas, magnéticas y voluptuosas que parezcan las demás, es la de la pintora romana Artemisia Gentileschi en la que los dos viejos fundidos en un inquietante abrazo ocupan la mitad superior del cuadro y el foco central está puesto en la proposición infame que susurran al oído de una espantada, desvalida y mucho menos formidable Susana. Es el retrato de la perfidia, la radiografía del momento en que le plantean que se entregue a ellos o de lo contrario denunciarán que la han sorprendido yaciendo con un joven desconocido.

Artemisia estaba no se sabe si contando o anticipando su propia historia pues en la época en que pintó el cuadro, su preceptor Agostino Tassi la violó aviesamente, dando pie a un proceso inquisitorial en el que la víctima y denunciante -icono del feminismo contemporáneo- fue torturada, lacerando con bramantes sus dedos de pintora, para saber si decía la verdad.Sussana e i vecchioni, Artemisia e i vecchio. Si hubiera que volver a titular su fascinante lienzo como base de una producción cinematográfica yo no escogería, por demasiado obvio, Una proposición indecente sino El secreto inconfesable.

Artemisia nos incita a olvidarnos de ese pobre cuerpo, en el que la desnudez ya no es convite carnal sino mera fragilidad física, y a fijarnos en la tortura psicológica que supone para Susana una maquinación tan bien urdida. El menos viejo de los dos viejos da las instrucciones en el oído del otro y este las transmite en forma de susurro a la joven, reforzando el secreto con la pantalla de la mano. Susana sabe que los dos ancianos son jueces y que su prestigio es tal que nadie la creerá si los denuncia. Por eso agita los brazos con espanto e impotencia, no para defenderse de la agresión física sino para intentar zafarse de la trampa sin salida a la que se ve abocada.

Ilustración: Javier Muñoz

Ilustración: Javier Muñoz

Supongo que desde la promoción de Susana Díaz a la presidencia de la Junta de Andalucía se habrán publicado unos cuantos artículos inspirados en este pasaje del Libro de Daniel. Pero hasta ahora los viejos que la incomodaban eran Chaves y Griñán, prestos a mancillar su pureza política con el rijoso chantaje de un pasado compartido. Era una variante del tema bíblico: o nos proteges para que nuestras culpas queden impunes o diremos que estabas con nosotros cuando sucedió todo lo de los ERE, Mercasevilla, las subvenciones a UGT, Imprecaria y demás vacas asadas. Con el matiz nada trivial, claro, de que probablemente era cierto.

En la encrucijada electoral yo veo sin embargo que los dos viejos que deslizan una propuesta sonrojante en los oídos de la lideresa andaluza son Mariano Rajoy y Felipe González, una pareja tan sorprendente como para casi todos desconocida que se ha autoerigido en guardiana del bipartidismo y el status quo, al servicio de los poderes fácticos que confluyen en el accionariado, equipo directivo y entorno del grupo Prisa.

La sintonía entre estos dos personajes, unidos por una común falta de escrúpulos, quedó patente para quienes conocen los turbios manejos que desembocaron en la brusca abdicación del rey Juan Carlos. Un año después el monarca dimisionario mantiene un constante trajín alrededor del mundo, bastante equiparable a su anterior actividad como Jefe del Estado, refutando así que fueran problemas de salud los que le impedían seguir reinando. Sólo queda la hipótesis de que se precipitó la sucesión como forma de apuntalar el bipartidismo coronado, cambiando a un septuagenario bajo sospecha por un joven monarca impoluto como elemento decorativo.

Se trataba de garantizar que el poder quedara en manos del mismo conglomerado político-económico-mediático de siempre a pesar del elevado coste que su egoísmo e incompetencia ha tenido para los españoles durante los duros años de la crisis. Empezaron reparando el tejado y ahora pretenden volver a encofrar las paredes para atrincherarse en ellas. Su objetivo es aguantar el vendaval de este año que la calle presiente y anhela como el de la sustitución de la vieja política por la nueva política para que a su término todo quede en nada y continúen siendo el PP y el PSOE quienes monopolicen las poltronas.

Rajoy sigue cosechando las mayores cotas de impopularidad de un gobernante democrático y esto no habrá coyuntura económica que lo enmiende pues la pertinaz noluntad que ha caracterizado su estéril legislatura decepciona a los unos e indigna a los otros. Esa es la única división de opiniones que galvaniza a los tendidos. Pero él y los suyos tienen tanta basura acumulada en la sentina de Génova y en los cementerios de residuos autonómicos que no pueden arriesgarse a que las excavadoras de la regeneración la desentierren.

Por eso han buscado una original forma de blanquear a los imputados que puedan ir en sus listas, cambiando su denominación por la de “investigados”. Como si pintado de cebra el perro, se acabara la rabia. Eso es lo que hacían algunos castellanos viejos cuando, según recordaba el otro día Luis del Pino, echaban a los cerdos al río durante la cuaresma para pescarlos a continuación y zampárselos sin remordimiento alguno. Ya se sabe: del monte, el mero; y del río, el cordero.

Admitamos que lo de “imputados” supone una incitación permanente a cerrar el plano, como hicimos con aquella pancarta que incluía las letras “ETA” precediendo a una marcha de simpatizantes de la banda, y a recordar todos los días que la política española es la casa de putas con mayor overbooking de la historia. Pero lo correcto hubiera sido trocar el vocablo por el de “encausados” para distinguir a aquellos en cuyas conductas un juez ve indicios de delito, de aquellos que, suscitando sospechas en la policía, son investigados dentro de la estricta legalidad, como Villarejo hizo con Ignacio González, en pos de los elementos que permitan judicializar el caso.

Hecha esta precisión queda el debate de la presencia en las listas de quienes a esos efectos igual da que lleven etiqueta de carne o de pescado. Y estando contra el automatismo que dejaría en manos de los jueces la confección de las candidaturas por la simple vía de admitir a trámite una querella y citar a declarar a los incluidos en ella, más aún lo estoy contra la reiterada praxis de la cupolocracia consistente en eludir la depuración de responsabilidades políticas amparándose en el carácter meramente indagatorio que tiene la fase de instrucción sumarial.

“González y Rajoy dicen lo mismo porque están juntos en el barco de los intereses creados y los encubrimientos recíprocos”.

Todo está perfectamente resumido en la perorata que el letrado Felipe González, que ya se embutió la toga -y de qué manera- para defender a Barrionuevo, acaba de dirigir al tribunal de la opinión pública en pro de Manuel Chaves, imputado por el Supremo en el sumario de los ERE. Sostiene Antonio que Bruto es un hombre honrado. Incluso que es “una persona absolutamente íntegra”. Y lo presenta como víctima de una “causa general” porque “en el caso de que hubiera tenido responsabilidad política, que también lo dudo, es impresionante que se transforme en responsabilidad penal”. Y eso “lo tiene que corregir la propia Justicia”. Caramba, si es lo mismo que masculló el día del entierro de Tomás y Valiente: “¿Es que no hay nadie que les diga a los jueces lo que tienen que hacer?”.

El razonamiento pertinente es el inverso: sea cual sea su responsabilidad penal y al margen de en qué fase se encuentre el proceso, un partido con un mínimo sentido del pudor y la vergüenza ajena debería haber retirado hace ya tiempo de la vida pública a quien presidía la Junta de Andalucía cuando se malversaron miles de millones -el desvío del dinero no es presunto- a bolsillos afines. Pero, claro, ese cuento debería habérselo aplicado a sí mismo elseñor X en los tiempos de los GAL y serviría también de rasero para el fariseo Rajoy que nos dice que seguirá “mandando SMS” porque “confía en la gente” como si Bárcenas hubiera conseguido bloquear informativamente la Moncloa durante los dos días que transcurrieron entre la divulgación del hallazgo de su fortuna en Suiza y el “Luis, sé fuerte” tecleado por su jefe, amigo y protector.

González y Rajoy dicen lo mismo porque están juntos en el barco de los intereses creados y los encubrimientos recíprocos. Lo ideal para ellos, además de domeñar a la justicia, sería domesticar a los piratas que preparan el abordaje por sus respectivos flancos. Pero ni Pablo Iglesias ni Albert Rivera van a ser tan estúpidos de prestarse a servir de comparsas para apuntalar el poder territorial del PSOE o el PP cuando quedan unos meses para la madre de todas las batallas en la que el premio es la Moncloa.

Sea cual sea el margen de su victoria y por muy variable que resulte la geometría del parlamento andaluz Susana Díaz va a necesitar que el PP le permita gobernar a base de abstenciones y otro tanto lleva camino de ocurrirles a la inversa a Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes. Al servicio de ese do ut des han sido sacrificados los dos listos del tranvía que pasaba por el ático. Y el remate de todo sería la gran coalición que dejaría a la nueva política con dos palmos de narices y mantendría a Rajoy en el Trono de Hierro hasta que dentro de esos “tres, cuatro o cinco años”, señalados por el padre padrone, llegara la lideresa andaluza a relevarle.

Ese es el plan. Ese es el guión que un viejo le ha soplado al otro viejo y que este a su vez ha chichisbeado a la casta Susana. En el Libro de Daniel el busilis consistía en inventar a un joven seductor como socio de la imaginaria coyunda. En esta reedición felipista de la Biblia el pretendiente existe pero lleva camino de quedarse al pie del altar, con las flores en la mano, repitiendo compulsivamente eso de “tu a San Telmo, yo a la Moncloa”, hasta que un día la ambiciosa Susana emerja cual ballena Turandot para engullirle en uno de sus acertijos.

@pedroj_ramirez
pedroj.ramirez@elespanol.com


24  MARZO 2015

21 reflexiones a vuelapluma sobre las elecciones andaluzas

Andalucía

1. Decía ayer el editorial del diario El Mundo que “lo importante es que Díaz impulse desde hoy el cambio que los andaluces le demandan”. ¡Fino análisis político, vive Dios! Si esta es la manera que tienen los andaluces de demandar “cambio” a Susana Díaz, mejor no andar por España cuando les dé por pedir “inmovilismo”. Lo mismo resucitan el garrote vil. ¡O el cóctel de gambas!

2. Las elecciones las ha ganado el Partido Regional Nacionalista Andaluz, más conocido por su seudónimo de “el PSOE”. Tanto tiempo llevan gobernando Andalucía (y lo que te rondaré morena) que ya no se sabe si son un partido o un coxis. Es decir, un órgano vestigial. El resto de una cola prehistórica que dejó de resultarnos útil hace decenas de miles de años. Y que sin embargo ahí sigue, inasequible al desaliento y a la selección natural.

3. Casi no lo recuerdan ya ni los estudiantes de derecho más aplicados, pero la primera Constitución española, y en términos relativos históricos la más moderna y liberal de todas ellas, fue promulgada en Cádiz en 1812. No es verídico pero sí verosímil pensar que en algún momento indeterminado entre 1812 y 1978 los alienígenas reemplazaron a los andaluces originales por una especie completamente diferente. Los motivos de esta extraña pero entrañable raza para seguir votando al PSOE elección tras elección se me escapan, pero no pueden ser buenos.

4. El mejor chiste leído en las redes sobre las elecciones andaluzas: “Si los andaluces fueran dinosaurios, votarían al meteorito”. Y es que lo de los andaluces no es obcecación: es resiliencia. Hay bacterias congeladas en el permafrost de las regiones glaciares con menos aguante que el andaluz medio.

5. Intento imaginar qué debería hacer el PSOE para que los andaluces dejaran de votarle y solo me viene a la cabeza el cuadro del pintor británico del siglo XIX John Martin La destrucción de Sodoma y Gomorra. Si se fijan bien, ahí en el extremo izquierdo, a punto de ser engullido por la lava, puede verse a un andaluz chillando: “¡No me arrepiento! ¡Volvería a hacerlo una y mil veces!”.

6. Lo de UPyD es graciosísim ( echándole la LA CULPA a los apoderados de Ciudadanos).

7. Podemos se ha quedado con la cifra de escaños que le auguraban las peores encuestas. Sus 590.011 votantes habrían sido interpretados como un éxito avasallador en manos de cualquier otro que no fuera Pablo Iglesias, pero de él sus acólitos esperan milagros. Como la dictadura del proletariado para pasado mañana, por ejemplo. La cara de Teresa Rodríguez la noche del domingo era un holocausto y no se entiende muy bien por qué.

8. Que nadie desprecie, por cierto, el tirón de Iglesias entre los nihilistas de derechas. No me extrañaría nada que una parte quizá no muy importante, pero sí sintomática, de los votos que va a perder el PP en las próximas generales se los llevara Podemos. Aquí lo que algunos pretenden es que el sistema nacido de la Constitución del 78 reviente: la ideología del dinamitero es lo de menos.

9. IU es la viva imagen de la irrelevancia. Las razones de los 273.927 votantes de Maíllo para votarle a él y no al macho alfa de la manada izquierdista Pablo Iglesias son 100% incomprensibles. Nostalgia o melancolía, probablemente.

10. Definitivamente, en España hay tres comunidades que operan con una lógica política independiente de la del resto del país: Cataluña, País Vasco y Andalucía. Nací en la primera de ellas y vivo en la última, pero algún día seré un español normal.

11. No puedo evitarlo: aparece Juan Manuel Moreno Bonilla por la tele y me suena automáticamente en la cabeza el Adagio para cuerdas de Samuel Barber.

12. Para resiliencia, la del bipartidismo. Ochenta escaños de ciento nueve. El 73%: casi nada. El bipartidismo español está como el manchego de las noticias, el que recibió seis puñaladas en el bar y siguió tomándose cervezas con los amigos porque él “se recupera pronto”. Y Rajoy y Pedro Sánchez, a verlas venir. A estos dos les rebanan la cabeza y siguen pidiendo bravas con lenguaje de signos, como si tal cosa.

13. El sistema electoral español es una tortura de realismo para los románticos y una pesadilla de lenta digestión para los impacientes, pero para los románticos impacientes debe de ser una maldición gitana. Y de las pegajosas.

14. Leo en la portada del Vogue español de enero el titular El nuevo culo XXL. ¿Está aquí para quedarse? Es lo mismo que me pregunto yo de Ciudadanos.

15. Dice Gabriel Albiac en ABC que no cree en la posibilidad de que Susana Díaz recurra a Ciudadanos porque los de Rivera son gente decente. Estoy de acuerdo. Como canta La Bien Querida, muchas «eses de amor con las caderas» va a tener que hacer el PSOE para camelarse a Ciudadanos. Porque Rivera tiene una oportunidad de oro para comerse a medio PP, a todo UPyD y buena parte del PSOE más centrista en las próximas generales a poco que acierte con su política de alianzas. 

Que lea a Maquiavelo.

16. Los interventores de un colegio electoral de Ubrique abrieron durante el recuento electoral de la noche del domingo un sobre que contenía dos hermosas rodajas de chorizo. Hay fotos que lo prueban. Deduzco que el voto, tras sesudas deliberaciones, se repartió a pachas entre PP y PSOE, así que el recuento finaldebería haber sido en realidad 1.409.041,5 para PSOE y 1.064.167,5 para PP. Muy fan de los medios votos metafóricos: deberían aceptarse como válidos.

17. Solo lo habré recomendado unos pocos cientos de veces en mis artículos, así que lo hago una vez más: The Myth of the Rational Voter: Why Democracies Choose Bad Policies, de Bryan Caplan. Es decir “El mito del votante racional: Por qué las democracias escogen malas políticas”. Ahí está explicada Andalucía entera.

18. Pero no seamos demagogos. En las elecciones autonómicas andaluzas de 2004, el PSOE obtuvo 2.260.545 votos. En las de 2008, 2.148.328. En 2012, 1.570.833. En 2015, 1.409.042. En porcentajes de votos, 50,36%, 48,41%, 40,66% y 35,43%. El PSOE ha perdido en once años a casi uno de cada tres votantes. La sangría es atroz. Ponen buena cara porque han ganado, pero en diez años más estarán en números rojos.

19. Ni en Argentina he oído a los ciudadanos hablar tan mal de su gobierno como en Andalucía. Y eso es mucho decir. Pero en Andalucía seguirá gobernando el PSOE cuatro años más al igual que en Argentina seguirá gobernando el peronismo gane quien gane las próximas elecciones. El socialismo andaluz es tan solo una forma ligeramente más sofisticada de peronismo.

20. Como decía Enric González en su artículo del domingo en el diario El Mundo, en Andalucía se vive muy bien. Con “satisfacción”, escribía. Y eso es verdad. Pero también es verdad que Andalucía es un infierno para todos aquellos ciudadanos que aún viven la política con ilusión. Aquellos pocos que depositan su voto con la esperanza de que algo cambie en su comunidad. Para bien, se entiende. Hay que acordarse más de ellos. ¿Qué culpa tendrán los pobres?

21. Cuando los andaluces despertaron, el 34% de paro todavía estaba allí.


15 MARZO 2015

Ciudadanos el actor inesperado en Andalucía

Hace dos meses nadie contaba con ellos pero ahora pueden ser la clave

 en la mayoría de los procesos electorales que se van a realizar en los

 próximos meses. Según las encuestas Ciudadanos empieza a convertirse

 en pieza fundamental para posibles pactos postelectorales. 

Una encuesta para El Mundo de Sigma Dos convierte a Ciudadanos en pieza

 clave en las elecciones andaluzas del próximo domingo, puede ser el 

tercer invitado a los pactos para la formación de Gobierno de Susana Díaz.



En los últimos meses todos dábamos por hecho que Susana Díaz ganaría 

las elecciones y tendría que llegar a un acuerdo con PP o con Podemos 

para gobernar, pactase con quien fuera de los dos, la candidata andaluza

 iba a recibir críticas de un sector u otro. La irrupción de Ciudadanos en 

Andalucía donde las últimas encuestas le colocan con una intención de

 voto cercana al 11% sería suficiente para que la socialista no tenga 

que retratarse pactando con PP ni con Podemos.

Para Podemos un pacto PP-PSOE les hubiera sido muy provechoso para 

seguir con su discurso de la casta  y para el PP un pacto PSOE-Podemos

 hubiera sido también muy beneficioso para poder seguir con el discurso 

del miedo. Los estrategas de las dos formaciones tienen que estar 

"tirándose de los pelos" viendo como tanto Partido Popular y Podemos 

pueden pasar a ser meras comparsas los próximos cuatro años en el 

Parlamento andaluz.

Este actor inesperado irrumpe con fuerza aunque la encuesta real será 

la del próximo domingo, pero no se puede obviar una tendencia al 

alza de Ciudadanos  mientras Podemos se estanca y el PP pierde votos.

Queda una semana para que los andaluces vayan a votar pero todo 

apunta a que nos espera una última semana de campaña llena de 

reproches a Ciudadanos desde el Partido Popular y Podemos, oiremos

 a unos decir que son catalanes y que no pueden gobernar Andalucía y 

a otros diciendo que son la marca blanca del PP.

 Si al final se da el pacto PSOE - Ciudadanos esperamos que sea 

con unas condiciones muy claras desde el principio, Andalucía 

necesita un cambio de modelo en todas sus estructuras y el partido 

naranja debe exigirlo desde el minuto uno.

 

Sólo una aclaración para los estrategas populares, el único candidato

nacido en Cataluña es el suyo, el señor Moreno Bonilla es nacido

en Barcelona mientras el candidato de Ciudadanos es nacido en

Sanlúcar. 

Sigan ustedes así que les va muy bien.

 

12 MARZO 2015

¿ Es ciudadanos de derechas  …?

En la ruidosa cacofonía de voces del debate político español resulta difícil hacerse una idea del posicionamiento ideológico de unos y otros partidos. En lo que sigue, trataré de responder a la pregunta del título analizando tres propuestas económicas de   Ciudadanos   sobre algunos de nuestros problemas sociales más urgentes: (1) la “dualidad”, (2) la precariedad y (3) el paro de largo plazo. Para hacerlo las contrapongo a las propuestas de   Podemos   sobre esos mismos temas concretos. La comparación con Podemos no es aleatoria. Se trata también de un partido nuevo,   que podría ganar las elecciones   y que además es el único que ha publicado unas primeras propuestas económicas.

1. Dualidad:   empecemos por el diagnóstico. La enorme brecha entre los costes de despido entre trabajadores fijos y temporales hace que nuestro mercado laboral sea un sistema enormemente injusto que penaliza de manera desproporcionada a los jóvenes, además de ser ineficiente en términos económicos: la seguridad laboral no la determina la productividad o el esfuerzo del trabajador sino el tipo de contrato que tiene. Además la alta rotación hace que las empresas no invierten en la formación de sus trabajadores.

Ningún partido hasta ahora se ha atrevido a abordar el problema de la dualidad seriamente, entre otras cosas, por la fuerte presión de los sindicatos que representan los intereses de los trabajadores con contrato fijo (los  insiders,  en la jerga económica).

¿Qué propone Ciudadanos para solucionarlo? Ciudadanos propone un contrato único con costes de despido crecientes para eliminar la barrera artificial entre contrato fijo y temporal. La propuesta incluye también un seguro contra el despido que consiste en aportaciones mensuales de la empresa a una cuenta para cada trabajador (para despido o jubilación) y una bonificación en cotizaciones a la Seguridad Social para las empresas que despidan menos.

Algunos en la izquierda argumentan que el contrato único “es de derechas”   y que aumentará la precariedad . Ese diagnóstico es engañoso. Lo que hace el contrato único es terminar con la diferenciación entre fijos y temporales. El nivel medio de protección de los trabajadores viene determinado por la curva de costes de despido. Por tanto, si Ciudadanos decidiera mantener “los costes medios de despido” a un nivel similar, la nueva regulación eliminaría la dualidad sin disminuir la protección media de los trabajadores.

¿Qué alternativa ofrece Podemos? Pues bien, en   el programa que firman los economistas Navarro y Torres   (¡de 68 páginas!) no se menciona ni una sola vez el término “dualidad”. Y aunque se reconoce parte del problema, “los puestos de trabajo a tiempo completo e indefinidos se transforman en otros temporales y a tiempo parcial” (página 26), no se ofrece ninguna propuesta específica para solucionarlo. El único cambio regulatorio que se propone es la “derogación de la reforma laboral”, aunque no queda claro si eso implica volver a la regulación anterior a la crisis (la más disfuncional de Europa), o a otro modelo.

Ningún partido hasta ahora se ha atrevido a abordar el problema  
de la dualidad

2. Precariedad y pobreza:   en gran parte como resultado de la mala regulación laboral, España tiene alrededor de 7,5 millones de personas que no alcanzan el salario mínimo anual y que   viven en la pobreza   y la precariedad.

¿Qué propone Ciudadanos para solucionarlo? Ciudadanos propone un complemento a la renta de las familias que cobren por debajo de una determinada cuantía anual, dependiendo de la situación familiar, del número de hijos, etcétera. En vez de pagar impuestos, los que estén por debajo de esa cuantía recibirán una transferencia del Estado. La gracia de la medida, que toma como referencia el Earned Income Tax Credit que se aplica con bastante éxito en Estados Unidos, es que ofrece incentivos a trabajar. Está dividida en tres tramos, uno creciente, uno plano y uno decreciente.

Por ejemplo (me invento los números): digamos que los que ganan por debajo de 10.000 euros al año reciben un impuesto negativo (transferencia) proporcional a su sueldo (un porcentaje, digamos del 25%, que hace que aumente el monto de la transferencia a medida que uno se acerca a 10.000 euros). Entre 10.000 y 15.000 euros un importe fijo (digamos de 2.500) y entre 15.000 y 18.000 euros una transferencia decreciente. A partir de 18.000 euros se empezarían a pagar impuestos “positivos”.

continúa http://elpais.com/elpais/2015/03/10/opinion/1426007387_785944.html


 26 FEBRERO 2015

GRECIA NO HA PERDIDO LA NEGOCIACION
Puede parecer que Alemania ha ganado por K.O. la negociación con los griegos, pero no es así. 
Syriza ha jugado bien sus cartas e incluso podría ganar la partida ede 

Hay quien cree que la mejor victoria posible en una negociación es la que acaba en K.O., como si la victoria solo fuese posible a costa de la derrota de los demás. No es así. De hecho, la única victoria posible en una negociación es aquella en la que ambas partes se creen vencedoras, lo que comúnmente se denomina win-win. Los alemanes han demostrado dominar esta técnica, dándole a Grecia la oportunidad de demostrar que es merecedora de confianza. Saben que las relaciones a largo plazo no se cimentan sobre la sumisión, sino sobre el respeto, y por eso han optado por el win-win: solo así pueden convertirse en líderes ‘legítimos’ de la Eurozona.

Como comentamos recientemente (“¿En qué se parecen Syriza y la troika?” Perlas de Kike – 5/2/15), el acuerdo entre las partes es posible al existir puntos en común entre ambos bandos, siendo la clave de la negociación las reformas a aplicar y el buen gobierno. Syriza no ha obtenido verdaderas concesiones por el momento, pero lo que sí ha conseguido es tiempo para demostrar que no son un partido populista trasnochado. Los objetivos de superávit primario se difuminan en el corto plazo y se otorga autonomía para proponer las reformas estructurales que estimen oportunas. Si las propuestas funcionan, y se alcanza crecimiento con estabilidad en las cuentas públicas, entonces Syriza se beneficiará de nuevos poderes en la delegación de funciones; en caso contrario existirá carta blanca para que la troika haga lo que considere oportuno.

Relajando los objetivos de superávit primario a corto plazo, y aceptando que sea Syriza quien proponga las reformas estructurales a realizar, Alemania consigue legitimar su indiscutible liderazgo político actual. Los germanos, cediendo, ganan claramente. Incluso es posible que, de no tener un mínimo gesto con los griegos o de esbozar una respuesta desproporcionada, generasen dudas en los demás Estados miembros de la Unión sobre el verdadero fin de las recetas aplicadas. ¿El objetivo es el largo plazo o salvar a los acreedores helenos (en gran parte bancos alemanes)?

 ¿Realmente se cree en la austeridad o solo se han intervenido las cuentas para afectar lo menos posible al presupuesto de defensa (uno de los mayores de la Unión y cuyo armamento procede principalmente de Alemania)?

Puede parecer que Alemania ha ganado por K.O. la negociación con los griegos, pero no es así. Syriza ha jugado bien sus cartas y podría ganar la partida

Pero que Alemania gane no quiere decir que Grecia pierda. En principio lo hace. Sin embargo, los griegos han obtenido un resultado mucho más positivo de lo que a priori se podría esperar, puesto que han conseguido una oportunidad. ¿Alguien se la daría teniendo en cuenta la ‘propensión histórica al default’ que presentan? O como está de moda decir últimamente, ¿alguien se la daría teniendo en cuenta la payment culture del país? No creo que conseguir una oportunidad pueda considerarse un mal resultado teniendo los antecedentes históricos de impago, teniendo en cuenta las promesas incumplidas del pasado y que Syriza, lo consideremos un partido constructivo o un partido populista, genera dudas añadidas.

De hecho el resultado pasa de aceptable a bueno cuando tenemos en consideración un factor no explícito, pero sí muy importante. El verdadero motivo del desastre griego no es el despilfarro ni la vagancia, sino la corrupción. Es cierto que se dan casos de pensiones injustificadas, picarescas, y que han generado una deuda pública monstruosa. Pero no nos engañemos, los principales beneficiados de tal descontrol no han sido los ciudadanos de a pie, sino una élite totalmente podrida que ha saqueado el país sin contemplación. Bancos que dan préstamos sin garantías de cobro, monopolios de conveniencia, sobornos… Ese es el día a día de un país cuyo desmán ha sido tan grande que casi hace bueno lo ocurrido con el nuestro (y no porque lo nuestro se quede corto).

¿Por qué, siendo la corrupción el principal obstáculo al desarrollo, no se han tomado medidas para su solución, centrándose todo en las políticas de austeridad?   Es lo fácil, es más fácil controlar un presupuesto que controlar personas, es mucho más sencillo gestionar dinero que cambiar la cultura y hábitos de un país. Si Grecia quiere eliminar la corrupción tienen que ser sus ciudadanos quienes la rechacen tajantemente; algo así no se puede imponer. Es uno mismo quien tiene que luchar por su propia prosperidad, terceros solo nos darán unos mínimos, no el éxito. Alemania lo sabe, y además es pragmática, por lo que tiene todo el sentido que haga lo que hace. Si bien, quizá esa no sea toda la historia.

Si la lucha contra la corrupción de Syriza sigue adelante, no será extraño que algunas multinacionales alemanas se vean salpicadas

Leer más:   Perlas de Kike - Grecia no ha perdido la negociación    http://bit.ly/1BD9ve0


23 fEBRERO 2015

LA OPERACIÓN INSTITUCIONAL

 DEL 23-F


23F CRONICA DE UN ANIVERSARIO- LA HISTORIA NO OFICIAL 

El 23 de febrero de 1981 se desarrolló un golpe del sistema, dado desde dentro del sistema y para corregir el propio sistema. En el 23-F el entonces rey Juan Carlos fue la clave principal, la pieza fundamental. Antes, durante y después. Y no es que el rey tuviera conocimiento del mismo, que sí lo tuvo, sino que estuvo absolutamente involucrado en la operación. Ya fuera motu proprio o por dejar hacer. "¡A mí dádmelo hecho!", sería la frase que repetiría en diversas ocasiones a lo largo de 1980 y en las semanas anteriores al veintitrés de febrero de 1981, cuando se le hablaba de la Operación De Gaulle versus Operación Armada. Sin el rey y la aceptación del Partido Socialista al gobierno de concentración presidido por el general Armada, y en el que Felipe González figuraba como vicepresidente, no hubiera existido jamás un 23-F.

Transcurridos 34 años desde aquel intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, la cuestión principal a despejar es precisar cuál fue la actitud ante el mismo de Su Majestad el Rey Juan Carlos I. Porque todo, absolutamente todo en el 23-F, pasó por las manos del rey Juan Carlos. Antes, durante y después. Esta es una primera y fundamental idea que desarrollo en las páginas siguientes. Y digo esto como premisa principal, porque cada vez que se ha ido abriendo paso otra verdad distinta a la 'verdad oficial', a lo políticamente correcto, han surgido diversas "iniciativas" para tratar de contrarrestar las mismas; ya sea mediante programas de intoxicación, como el 23-F de Jordi Évole, la serie de TVE, o de declaraciones institucionales y de otras 'operaciones de inteligencia'. Pero lo cierto es que esos llamemos mecanismos de resistencia se han ido precipitando y diluyendo, al tiempo que otras investigaciones alternativas a la verdad oficial se van abriendo paso y están siendo aceptadas por un núcleo de la sociedad cada vez más amplio y numeroso.

Datos y ejemplos. Tras el fracaso de la operación el Servicio de Inteligencia CESID -Centro Superior de Información de la Defensa-, hoy CNI, trató de blindarse negando que hubiera tenido nada que ver en el mismo, ni como institución ni tan siquiera con la activa participación de algunos agentes operativos. Ante la valiente y firme postura de un pequeño grupo de oficiales y agentes del CESID; los capitanes Diego Camacho y Rafael Rubio, y el suboficial Juan Rando, entre otros, la dirección del centro se vio forzada a abrir una investigación interna de carácter no judicial, que se conocería como Informe Jáudenes, cuyas conclusiones ad hoc serían exculpatorias: El CESID no intervino ni participó en el 23-F. Pese a ello, dicho informe llevaba implícita en la redacción de sus propias conclusiones la prueba de la implicación del Servicio de Inteligencia en el 23-F. Y como dato relevante se debe señalar que tal informe de carácter secreto se puso a disposición del instructor especial de la causa, general togado José María Escudero, y se ocultó a las defensas de los 33 procesados, constituyendo con ello un vicio de forma y de fondo en el juicio de Campamento.

¿Qué fue el 23-F? ¿Cuál fue el papel del rey? ¿Cómo explicarlo? Durante varios años se han aireado todo tipo de especies, cultivadas principalmente desde los órganos de dirección del CESID. De acuerdo con ellas, el intento de golpe de Estado habría sido un golpe involutivo; una regresión hacia un tardofranquismo deseado por una rehala de delirantes militares golpistas y de algunos pequeños políticos, ya amortizados, que añoraban un reciente pasado de dictadura, de régimen autoritario, y que serían reacios a aceptar un sistema de libertades, de participación plural y de democracia estable. Sospechosamente, tras el fracaso del 23-F, los dirigentes y responsables de los partidos políticos que jugaron con fuego con operaciones de dudosa constitucionalidad, según Manuel Fraga, que conoció desde dentro y en primera persona la operación, se mostrarían más prudentes sin hacer demasiadas preguntas ni abrir investigación alguna.

Sencillamente se dieron por satisfechos, afirmando que el rey Juan Carlos había salvado la democracia al desbaratar con su actuación la locura golpista, porque supo sujetar con su autoridad a la mayor parte de los militares que aquella noche fueron leales y demócratas. Luego, después de que el monarca les leyera la cartilla a los dirigentes políticos por su frivolidad y sectarismo partidista, éstos jalearon una campaña mediática que blindaba al rey sin, en principio, tiempo de caducidad: "El rey la noche del 23-F se ganó la legitimidad de ejercicio", se ha venido repitiendo de forma monocorde y cansina. Y se contentaron con que se sentara en el banquillo a unos pocos protagonistas de la asonada, los menos, y ello porque se exhibieron demasiado. Y miraron para otro lado intentando cerrar la página, poniéndose detrás de una pancarta con la leyenda "¡Democracia, sí. Dictadura, no!".

¿Fue eso el 23-F? Con el paso del tiempo muchas de aquellas máximas insostenibles han ido decayendo para abrirse paso otras explicaciones más plausibles, con incluso veladas críticas a la actuación del rey. Pero la verdad oficial ha continuado aferrándose a los viejos clisés, intentando desvirtuar el trasfondo de aquella operación especial. La mayor parte de los estudios propagandísticos se fabricaron a base de estereotipos como que el gobierno que pretendía sacar adelante el general Alfonso Armada Comyn era el secreto de Polichinela, como escuché en un vivo debate televisivo en el que participé a un veterano general. O qué valor y duración podría tener un gobierno votado bajo la presión de las armas, después de la ignominiosa estética provocada por Tejero al asaltar el Congreso con tiros al aire, arrastrar al suelo de la humillación a la totalidad del gobierno, oposición y parlamentarios –excepción hecha de Suárez, Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo-, y de la penosa afrenta sufrida por el vicepresidente Mellado, al intentar Tejero derribarlo.

La historia del veintitrés de febrero de 1981 es sobre todo y principalmente una historia oral, porque tras su fracaso, los responsables de la ejecución de la operación se cuidaron muy mucho de hacer desaparecer las pocas evidencias que del mismo hubo escritas. Como también "desaparecieron" las grabaciones de las conversaciones telefónicas que se hicieron durante aquella-tarde-noche y madrugada entre Zarzuela, el gran centro de poder y decisión, el Congreso, el Cuartel General del Ejército, la sede de la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM) y las capitanías generales, principalmente.

¿Qué fue de aquellas cintas? Su conocimiento hubiera arrojado mucha luz sobre el 23-F. Pero el responsable de su guarda y custodia, el ministro del Interior, Juan José Rosón, llegaría a decir que su contenido era dinamita, y que lo mejor para la estabilidad de la democracia era que jamás se conocieran. Es decir, que su contenido se hurtó deliberadamente a la opinión pública y a las defensas de los procesados por el 23-F, como se haría con el Informe Jáudenes del CESID.

¿Quiénes se quedaron con el secreto de las grabaciones? Naturalmente que ni durante la instrucción de la causa ni durante el proceso militar de Campamento, nadie se preocupó ni preguntó sobre aquel material. Tan sólo y a modo de esperpento, y ya fuese desde el ministerio del Interior o desde la parcela de Francisco Laína, secretario de Estado de Seguridad, se filtraron deliberadamente parte de las conversaciones que Tejero mantuvo con su amigo Juan García Carrés, ex jefe del Sindicato de Actividades Diversas durante el régimen franquista. Las citadas conversaciones, además de evidenciar cierta exaltación y bravuconería por parte de ambos, revelarían que el ex sindicalista transmitió a Tejero algunos datos manipulados e interesadamente falsos para mantener viva su moral. Especialmente cuando el rey cursó instrucciones y órdenes concretas para cortocircuitar los hilos que estuvieron sosteniendo a Tejero en el Congreso durante nueve horas largas (hasta las tres de la madrugada del día 24), cuando estaba ya completamente aislado. Laína, por su parte, que se presentaría posteriormente muy ufano como responsable de un sui generis e inexistente "gobierno de secretarios", al que ni el rey ni nadie de la cadena de mando militar hizo el menor caso, fue la persona que llegó a hacer la disparatada propuesta de querer lanzar a los GEO (Grupo Especial de Operaciones) al asalto del Congreso. Por fortuna para todos, tampoco se le prestaría atención alguna en este asunto... CONTINÚA

.http://kosmos-polis.com/historia/investigacion-history/item/236-la-operacion-institucional-del-23-f

20 FEBRERO 2015

El 'capitalismo de amiguetes' cuesta 47.500 millones al año al contribuyente

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§   "Cuando la competencia falla hay invariablemente una pérdida de eficiencia"

§  La falta de competencia puede originar desviaciones medias al alza del 25 %

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La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) considera necesaria mayor transparencia y publicidad en los procedimientos de contratación pública. Además, la falta de competencia fomenta el desaprovechamiento de los recursos y aumenta los costes, el conocido como 'capitalismo de amiguetes', por el cual se antepone las relaciones personales a la eficiencia económica en las adjudicaciones de contratos públicos, lo que desemboca en mayores costes (hasta un 25% al alza) para los contribuyentes.

Y es que las ineficiencias en la contratación pública podría estar costando más 47.000 millones de euros al año, con los contribuyentes como grandes perjudicados.

Según dicho informe, "cuando la competencia falla hay invariablemente una pérdida de eficiencia económica y un innecesario desaprovechamiento de recursos públicos, siempre escasos y costosos. Al mismo tiempo, que una menor tensión competitiva aumenta el riesgo de colusión (pacto ilícito que acuerdan dos personas con el fin de perjudicar a un tercero)".

La falta de competencia se debe a "las elevadas barreras de entrada y a la multiplicidad de órganos de contratación con heterogeneidad de procedimientos y complejas curvas de aprendizaje para los licitadores, y los problemas intrínsecos de información asimétrica y relaciones de agencia encadenadas, que perjudican, sino se corrigen correctamente, a la Administración Pública, a los potenciales competidores y en último término, a los ciudadanos y contribuyentes".

"La falta de competencia puede originar desviaciones medias al alza del 25% del presupuesto de contratación pública. En España, a nivel agregado, esto podría implicar hasta un 4,6% del PIB anual, aproximadamente 47.500 millones de euros al año". El déficit público de España fue en 2013 de 70.000 millones de euros, un dato que deja entrever lo relevante del sobrecoste de la contratación pública en España por la falta de competencia y concurrencia en las licitaciones.

Por otro lado, dicho informe destaca la necesidad de incrementar la evaluación de la eficiencia: "Según la información y la experiencia de la CNMC los órganos de contratación no realizan, sino muy marginalmente, evaluaciones en términos de eficiencia económica del conjunto de decisiones que toman a lo largo del proceso de aprovisionamiento público. No enjuician su adecuación económica".

"A modo de ejemplo, cuando en vez de recurrir a una licitación pública las administraciones públicas optan por otros instrumentos administrativos permitidos en la normativa, como una encomienda de gestión o un convenio, deben valorarse las ineficiencias económicas debidas a la ausencia de concurrencia, propia de estas figuras", señala el informe.

Además, consideran que las auditorias de costes serían beneficiosas implementarlas antes de la licitación para tener un mayor control sobre el coste de los contratos: "Estos controles deben tener tanto carácter preventivo como 'ex post' analizando las ganacias de eficiencia obtenidas y los posibles supuestos de carácter sancionador".

Transparencia y publicidad

Además de una mayor transparencia y publicidad, se inclina por desarrollar mejoras en el acceso a la información para los licitadores (motivación del procedimiento elegido, criterios de selección y valoración, etc).

Asimismo, resalta la importancia de aprovechar más las tecnologías de la información, puesto que la contratación pública no puede ser ajena al desarrollo tecnológico. Según la CNMC, estos avances se pueden utilizar para la obtención y utilización de bases de datos de licitaciones, globales e interoperables que permitan la supervisión de la eficiencia económica por organismos especializados.

Por otro lado, recomienda implementar una mayor cooperación administrativa porque fomentar la cooperación inter e intra administrativa permitirá reducir las asimetrías de información presentes en los contratos públicos, y se inclina por simplificar los procedimientos en la contratación pública.

Según la CNMC, la contratación pública alcanza en los países desarrollados cifras superiores al 15% del PIB. Su importancia económica, junto con el carácter limitado de los fondos públicos, aconsejan una regulación del aprovisionamiento público "verdaderamente favorecedora" de la competencia.

"Solo así podrá mejorar la eficiencia en esta partida de gasto público, que en última instancia redundará en importantes beneficios tanto para las propias Administraciones Públicas, como para los ciudadanos y las empresas", señala el organismo.

En este contexto, valora el esfuerzo realizado para consolidar en el ordenamiento jurídico principios jurídicos sólidos como son la igualdad y la transparencia, mejora que se ha producido con la implantación de la normativa de transparencia y con la creación de la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas.


18 FEBRERO 2015

Ciudadanos, ¿liberales o socialdemócratas?


La decisión de Ciudadanos de encargar su programa económico a Luis Garicano y a Manuel Conthe es un acierto en la medida que supone la incorporación al debate político de dos voces autorizadas. El conocimiento científico y la experiencia que ambos acumulan es una restricción importante al número de ocurrencias y aventuras que pueden plantearse a la sociedad española. No todos los partidos pueden garantizar esto ahora mismo.

Muchas personas se preguntan si los planteamientos de Garicano y Conthe son liberales o socialdemócratas. No tiene mucho sentido intentar escoger ahora unas gafas ideológicas para juzgar sus propuestas, aunque puede que sí lo tenga para ayudar a caracterizar el bagaje con el que se presenta Ciudadanos, formación que parece contar con una fuerza inusitada en algunas encuestas recientes.

Garicano es doctor por la Universidad de Chicago, pero no es un Chicago boy, ni un monetarista al uso. Conthe ha servido con el PSOE y tiene el currículo de un alto burócrata internacional pero tampoco es un intervencionista obediente. Así que mirar sus currículos ahora sirve de poco.

El programa de Ciudadanos es el de la socialdemocracia escandinava, como no podía ser de otra forma ya que se trata del modelo más popular en nuestro país. El propio Garicano ha dicho que su espejo es Dinamarca, es decir, un Estado fuerte, con impuestos altos, pero con mercados muy flexibles y competitivos. No es, sin embargo, el del ordoliberalismo alemán que pone su énfasis en la competitividad global, y al que se acusa de las políticas del austericidio.

Ninguno de los dos podría caracterizarse como liberal en la medida que ambos justifican extensos Estados de Bienestar. Se sitúan entre el consenso socialdemócrata (el Estado debe procurar el bienestar de todos) y el conservador (el Estado debe procurar el bienestar de los que no pueden valerse por sí mismos), donde se hallaría el 93% de la población española, según datos del CIS.

Los valores de nuestra población, sin embargo, no son nada escandinavos. La encuesta de valores de la Fundación BBVA de 2013 reveló que los españoles son los europeos que más desconfían del capitalismo, donde la aceptación del intervencionismo (control de los beneficios de la banca, de precios y de salarios ) y del paternalismo estatal (garantía pública de ahorros y pensiones) supera en más de 20 puntos a la media europea y es el país donde más gente cree que la economía de mercado es el sistema menos conveniente para el país y es la fuente de las desigualdades sociales. Todo esto tiene su correlato, además, en que los españoles son los que están más descontentos con su democracia, la evalúan con un 3,6 frente al 7 con que puntúan los daneses a la suya.

Respecto de si es el Estado o los individuos quienes deben asegurar su bienestar, Dinamarca ofrece un panorama mucho más equilibrado que el español, un 48,1% cree que es deber del Estado y un 45,8% del individuo. (En España, la pregunta de la encuesta del BBVA difiere de la del CIS y arroja un 74,1% a favor del Estado y un 23,6% del individuo).

Hay una pregunta, sin embargo, donde España se aleja casi patológicamente del resto de los europeos. Tiene que ver con la aceptación de la meritocracia, que Garicano considera esencial para el buen funcionamiento del Estado y la democracia en general. Cuando se pregunta si es preferible tener sueldos igualitarios aunque eso suponga pagar menos a los que se esfuerzan más o tener sueldos desiguales para recompensar a los que hacen más méritos, un 54,7% de los españoles se decanta por la igualdad salarial y sólo el 41,5% por premiar el mérito. En Dinamarca, apenas el 13,8% apuesta por salarios igualitarios y el 79,1% por recompensar al que más se esfuerza.

A la vista de los resultados de esta encuesta, el programa económico de Ciudadanos es una verdadera revolución. Lo fácil hubiese sido situarse en las coordenadas imposibles del "bolivarianismo nórdico" que promete Podemos y que son las que mejor se adaptan a este retrato sociológico. Se comprende así que Garicano intentara evitar por todos los medios que su programa fuera tildado de "ultraliberal", como repitió ayer varias veces. España no sólo sufre una crisis económica, sino una distorsión de los valores sociales que convendría analizar. 

Podemos, en este sentido, no es más que la respuesta creada ex profeso para satisfacer una demanda muy poderosa.

2 FEBRERO 2015

Así fue la caza de Tomás  Gómez

El titular de la portada del diario El País (12/II/2015) sobre la destitución de Tomás Gómez por la presunta decisión del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, constituía una explícita confesión de parte: ‘Sánchez se fortalece y el PSOE sube al primer puesto en Madrid’.

La noticia de la destitución de Gómez ni siquiera aparecía en la portada del rotativo, hoy convertido en diario gubernamental y guardián de las esencias del Régimen moribundo de la Transición. El País, violentando su libro de estilo y las elementales normas del periodismo, titulaba con un editorial voluntarista en el que, de un plumazo de la Metroscopia de Toharia (ahora el oráculo de los señores del verdadero poder y los dueños de El País), se le otorgaba al PSOE el triunfo virtual (sic) en las elecciones de Madrid y se le concedía a Pedro Sánchez, en un abrir y cerrar de ojos, el título honorífico de líder reforzado del Partido Socialista. Dios los pille a todos confesados y en su día los ponga donde les corresponda.

A Tomás Gómez no lo ha cesado Pedro Sánchez. Ni siquiera se le había pasado por la cabeza al secretario general del PSOE semejante decisión. A Gómez lo ha cesado el verdadero suprapoder español, hoy día a caballo entre La Moncloa y el núcleo duro económico/financiero del país (España), en pos de salvar los muebles del bipartidismo del incendio ‘popular’ que al día de hoy lidera Podemos y se proyecta sobre los cascotes del Régimen de la Transición en las elecciones municipales de mayo. Las que para muchos serán el crisol del nuevo mapa político español que quedará dibujado en los comicios generales de finales del presente año.

El poder bifronte que manda en España pretende salvar al PSOE de sus propios ‘demonios’ empezando por Madrid, para que el bipartidismo no se hunda de manera definitiva en las elecciones municipales (recuérdense las de abril de 1931). Y luego, y a la vista de lo que haga Susana Díaz en la cita andaluza del 22 de marzo, ya decidirán -Roma no paga traidores- si la caza de la cabeza tozuda Gómez se amplía a la caza de la bonita cabeza de Sánchez. Y si, finalmente, Susana, ‘la patriota’ de cartón, encabeza el cartel del PSOE en los comicios generales de fin de año y así, colorín colorado, se pone coto al temido ascenso de las huestes de Podemos.

Por todo ello se puede decir que Pedro Sánchez no ha sido el autor de la destitución de Tomás Gómez (ni el fantasma de Rubalcaba) sino solo el instrumento al que se le facilitaron las ‘armas’ para dar el golpe de Madrid, mediante los reportajes del diario El País sobre el tranvía de Parla para esparcir sospechas sobre la presunta implicación o responsabilidad de Gómez en este escándalo tranviario. Lo que recuerda otro ‘crimen’ notorio cuando El País se lanzó a la caza del candidato Josep Borrell con artes muy similares, porque lo consideraban un ‘jacobino’ que podía poner en peligro el régimen felipista/polanquista de aquellos negros años del GAL y la otra corrupción (las Filesas, Rubios y Roldanes) en el ecuador de la transición.

Después de las denuncias de El País le llegó el turno de la Ejecutiva Federal de Pedro Sánchez y sus ‘muchachos’ con el fin de completar el proceso de destitución de la dirección del PSM. Y tras el rocambolesco cambio de las cerraduras de la sede de PSM en Callao, ahora les toca simular un proceso democrático para imponer al exministro Ángel Gabilondo como el candidato oficial del PSOE a la presidencia de la Comunidad de Madrid, una vez que previamente había sido designado por la cúpula bicéfala del verdadero poder.

La pregunta que se hacen los dirigentes y los militantes del PSOE es la de si, al margen de la encuesta teledirigida de Toharia, los ciudadanos y los votantes del Partido Socialista van a apoyar en Madrid y resto de España este golpe de mano. El que liquida la incipiente democracia interna del PSOE y deja a la intemperie la voluntad democrática de sus militantes de Madrid que eligieron a Gómez y a los que ahora se les dice, sin el menor rubor, que les van a preguntar otra vez sobre el candidato que finalmente impondrá Ferraz, es decir Gabilondo, para que digan amén.

O veremos si, por el contrario, la ira de los vencidos y desautorizados se transforma en un boomerang en contra del PSOE y del bipartidismo, ahí incluido el PP. Porque podría darse el caso de que, como consecuencia de lo ocurrido, Podemos refuerce su posición con nuevos votos socialistas, acelere el hundimiento del PSOE hacia el modelo PASOK y se consolide como la primera fuerza política del país.

En caso de fracaso del golpe de Madrid, a los estrategas del máximo poder bicéfalo español siempre les quedará el consuelo de decir los unos a los otros: ‘hicimos lo que teníamos que hacer porque Madrid estaba perdido con Tomás Gómez, y el PSOE con él’. Sin embargo la burda portada deEl País los ha dejado a todos en evidencia y a la intemperie y puede que en el punto de mira de Podemos donde se empieza a conocer que sus adversarios más notorios no están solo en este PSOE de capa caída y en el Gobierno del PP. Están en el bipartidismo y en el otro y máximo poder económico.

El que, dicho sea de paso, necesita de la estabilidad política, como todo español de bien, aunque ello no justifica a estas poderosas legiones el paso del Rubicón hacia la política, porque ese avance de los ‘nuevos patriotas’ puede ser irreversible, y llevarlos a todos ellos a la peligrosa primera línea de un combate incierto y de imprevisibles consecuencias en España y en este mundo cambiante sobre el que nadie, y menos los oráculos oficiales, está en condiciones de predecir lo que va a ocurrir en los próximos meses. La Historia nos recuerda a Bruto como un traidor a pesar de su ‘amo más a Roma’, pero el hermoso discurso funerario de Marco Antonio no consoló a los deudos del emperador.



KIKE VÁZQUEZ ¿En qué se parecen Syriza y la troika? Kike Vázquez  

Syriza ha ganado, y con su aplastante triunfo han llegado también las dudas: ¿estamos ante gente sensata o ante trasnochados populistas que, con viejas recetas, a tantos países han arruinado?   En un primer momento, y tras alguna desafortunada actuación como el acercamiento a Rusia, lo peor parecía hacerse realidad (no es extraño que la bolsa del país cayese un 10% y sus bancos perdiesen casi un 30% de su capitalización en un solo día).

 

Fue entonces cuando  Yanis Varufakis , su ministro de finanzas, se dio a conocer al mundo proponiendo un plan cuyos fundamentos no han disgustado (“Greece finance minister reveals debt plan to end stand-off”, 2-2-15,  Financial Times ). Ahora todo el mundo parece preguntarse si el acuerdo entre helenos y europeos es posible.

  ¿En qué consiste el  ‘Plan Varufakis’ ? Básicamente, el Gobierno liderado por Syriza pretende  reducir la carga financiera  que los griegos deben soportar por su abultada deuda pública, así como pasar de implementar políticas de austeridad a implementar  políticas de estímulo . Para ello han diseñado un plan, en el cual   cuentan con la ayuda de Lazard   (banco que conoce perfectamente sus finanzas   pues ya los asesoró en años anteriores ), que consiste en intercambiar las líneas de crédito del fondo de rescate europeo por  bonos ligados al crecimiento , y los bonos en posesión del BCE por bonos perpetuos . Por otra parte, se comprometen a obtener un  superávit primario del 1-1,5% , incluso aunque no puedan cumplir con su programa electoral, y a que los acreedores privados no sufran ningún tipo de pérdida.

  Hay que reconocer que las líneas maestras han sido bien trazadas, de ahí probablemente la subida en bolsa posterior. Con la propuesta no solo se alcanzan los objetivos griegos, además se respetan los límites que la troika ha marcado como infranqueables:  no aceptar quitas en el valor nominal, no aceptar déficit primario  y cualquier minoración o facilidad para hacer frente a la carga financiera debe ir paralela a  reformas estructurales . Así que, salvando que un superávit primario del 1-1,5% no es el 4,5% que los anteriores Gobiernos habían prometido para 2016, parece que el acuerdo, de haber una verdadera voluntad por ambas partes, dependerá de encontrar un consenso en las reformas a realizar.

 

La discrepancia con respecto al superávit primario puede parecer cuantiosa, y lo es:   al fin y al cabo, la deuda pública nunca se paga,   por lo que lo realmente importante es determinar cuántos fondos saldrán de Grecia hacia los países acreedores para cumplir con sus compromisos. No obstante,   como comenta Krugman en su columna del WSJ ,  4,5 puntos menos de superávit primario pueden suponer 12 puntos más de crecimiento  (el artículo fue escrito previamente a la propuesta griega, por lo que en este caso hablaríamos de 3 puntos menos de superávit y 8 puntos de crecimiento siguiendo las premisas del economista), y eso beneficia tanto al deudor como al acreedor.   Otros autores limitan el efecto a 4 puntos de crecimiento por cada punto de menor consolidación… en un plazo de 5 años .

En cualquier caso, lo importante no son las matemáticas, lo importante es gastar e invertir en finalidades correctas, de eso dependerá que el multiplicador sea uno u otro, y por ello considero que el principal escollo no será un superávit mayor o menor, sino las reformas. De dichas reformas dependerá no solo la laxitud en los objetivos de superávit primario, también la voluntad de minorar el valor actual de la deuda griega (recordemos, sin realizar quitas en el nominal). Por todo ello,  las reformas y la buena administración son la clave de la negociación .

Pues muy bien, hagamos reformas estructurales y todo el mundo contento. El problema es…  ¿qué son realmente las reformas estructurales?  En realidad estamos ante un concepto etéreo habitualmente asociado a políticas macroeconómicas que algunos llaman ‘neoliberales’ como son la desregulación, las privatizaciones, el recorte de algunos ‘derechos’ sociales…, medidas que un partido como Syriza, a la izquierda de la socialdemocracia, no puede aceptar por si solas. Sin embargo existen otra serie de reformas estructurales en las que no se suele hacer tanto hincapié que sí podrían encajar en un posible acuerdo; por ejemplo,  la lucha contra la corrupción o la mejora del sistema tributario . ¿Tienen algo en común Syriza y la troika? Pues, a pesar del aparente odio mutuo, parece que sí.

Tanto podrían encajar este tipo de reformas que la propia Alemania ha hecho un llamamiento a todos los países europeos para que congelen las cuentas de aquellos ricos helenos que evaden impuestos (la inmensa mayoría). Además, a ambos bandos les interesa el acuerdo, porque si bien Syriza presume de políticas revolucionarias y Alemania de ortodoxia, Grecia sabe que no seguirá viva, financieramente hablando, sin el apoyo del BCE (permite el ELA usado actualmente; permite que bancos griegos emitan deuda con garantía del Estado, se la queden y la aporten como garantía para obtener liquidez; o simplemente el BCE puede dejar de aceptar cualquier activo del país [*]). Asimismo, Alemania sabe que, a pesar de tener la sartén por el mango, si la presión es insoportable, los griegos pueden optar por salir del euro autoinmolándose y provocando a su vez un grave contagio internacional.

Como suele decirse, los extremos se tocan, y a pesar de que Syriza y la troika se sitúan en lados totalmente opuestos ideológicamente, al final existen puntos en común que, de existir buena voluntad por ambas partes, permiten un posible acuerdo. Dicho lo bueno, pasemos a lo malo. No todo es idílico. La gran duda internacional es si estamos ante una Venezuela o una Argentina, países totalmente arruinados por el populismo, o ante un Brasil, en donde Lula consiguió reconciliar a los mercados con las ‘políticas de izquierdas’ (aunque cada día tenga menos sentido la diferenciación entre izquierda y derecha). Y es que los populistas dicen exactamente lo mismo que los buenos gobernantes: saben hablar muy bien, otra cosa es lo que hacen

Por todo ello,  las reformas y la buena administración son la clave de la negociación .

Leer más:   ¿En qué se parecen Syriza y la troika? - Blogs de Perlas de Kike     http://bit.ly/1AvIiZu



11 ENERO 2015

Podemos se estanca y Ciudadanos avanza

por FRANCISCO RUBIALES

las encuestas lo apuntan y también acabo de conversar con un amigo al que considero un gran sociólogo experto en opinión que me advierte que Podemos se está estancando y que el crecimiento se está orientando ahora hacia Ciudadanos, que es la opción moderada para muchos de los que quieren castigar a los partidos tradicionales. 

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Podemos se estanca y Ciudadanos avanza
La gran sorpresa en la próximas elecciones tal vez no sea Podemos sino Ciudadanos, si se consolida la actual tendencia, que está empujando miles de votos descontentos cada día hacia la opción moderada, pero diferente a los partidos tradicionales, representada por el partido de Albert Rivera. 

Podemos se está estancando y crecen Vox y, sobre todo, Ciudadanos, mientras que UPyD mas que crecer retrocede, lo que implica que el partido de Rosa Diez pierde credibilidad y es considerado como un partido mas de la vieja casta. 

Me explica mi amigo que muchos de los que hoy aseguran que votarán a Podemos al final no lo harán, sobre todo por miedo a sus enfoques sospechosos de marxismo, y se inclinarán por opciones mas moderadas, como Ciudadanos, y que la fuga de Podemos a Ciudadanos la protagonizarán las clases medias y la mayoría de esa sorprendente legión de empresarios, profesionales y personas cultas y con ingresos elevados, propios de las clases medias, que ahora figuran en las encuestas como votantes futuros de Podemos. 

Me asegura que de cada diez votantes profesionales y gente con estudios y de clase media que hoy dicen que votarán a Podemos, sólo lo harán, finalmente, dos, otros cuatro o cinco votarán por Ciudadanos o Vox y el resto se inclinará por el PP, el PSOE u otros viejos partidos. 

Lo que mas sorprende al analizar las encuestas y las tendencias es la solidez del rechazo de los ciudadanos al PP y al PSOE, que es tan fuerte que difícilmente cambiará de aquí a las elecciones, donde es casi seguro que se desangrarán en las urnas. Ni siquiera un repunte de la economía y un retorno a los aires prósperos devolverá al PP y al PSOE la enorme marea de fuga de votantes que padecen. 

Las cifras de Podemos están infladas en las encuestas por dos razones: la primera es que Podemos se ha convertido en la "bandera" del descontento a la que todos se enganchan, pero eso no significa que lo voten, aunque hoy digan que lo harán cuando son interrogados por los encuestadores; la segunda es que la implantación de Podemos es mayoritariamente urbana, que es donde se realizan la mayoría de las encuestas, siendo la implantación en la España rural mucho mas débil. Esos dos fenómenos corrigen a la baja los datos reflejados hoy por los sondeos, al menos en un quince o veinte por ciento. 

Los dos grandes partidos parecen ciegos, incapaces de ver la amenaza que se cierne sobre ellos. Con una estupidez mayúscuya, que solo puede ser producto del profundo deterioro que producen el poder y la corrupción, los dos grandes partidos siguen pensando que el rechazo ciudadano que les afecta es transitorio y que las aguas tornarán a su cauce cuando regrese la prosperidad. Son tan soberbios y están tan deteriorados que no asumen que los ciudadanos ya les odian por ser los responsables de haber construido un Estado enfermo de obesidad, plagado de enchufados, despilfarrador, que se endeuda como un demonio, injusto, desigual, inmisericorde y plagado de desempleados, pobres y gente desamparada, desprotegida y sin esperanza. 

Y no quieren ver que hay millones de españoles con el cuchillo entre los dientes, esperando que abran las urnas, para castigarlos con saña. 

10 ENERO  2015

Tócala en griego, Sam

por Fernando Villanueva

Mariano Rajoy  es de esa especie de hombres que todo lo hacen mal pero que al final todo les sale bien. Hagamos memoria. Este registrador de Pontevedra titular de Santa Pola, ayuno de pasión, de no muchas luces pero constante en sus odios y obsesiones, lleva desde 1981 amorrado a la teta del contribuyente encadenando cargos públicos como un tragaperrista anónimo encadena pitillos apoyado sobre la máquina del bar. Todos bien remunerados y a los que nunca dedicó más trabajo que el de vigilar que nadie le hiciese sombra.

Empezó de diputado autonómico en su Galicia natal, continuó como diputado nacional, tres veces ministro, diputado de nuevo durante los plácidos años del zapaterato –en los que sesteó a placer mientras en su partido se robaba sin tasa– y, finalmente, presidente de Gobierno. En todos sus empeños políticos ha sido un desastre. En todos exactamente no.Ha demostrado un encomiable dominio del navajazo traidor con sus rivales del partido. Eso le ha permitido llegar a 2015 como un auténtico fósil viviente del aznarismo. El último de una clase de saurópsidos del Pérmico extinguidos hace ya tiempo. 

Rajoy siempre tuvo suerte, mucha suerte, demasiada suerte. Se diría que el cosmos entero se ha ido reordenando para solucionarle la vida cada vez que se encontraba ante un brete

En un país serio tipo Suiza, tipo Luxemburgo o tipo Liechtenstein alguien como Rajoy no hubiese llegado a nada en la vida. Echaría las mañanas en una covacha administrativa del cantón jugando de matute al buscaminas con el ordenador y apuraría las tardes encerrado en casa rumiando fracasos. Aquí en cambio ha llegado a lo más alto. Todo gracias a las taras que le son propias a un país como el nuestro, adicto al politiqueo y adorador del dios BOE, pero no solo a ellas. Rajoy siempre tuvo suerte, mucha suerte, demasiada suerte. Se diría que el cosmos entero se ha ido reordenando para solucionarle la vida cada vez que se encontraba ante un brete.

Llegó al poder de pura carambola. Es más, en rigor no se puede decir que ganase las elecciones. Las perdió el contrario. Si echamos una segunda mirada a los resultados de 2011 veremos que su “histórica mayoría absoluta” quizá fue absoluta por aquello de que unas elecciones son el imperio de la relatividad, pero no tan histórica como se cree. A pesar del desgaste total de Zapatero solo fue capaz de arañar poco más de medio millón de votos con respecto a los comicios de 2008. En aquel año obtuvo 10.278.010 votos. En 2011 no consiguió llegar a los 11 millones, se quedó en 10.866.566. Hágase cargo de que durante esos cuatro años el censo había crecido en más de 700.000 nuevos votantes. En resumen, los que le votaron en 2008 volvieron a votarle en 2011 y ganó algún despistado por el camino. ¿Ve como no arrasó? 

Pero, ay, aquel año los votantes de izquierdas decidieron quedarse en casa agraciándole con una mayoría parlamentaria –esta vez sí– histórica. En sus tres años y poco al frente del Gobierno no ha hecho nada reseñable más allá de fabricar desempleados a manta, hiperregularlo todo con sorayífica precisión, soltar etarras de la cárcel, moler a impuestos al personal y endeudarnos hasta las cejas. En resumen, lo mismo que había hecho Zapatero durante su segunda legislatura. Pero un zapaterismo renovado parecía impracticable hace tres años. Se había gastado demasiado en demasiado poco tiempo en demasiadas tonterías y los acreedores desconfiaban. Los sucesivos zapatillazos fiscales de Montoro y los oficios sorayescos con los señores de la prensa no bastaban para enderezar el rumbo. Aquellos meses fueron un auténtico calvario, tal vez el único por el que Rajoy ha pasado en toda su anodina y funcionarial vida de fumador de puros y lector del Marca. Muchos creyeron que al pontevedrés se le había acabado la suerte y que no se comería las uvas en Moncloa, las uvas de 2012. En estas apareció Mario Draghi en su auxilio y le solucionó la papeleta. El BCE se encargaría de que el Gobierno español pudiese entramparse sin más límite que el que sus políticos creyesen oportuno. Ahí empezó el gran carnaval de las subastas del Tesoro que aún no ha concluido pero que cuando concluya promete un fin de fiesta antológico, un entierro de la sardina del que se harán eco en todo el mundo.

El efecto rebote del cataclismo de 2012 sumado a la bajada del petróleo y la más que posible llegada de Syriza al poder en Grecia pueden obrar el milagro de regalarnos una segunda legislatura a Rajoy

Desde entonces el Estado y su jefe máximo se han dedicado a vivir de prestado confiándolo todo a una recuperación económica que habría de llegar en algún momento. La corrupción, las penurias de una buena parte de la población y el desbarajuste generalizado que ahora rompe en forma de banderías, pendencias y odios le ha traído al fresco. Pues bien, la recuperación propiamente dicha no ha llegado pero el efecto rebote del cataclismo de 2012 sumado a la bajada del petróleo y la más que posible llegada de Syriza al poder en Grecia pueden obrar el milagro de regalarnos una segunda legislatura a Rajoy. 

El petróleo a 50 dólares va a inyectar al manirroto Gobierno español un saco de millones con los que no contaba. Contribuirá asimismo a estimular la actividad económica. No existe mejor propulsor para la economía que la energía barata. Proyectos empresariales que eran inviables ahora serán viables como por arte de magia. Eso significa empleos, nuevos contribuyentes, más recaudación, más gasto, clientelas renovadas y posibles votantes que piensen que la repentina bonanza y la barba son una misma cosa. La victoria de Alexis Tsipras (Alex Chiripas que le llaman los castizos en Madrid) en las elecciones griegas de este mes podría hacer el resto. Conforme el Chiripas y los suyos empiecen a hacer el griego las consecuencias –debidamente amplificadas aquí por la sorayada mediática– serían definitivas. O ellos o el caos. Avisados están.   


7 ENERO 2015

El líder del PSOE  Pedro Sánchez charla en público con el economista galo Piketty

  • Ambos coinciden en mutualizar la deuda de los países de la UE


  • El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha descartado hoy aplicar un tipo impositivo del 80 por ciento para las rentas de más de un millón de euros como el que propone el economista francés Thomas Piketty, autor del libro El capital en el siglo XXI.

    En una mesa redonda titulada "Capitalismo, crisis y desigualdad" junto a Piketty y preguntado repetidamente por esa posibilidad, Sánchez no ha avalado ese impuesto para las rentas más altas, y ha apostado por la creación de un impuesto del patrimonio a nivel europeo.

    Para el líder del PSOE, España necesita una reforma estructural del sistema fiscal para que sea eficiente y se reduzca la diferencia "abismal" entre tipos nominales y efectivos.

    "Necesitamos un sistema con menos deducciones, con las menos deducciones posibles", ha asegurado Sánchez, que cree que una de las herramientas podría ser un impuesto del patrimonio europeo que garantice una progresividad y una justicia social en el continente.

    También ha criticado los diferentes tipos del impuesto de sucesiones y donaciones entre comunidades autónomas, lo que provoca, ha subrayado, que haya españoles que "vengan a morir" a Madrid, donde no se paga nada.

    Sánchez ha abogado por ampliar el "concepto de renta" para que no tribute solamente la nómina de los trabajadores y se tenga en cuenta también el patrimonio y las rentas que genera, junto a una lucha más decidida contra el fraude fiscal y la economía sumergida.


    Coinciden en mutualizar la deuda


    En clave europea, el líder del PSOE ha apostado de nuevo por "mutualizar" la deuda pública de los países, tal y como proponía el PSOE en la pasada campaña de las elecciones europeas, para compensar la enorme diferencia de intereses que pagan las diferentes economías de la zona euro.

    No obstante, ve "positivo" el llamado "plan Juncker" de estímulo de la economía europea, aunque lo ve "insuficiente" para atraer inversiones en países como Grecia.

    En esta línea, Thomas Piketty cree un error la existencia de diferentes tipos de interés de la deuda pública de los países europeos, y se ha preguntado qué haría la Reserva Federal de EEUU si cada día tuviera que elegir entre comprar deuda de cada uno de sus estados.

    A su juicio, Francia y Alemania han sido "egoístas" con la deuda pública en los últimos años, permitiendo que los países del sur pagaran muchos más intereses, al tiempo que ha negado que Europa haya salido de la recesión.


    "Nos hemos pasado con la austeridad, y la consecuencia es que hemos asfixiado el crecimiento", ha alertado el economista, que ha denunciado la falta de inversión en educación, la única salida de futuro para la crisis.



    elEconomista.es    http://www.eleconomista.es/economia/noticias/6377329/01/15/Sanchez-no-hara-caso-a-Piketty-descarta-un-tipo-del-80-para-las-rentas-de-mas-de-un-millon-de-euros.html#Kku8s2RXqTVp1h9q

    30 DICIEMBR E 2014

    BALANCE DE TRES AÑOS DE GOBIERNO

    Más impuestos, deuda y parados: los puntos negros de la recuperación que se atribuye Rajoy


    Hace prácticamente tres años, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presidía su segundo Consejo de Ministros, en el que se tomaron buena parte de las decisiones que han marcado la política económica desde entonces. 

    ¿En qué se parece la España de ahora a la de hace tres años?.


  • En tres años de Gobierno, ha logrado encadenar año y medio de crecimiento
  • La prima de riesgo ha dejado de preocupar y el crédito empieza a recuperarse
  • La precariedad laboral, la caída de la afiliación y la deuda, la peor cara

  • Cuentas públicas

    El mismo día en que Rajoy anunció un tijeretazo de 8.900 millones de euros, su portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, indicaba que el déficit de 2011 rondaría el 8% del PIB, dos puntos más de lo que el anterior Gobierno preveía. Este déficit incontrolable hacía que desde Bruselas se mirase con lupa cada medida que tomaba España con la amenaza del rescate en ciernes.

    Por entonces, la temida prima de riesgo, que tenía en jaque a todas las autoridades españolas, superaba los 300 puntos básicos y amenazaba con continuar subiendo. Las agencias de calificación crediticia añadían tensión con periódicos informes en los que nunca se descartaba que la deuda española acabase siendo bono basura. Y, lo que era peor, estas amenazas no salían gratis al Tesoro. En 2011, el tipo medio al que se adjudicaban las subastas rozaba el 4% (3,9%) debido a que los inversores cada vez eran más exigentes con España.


    La deuda pública, por su parte, aumentaba a velocidad de vértigo y a finales de 2011 ya rozaba el 70% del PIB, prácticamente duplicando la que se acumulaba en el ejercicio 2007. Las comunidades autónomas, incapaces de controlar su agujero presupuestario por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, batían cada trimestre nuevos récord de deuda. Entonces era del 13,5% del PIB.


    La deuda, por su parte, sí sigue preocupando. En septiembre ya era del 96,8% del PIB y superará la barrera del 100% en cuestión de semanas.


    Actividad económica

    La España que se encontró Rajoy en 2011 no lograba subirse al carro del intento de recuperación europea. Trimestre tras trimestre, el PIB se contraía y ninguna actividad lograba convertirse en motor de la economía.

    El flujo de crédito se había cortado hacia familias y empresas y el único motivo por el que las estadísticas reflejaban crecimiento era por la deuda pública. Las empresas y las familias ya sólo escuchaban respuestas negativas cuando iban a pedir un crédito a la ventanilla del banco.

    El crédito también empieza a recuperarse. Los bancos apuntan a un ligero aumento de las concesiones y, sobre todo, a una mejora de las condiciones de los préstamos. Intereses más bajos y plazos mayores empiezan a aliviar a familias y a empresas. Las hipotecas también empiezan a notar las bajadas de tipos del BCE, ayudando a reactivar el mercado inmobiliario.


    Mercado laboral

    Cuando Rajoy aterrizó en La Moncloa, España tenía algo más de 17,2 millones de ocupados. Por entonces, la crisis se había llevado por delante más de 2 millones de empleos y el paro quitaba el sueño a la mayoría de españoles. Las colas en las oficinas del INEM las formaban más de 4,4 millones de personas. La prestación ayudaba a 2,8 millones a salir adelante.

    Hoy, incluso con el mercado laboral en franca recuperación, lo cierto es que el empleo sigue siendo uno de los puntos negros del Gobierno de Rajoy.

     La afiliación ha tocado suelo, pero España aún sigue medio millón por debajo de la cifra de 2011, que ya por entonces se consideraba mala.



    Leer más:   Impuestos, deuda y empleo, los puntos negros de la recuperación de Rajoy - elEconomista.es    http://www.eleconomista.es/economia/noticias/6362301/12/14/Mas-impuestos-mas-deuda-y-mas-parados-los-puntos-negros-de-la-recuperacion-de-Rajoy-.html#Kku8gkoiDKFX22bL


    SERGIO Y LA STASI

    En 1989 asistimos a la caída del Muro de Berlín, pero a Jean Francois Revel su olfato le decía que aquel difunto aún gozaba de buena salud. “El Muro –dijo entonces con el acibarado recelo de quien ha visto demasiado- ha caído en Berlín, pero no en los cerebros”. 

     

    Hoy, 25 años después, podemos decir que no se equivocaba: la izquierda del púlpito, la uniformidad y el dogmatismo sigue aquí, más viva que nunca. Con su juego de siempre: tachar de criminal al que discrepe y reducir al silencio a los herejes.

     

    Cuentan para ello, en los nuevos tiempos, con una herramienta impagable: las redes sociales, de las que son reyes y señores.

     

    En nuestro país, el último señalado por la   stasi tuitera   se llama Sergio Martín y el viernes entrevistó a Pablo Iglesias, el Hermano Mayor de Podemos, en el programa que dirige en el Canal 24 horas de Televisión Española.

     

    El bueno de Sergio, habitualmente simpático y educado, se vio sobrepasado por el ambiente hostil impuesto por Iglesias desde el principio (me cuentan que llegó al plató escoltado por un piquete intimidatorio y que algunos de los técnicos de TVE lucían escarapelas y símbolos de Podemos) y el mal rollo fue palpable durante toda la entrevista.

     

    No era de extrañar, porque Iglesias se ha convertido en el Mourinho de la escena política española, un individuo insolente y agrandado que utiliza un tono crispado y agresivo bastante inquietante, “como cuando uno ve retozar a unas crías de tigre que pronto se convertirán en devoradores de hombres”.

     

                Sergio conduce un debate ameno y elegante, alejado del fragor tabernario de las tertulias políticas en las que es habitual “el faro que guía al proletariado” –genial hallazgo de Joaquín Reyes- y estuvo incómodo toda la noche jugando en ese campo embarrado.

     

                Y entonces llegó lo de ETA. Darle a Pablo Iglesias la enhorabuena por la salida de Pakito y Santi Potros quizá no fue una manera elegante de plantear la cuestión, pero eso no justifica la legión de tontos extasiados con el dedo que señalaba la luna filoabertzale del líder de Podemos.  

     

             Espabilado como parece, Sergio Martín debería saber que al Gran Hermano de la progresía sólo le pueden recordar ciertas cosas otros progres con pedigrí, como Evole o Ana Pastor. Los demás son unos putos fachas al servicio de la casta y merecen ser depurados por la Policía del Pensamiento, que acecha día y noche desde sus cibertorres de vigilancia en busca del menor indicio de heterodoxia.

     

                Los nuevos inquisidores, expertos en confeccionar prestigios a medida, han puesto en marcha la máquina de picar carne y arruinar famas. Como hicieron con Hermann Tertsch o Toni Cantó.

         

    Estos cazadores de brujas destilan odio y resentimiento y son expertos en extender el miedo y en reinventarse el pasado si este les retrata.

     

    “Quien controla el pasado –decía la consigna del Partido- controla el futuro. Y aun así, el pasado, a pesar de ser alterable por naturaleza, nunca había sido alterado. Lo que era cierto hoy lo había sido siempre y lo sería hasta el fin de los tiempos. Era muy sencillo. Lo único que se necesitaba era una interminable serie de victorias sobre tu propia memoria”.

     

    Orwellianamente, los seguidores del Hermano Mayor tampoco recuerdan ya que este elogiara a ETA, ni a Chávez ni hiciera apología de la violencia. De hecho, nunca ocurrió.

     

      Vivimos un tiempo oscuro, preludio de otro que lo será aún más y es triste y agotador tener que recordar que la libertad consiste en poder decir, sin miedo, que dos y dos son cuatro.

     

    Pero habrá que hacerlo. Porque sólo así podremos evitar que ese pasado que niegan vuelva como una pesadilla recurrente.

     

    7 DICIEMBRE 2014

    Reclamo el derecho a decidir de todo el pueblo español 

    ¿Por qué se nos está burlando a todos los españoles el derecho a decidir? Nuestro supremo poder constituyente, que reside en el pueblo español.

    Los actuales gobernantes se empeñan en que todo lo que está pasando es normal, y que aquí no pasa nada extraordinario. Pero la realidad no es esa.

    Su actitud me recuerda mucho a otros gobernantes. Aquellos que, tras largos meses de tremendo conflicto bélico, se decidieron a proclamar el estado de guerra , ¡al final del mismo!  Me refiero a los gobernantes de nuestra segunda República, que proclamaron oficialmente dicho estado bélico el día 23 de enero de 1939…Antes, según la ficción oficial, sólo se vivía en estado de “alarma” ( sic)..

    También en los meses que precedieron al estallido de aquella guerra ( que estalló, como tantas otras, siguiendo aquel proverbio húngaro que dice  “La Historia está llena de guerras que nadie creyó que estallarían”) , hubo políticos que vieron que algo muy anormal estaba pasando, y propusieron soluciones para evitar el caos. Fue el caso por ejemplo de Miguel Maura Gamazo, que propuso la solución de la “dictadura nacional republicana” en sus artículos publicados en el diario El Sol durante junio de 1936. Su propuesta fue desoída por aquellos gobernantes que querían también mantener una ficción de normalidad. Luego vino una dictadura de cuarenta años, y no republicana precisamente…

    Estamos ahora en España viviendo en medio de una tremenda ficción oficial. Se quiere atajar lo de Cataluña simplemente aplicando el Código penal. ¿Acaso se trata de una simple malversación de caudales públicos? ¡Qué tremenda ceguera! Un país no puede estar gobernado por ciegos o por quienes se hacen pasar por tales, porque entonces todo el país pagará las consecuencias y se acabará estrellando.

    En Cataluña estamos viendo una auténtica revolución. Que no porque sea pacífica deja de serlo. En Cataluña estamos contemplando la “acción directa”, la lucha de sus gobernantes contra el Estado español, ese Estado debilísimo y ciego que sigue entregando dinero a quienes le atacan a diario , a plena luz del día, desde Instituciones autonómicas, pero no por ello menos estatales.

    Otra ficción : la oposición socialista sigue viviendo en la inopia. El Psoe se empeña en reclamar un modelo federal, cuando en España vivimos de hecho, desde hace varias décadas, en un modelo que ya ha sobrepasado y superado con creces al federal, y que es prácticamente confederal. Lo explicó clarísimamente uno de los padres del Estado autonómico, el abogado del Estado Jose Manuel Otero Novas , en su libro “Defensa de la nación española”. Convendría que el secretario general del Psoe lo leyera, y que reflexionara un poco adonde nos llevando la locura colectiva del Estado autonómico. De momento, a los catalanes les está llevando simplemente a la independencia. ¿No se quieren enterar nuestros socialistas que los gobernantes catalanes quieren la independencia, lo cual nada tiene que ver con el Estado federal?

    La realidad es que la Constitución de 1978 está muerta. No rige ya en Cataluña, por ejemplo. Los que deberían defenderla, al amparo de los artículos 8 y 155 de la misma, no mueven un dedo en su defensa. Por todo esto, urge acabar con la ficción actual. España no puede vivir un minuto más sin una Constitución que sea respetada de verdad por todos. España necesita gobernantes que reconozcan los hechos, que no se comporten como ciegos. Que reconozcan los errores que nos han conducido hasta aquí, y que pongan el interés colectivo por encima del suyo personal o partidista.

    Hace falta devolverle al pueblo español – a todos los españoles, y no sólo a los catalanes – el poder y la autoridad que sólo a él le corresponden.Es decir : el poder constituyente. Cuando ya no tenemos de facto Constitución en España, urge disponer de una nueva y efectiva Constitución, que asegure de verdad la continuidad de nuestro  Estado y el funcionamiento regular de nuestras Instituciones. El tristísimo espectáculo actual de ataques diarios a nuestro Estado , a nuestra convivencia pacífica, a la paz interior ( no otra cosa vemos con los de Cataluña )debe cesar de forma inmediata. El Estado, como forma de auto-organización de la sociedad, tiene que rehacerse en España desde sus cimientos. Porque ahora vemos que se han quebrado todas las bases de una convivencia civilizada, ordenada y en paz. Dinamitada la seguridad jurídica, seña distintiva de los pueblos verdaderamente civilizados, debido a la constante violación de la todavía formalmente vigente Constitución por parte de los gobernantes separatistas , y a la inacción absoluta de quienes tienen encomendada su defensa, es la hora de sentar las bases de una nueva Constitución, dando a todos los españoles la oportunidad de decidir y de hablar, para que entre todos se construya un futuro verdaderamente civilizado, donde todos respeten lealmente las reglas del juego.

    El futuro de los españoles es cosa de todos los españoles, y no sólo de minorías separatistas que quieren imponernos a todos su criterio .Si no se permite que todo el pueblo español decida libremente su futuro, seguirán el caos y la anarquía actuales. Los independentistas conseguirán sus objetivos, y seguirá el lamentable espectáculo de gobernantes actuando de espaldas a la realidad, viviendo en un mundo feliz de yupi, en medio de la desintegración del Estado por la total inacción de las personas e Instituciones llamadas a defender el orden social.

    Sinceramente, creo que los españoles de bien no nos merecemos ese futuro indigno. Nos merecemos que se nos respete como Nación y se nos devuelva la capacidad de decidir libremente nuestro futuro, sin hipotecas de minorías separatistas ni de gobernantes débiles. Para recuperar el orgullo de ser españoles, de seguir perteneciendo a uno de los Estados más viejos de Europa.

    Argentarius  escrito en Fundacion civil

     20 NOV 2014

    AL FINAL NO HABRA PACTO CIUDADANOS- UPyD

    ALBERT RIVERA  no TRAGÓ la  propuesta de hacer un pacto solo en CATALUÑA

     UPyD y Ciudadanos se han acusado mutuamente de ser los culpables de la ruptura de negociaciones para alcanzar un pacto electoral entre ambas formaciones. Para los portavoces de la formación magenta, el partido que lidera Albert Rivera es el responsable de la imposibilidad de alcanzar acuerdos sobre posibles alianzas electorales por romper las negociaciones "abruptamente, de manera unilateral y prematura", además de mantener una actitud "opaca" durante todo el proceso de conversaciones. 
    Algo a lo que ha respondido el propio Rivera acusado a la dirección de UPyD de no querer llegar a acuerdos.

    En una rueda de prensa en la que no ha comparecido la líder de UPyD, Rosa Díez, la portavocía de la formación 'magenta' la ha ejercido su interlocutor en el grupo de trabajo abierto con Ciudadanos, Andrés Herzog, quien ha censurado que el partido de Albert Rivera haya ofrecido este jueves un acuerdo "en términos absolutos" sin posibilidad de negociación, una semana después de haber lanzado la propuesta a través de los medios de comunicación.

    Herzog ha acusado además a Ciudadanos de "negarse" a dar información sobre sus pactos con partidos regionalistas, localistas "y del más variado pelaje que tienen por toda España". Además ha aludido a cuestiones de transparencia y democracia interna de C's  ¿?, y su modelo de partido "viejo" .

    ( lo dice un partido cuya líder lleva 30 años en política)

    "No sabemos ni siquiera dónde se presentan. Han actuado con una opacidad total", ha censurado Herzog después de que el responsable de UPyD en Cataluña, Ramón de Veciana, haya dicho que Ciudadanos sólo tiene estructura de partido en esa comunidad y funciona a través de "franquicias" en el resto de España.

    Cuando uno no quiere, y se veía desde el principio, que no

     había ganas de llegar a acuerdos ( sólo lo han querido en 

    Cataluña , porque alli no sacarán ni 10.000 votos),es  imposible 

    ningún pacto y más con la "señora y Gorriaran al frente".

     Ciudadanos  seguirá creciendo y ellos van a menos por la baja paulatina de sus militantes, que han visto como se las gastan con los que no comulgan con la dirección ( vease el caso de su cabeza de lista en la europeas Sosa Wagner). 

    Seguiremos en la tercera via en solitario...

     ( MEJOR SOLOS , que mal acompañados...)

    18-NOVIEMBRE-2014

    AYER LEI ESTAS DECLARACIONES DEL EX-PRESIDENTE FELIPE GONZALEZ
     ( HOY DEDICADO A ASESORAR A GENTE RICA Y REUNIRSE DE VEZ EN CUANDO EN EL CONSEJO de GAS NATURAL POR LO QUE COBRA MAS, QUE CUANDO ERA PRESIDENTE DEL GOBIERNO)

    Felipe González pide incluir en el Código Penal el delito de enriquecimiento ilícito
    El expresidente del Gobierno estima que la corrupción en España es “agobiante” y pide actuar contra quienes se enriquecen de manera ilegal con dinero público.

     YO LE CONTESTO:

    Ya que Felipe Gonzalez llama tontos a los que criticamos como se han hecho las cosas y sus responsabilidad y que lo que tenemos ahora es consecuencia de la forma de gobernar en estos 36 años, incluido sus formas, le voy a contestar.

    Sr. González algunos le hemos criticado a usted y a los sucesivos presidentes, Aznar y ZP y ahora Rajoy por un mismo tema. El nacionalista. Su manera de gobernar en coalicción con ellos. Han cedido al chantaje. Usted el primero. Después los demás. Por ganar votaciones a veces intranscendentes, en vez de ponerse de acuerdo con el partido de la oposición. También se les critica la ley electoral, para que el voto de todos los ciudadanos valga lo mismo y desactivar el poder artificial que tienen los nacionalistas. También han hecho oídos sordos. Y por supuesto se criticó en su momento a ZP por promover la ronda de segundos estatutos de autonomía iniciada la ronda por el catalán. Pues era inncesario, por muchos motivos y era amenazante por lo que entrañaba. En su momento se les criticó y desgraciadamente parece que el 2014 como usted dice, ha dado la razón a esos críticos que ustedes no quisieron escuchar. Y ahora en 2014 decimos que la gestión que se está haciendo tanto por el partido de gobierno y gobierno, como por el principal partido de la oposición es alarmante y desastrosa.

     Y nos llevará a escenarios aún más peligrosos, inestables e inciertos.


    27 OCTUBRE 2014

    ¿Va a haber en España una Tangentópolis a la italiana?


    ¿Puede la corrupción de la política española terminar en algo parecido a la Tangentopolis italiana que hace 20 años derribó el sistema político que llevaba medio siglo en el poder en Italia ? 

    La verdad es que entre una y otra situación hay unas cuantas coincidencias importantes. Aunque también algunas diferencias relevantes. Con lo cual, en estos momentos, no es fácil hacer pronósticos sobre la base de ese precedente. Sin embargo, recordarlos puede ser útil para entender lo que puede estar pasando más allá de las informaciones puntuales y, sobre todo, vislumbrar lo que podría ocurrir.

    Tangentopolis –de tangente, es decir, comisión que se paga a los políticos a cambio de favores- comenzó oficialmente el 17 de febrero de 1992. Ese día, Antonio Di Pietro, un fiscal del tribunal de Milán que hasta entonces nadie conocía, detuvo en esa ciudad a Mario Chiesa, un dirigente relativamente importante del Partido Socialista Italiano (PSI) cuando estaba metiendo en su caja fuerte el sobre con 8.000 euros que acababa de entregarle un pequeño empresario de Módena, Luca Magni. Era el precio que éste tenía que pagar para obtener el permiso para llevar a cabo un proyecto de construcción y la última de las muchas comisiones que Magni había pagado en los últimos años.

    Harto de pagar, el empresario denunció el chantaje a la justicia y se avino a entrevistarse con Chiesa llevando un micrófono oculto en su cuerpo.  A Chiesa, por tanto, le cogieron con las manos en la masa. Di Pietro lo metió en la cárcel, pero mantuvo oculto el asunto a los ojos de la prensa, hasta que, algunas semanas después, se celebraron las elecciones generales. Que ganaron, como ocurría desde hacía medio siglo, los democristianos, pero en las que el Partido Socialista obtuvo los votos necesarios para que Craxi pudiera seguir siendo primer ministro en coalición con ellos, cargo que ocupaba desde hacía varios años.

    Ese bloque político –DC-PSI- dominaba todos los resortes del poder central. Conformaba una clase política caduca, cerrada en sí misma, incapaz de cambiar, pero que seguía ganando elecciones gracias a un sistema electoral concebido únicamente para que nadie, y sobre todo la izquierda, los comunistas, pudieran sustituirle. Pero, además, estaba corrompida hasta el cuello. La corrupción en la Italia de aquellos años era un sistema  regulado hasta el mínimo detalle, que implicaba a miles de políticos y a buena parte de los empresarios del país, incluidos los más importantes. Los máximos dirigentes de la DC y del PSI, (Giulio Andreotti, que años después sería condenado por complicidad en una asesinato de la Mafia, y Arnaldo Forlani, de un lado, y Bettino Craxi, de otro) se repartían las área de influencia de cada partido en ese sistema y coordinaban las operaciones al nivel más alto: Craxi hasta recibía maletines de dinero en su despacho.

    Pasadas las elecciones, el fiscal Di Pietro anuncia la detención de Chiesa. Craxi dice que el PSI no tiene nada que ver con sus prácticas corruptas. Y el detenido, que se siente abandonado, empieza a cantar en la cárcel. Caen varios empresarios y otros políticos y el escándalo sale de Milán y se extiende a otras ciudades del país. Varios de esos políticos, que pertenecen tanto al PSI como a la DC, cantan, a su vez, y por lo mismo que Chiesa,  porque sienten que su partido les ha dejado tirados.

    El escándalo explota en los medios de comunicación. Hasta entonces, y desde hacía muchos años, toda Italia sabía que la corrupción campaba a sus anchas en el mundo político, pero la ley de silencio había imperado sin fallos. Pero ahora había indicios claros de que el muro se estaba cuarteando. Y la consecuencia inmediata fue que ni Forlani, ni Andreotti, ni Craxi obtuvieron en el parlamento los votos necesarios para obtener la presidencia del gobierno: también la unidad interna de los partidos se estaba deshaciendo. Y dos hombres aparentemente lejanos de la corrupción, como el democristiano Pier Luigi Scalfaro y el socialista Giuliano Amato sustituyeron a sus jefes, en sus partidos y en el gobierno.

    El 2 de septiembre de 1992 se produce el primer suicidio. El socialista Sergio Moroni se pega un tiro, dejando una carta en la que se declara culpable: en los dos años siguientes habrá, al menos, otros treinta suicidios. También por esas fechas se lanzan durísimas campañas de desprestigio contra el fiscal Di Pietro. Pero la opinión pública se pone abierta y activamente de su lado. Y en diciembre Di Pietro procesa a Bettino Craxi.

    Cada día aparecen nuevas revelaciones, detalles, cuentas que confirman que el dinero de la corrupción no sólo iba a los partidos sino también a los políticos. No pocos habían amasado fortunas extraordinarias y tenían patrimonios de super-ricos.

    Pero en abril de 1993 , el gobierno –que seguía siendo de coalición entre democristianos y socialistas- aprueba un decreto que despenaliza las prácticas de corrupción. Los jueces –Di Pietro ya no está sólo, junto a él trabajan decenas de magistrados en una operación que ya se llama “Mani pulite” (manos limpias)- acuden desesperados a las televisiones. Y la cosa funciona: Scalfaro, presidente de la república, se niega a firmar el decreto exculpatorio.

    Y la gente sale a la calle para apoyar a Mani Pulite. Masivamente. Por todo el país. Y la justicia prosigue su avance: procesará a más de 2.500 personas, entre políticos y empresarios. Hasta que, en 1994, cae el gobierno y se convocan nuevas elecciones. En ese momento, aparece Berlusconi, el mayor empresario de Italia, que aunque lleva décadas corrompiendo a políticos ha logrado salir indemne de la catástrofe, no sin que Di Pietro haya intentando procesarle en varias ocasiones. Y gana las elecciones, instaurando una nuestra estructura de poder, de la que han desaparecido tanto la hasta entonces poderosísima Democracia Cristiana y el también muy influyente Partido Socialista, que desaparecen del mapa político.

    Un último elemento a la hora de hacer comparaciones. Además del decisivo papel de los llamados “jueces de combate”, los medios de comunicación y la movilización ciudadana, la revolución que supuso Tangentopoli fue también posible gracias al hecho de que la clase empresarial italiana –a sus más altos niveles, pero asimismo en los bajos- manifestó entonces, aunque no en los periódicos, que ya no estaba dispuesta a soportar más el sistema de corrupción que imperaba en el país. Y por un sencilla razón: porque había crecido tanto que costaba demasiado y se estaba llevando sus beneficios por encima de lo que sus empresas podían soportar.


    23 OCTUBRE 2014

                                            EL SISTEMA

    Con un pacto entre CC OO y el PP se inició la disparatada gestión de Caja Madrid

      eN LOS SESENTA  comenzábamos a tomar nota de la existencia clandestina, heroica, de unas comisiones obreras: el sistema, había que luchar contra el sistema, una confabulación nada nebulosa de la dictadura con el capitalismo. De aquellas comisiones que habían surgido a la existencia de manera espontánea y que crecieron en las reuniones, las huelgas, la represión y la cárcel hasta convertirse en mayores, procedió parte principal de la presión desde abajo sin la que es imposible entender el proceso de transición desde el sistema a la democracia, un proyecto de otra política en otra sociedad, una ilusión.

     Comisiones Obreras, ahora con mayúscula, estampó su firma un día de septiembre de 1996 junto a la del secretario general del Partido Popular de Madrid, en un pacto, elaborado a espaldas del Consejo y de la Asamblea, y firmado en flagrante violación de la Ley 5/1992 de órganos de Gobierno de las Cajas de Ahorro de la Comunidad de Madrid, “con motivo de la renovación, a propuesta del Partido Popular, en la presidencia de la Caja de Madrid”. Habían aprendido bien los dirigentes de Comisiones la tramposa semántica de la política, el retorcimiento de las palabras que no designan, sino ocultan, realidades: renovación en la presidencia es como llamaron, para que los colores de la vergüenza no se les subieran a la cara, a la destitución del presidente de Caja Madrid en ejercicio y el nombramiento de un individuo muy conocido por su estrecha amistad con el presidente del Gobierno.

    No importan aquí tanto los nombres —Jaime Terceiro destituido, Miguel Blesa nombrado—, como la cosa, porque la cosa fue que con aquel pacto, Comisiones Obreras —de Madrid al menos, pero los de Madrid actuaban con el beneplácito del secretario general, que en 2001 sería nombrado asesor de la Fundación Caja Madrid— entraba en el sistema caminando sobre alfombra roja y por la puerta grande. ¿En el sistema? No, en lo peor del sistema porque quien había firmado con ellos el pacto, Ricardo Romero de Tejada, era conocido como “el hombre de Rodrigo Rato en Madrid”, un tipo que ya había dado que hablar por sus planes de urbanismo al frente del Ayuntamiento de Majadahonda y que solo un año antes había declarado ante el juez por una sospechosa adjudicación de viviendas municipales; un experto en recalificación de terrenos, excelente equipaje para lo que estaba por venir.

    Era conocido también, o al menos de eso él mismo presumía, por ser muy generoso en los pactos. Con dinero ajeno, ya se puede. Desde la llegada del nuevo presidente, los salarios de consejeros y de toda la retahíla de directivos subieron hasta multiplicar por veinte las retribuciones de la anterior etapa, a la par que se instauraba una política suicida de gestión del riesgo: había tantos terrenos que recalificar, tanto planes de urbanismo que aprobar, tantos amigos a los que conceder créditos, tantos bancos que comprar al triple de su valor, que el flujo de dinero que de la Caja salía para enterrarse en operaciones de alto riesgo llegó a contarse en miles de millones de euros.

    Con el nuevo presidente, los salarios de consejeros y directivos subieron hasta multiplicar por veinte las retribuciones de la anterior etapa

    De esta manera, una caja que se había convertido en pocos años en una de las instituciones más solventes y rentables de nuestro sistema financiero, con una sólida red de asistencia social y de acción educativa y cultural, comenzó a cavar el agujero negro que fue tragando depósitos de clientes —triplicados en la anterior etapa— hasta llegar al fondo de una nada que intentó pavimentar con el más repugnante engaño perpetrado a una clientela fiel: las preferentes. En ningún momento de este galope hacia el abismo, se escuchó de algún miembro del consejo una voz de alarma, ni un toque de atención, entretenidos como estaban en aumentar sus respectivas parcelas de poder: el enfrentamiento más sonado, con motivo de la renovación de 12 de los 21 consejeros en septiembre de 2003, no fue de los sindicatos o partidos de izquierda con la presidencia, sino entre UGT e IU y entre distintos sectores de CC OO por ver quién se desvivía más en la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Y mientras resolvían este metafísico dilema, el nuevo secretario general de Comisiones, José María Fidalgo, que en abril de 2000 había sustituido a Antonio Gutiérrez, declaraba que su única intención era apoyar a Miguel Blesa porque no quería “broncas políticas”.

    Era lo que faltaba. Con ese cheque en blanco, y con la presidencia repartiendo dinero a espuertas, Caja Madrid desapareció del sistema financiero español, no arrastrada por una catástrofe de la naturaleza, sino por una gestión disparatada ante la que permanecieron mudos, mirando hacia otra parte, todos los bien pagaos que por un puñao de parné renunciaron a la democrática tarea de control, vigilancia y denuncia. Es lástima grande tener que recordarlo, por lo que significa de destrucción y ruina de un legado histórico, pero esa gestión, que nos ha costado a todos nosotros la astronómica cifra de 22.400 millones de euros, fue posible por un pacto que transportó a Comisiones Obreras hasta el corazón del sistema.

    21 OCTUBRE 2014

    La mejor manera de cerrar una causa en falso es dejarla en manos de jueces incompetentes y si es posible cometiendo irregularidades.

    Suiza da un portazo al caso Pujol: niega a España la información sobre las cuentas del clan

    Las autoridades de Berna rechazan la petición de la titular del Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona al considerar que en la comisión rogatoria que les remitió "no facilita ninguna precisión o indicación concreta sobre las supuestas actividades criminales del interesado".

    Suiza ha dicho no. Las autoridades de Berna han contestado con una rotunda negativa a la comisión rogatoria que les había enviado el pasado mes de agosto la titular del Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona, Zita Hernández, para reclamar información sobre las cuentas que Jordi Pujol y su familia supuestamente tienen o han tenido en entidades bancarias del país helvético. En la misma, la Oficina Federal de Justicia del país centroeuropeo no sólo rechaza facilitar dichos datos a la magistrada española sino que además le reprocha que en la petición que le remitió "no se indican ni la infracción de blanqueo ni la infracción previa" de la que se acusa a los miembros del clan.

    El escrito, al que ha tenido acceso Vozpópuli, también recalca que en la comisión rogatoria"no se facilita ninguna precisión o indicación concreta sobre las supuestas actividades criminales del interesado". Por todo ello, concluye, "no se puede dar curso a la solicitud de colaboración española", aunque deja abierta la posibilidad de hacerlo en el futuro si se completa "en el sentido apuntado anteriormente". Es decir, que la misma se ajuste al "derecho suizo", en el que se exige que "la exposición de los hechos que se desprende de la solicitud de colaboración extranjera tiene que mencionar principalmente la fecha y el lugar de la comisión de los hechos, las personas implicadas y su función, el modo operativo",

    La respuesta de las autoridades suizas, que firma Florence Albertini, es especialmente dura con la magistrada española, a la que acusa de modo implícito de cortar y pegar la petición de información remitida a las autoridades andorranas también para reclamar a éstas los datos bancarios de Jordi Pujol y su familia. "La solicitud parece ir dirigida a las autoridades del Principado de Andorra", señala. No es la última 'chapuza' que destaca. Según el escrito de las autoridades suizas, en la comisión rogatoria "tampoco se pone de manifiesto ninguna relación con Suiza" de los investigados, otro elemento considerado clave por la Justicia del país helvético para acceder a recabar información bancaria para sus posterior entrega.

    Andorra, tampoco

    Andorra tampoco ha contestado aún a la petición de información que le han solicitado, en este caso, dos juzgados españoles diferentes. Por un lado la titular del Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona y, por otro, su colega de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, que investiga las supuestas irregularidades en sus negocios de Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del expresidente de la Generalitat. La instructora del 'caso Pujol' en los tribunales del Principado, Ángels Moreno, había dado un plazo de un mes a los miembros del clan para que presentaran escritos oponiéndose a la entrega de dicha información. El plazo venció recientemente., pero la juez aún no se ha pronunciado si finalmente accederá afacilitar a España dichos datos o no. En caso afirmativo, la magistrada enviará un requerimiento a las entidades bancarias del pequeño paraíso fiscal en el que dará a éstasotro mes de plazo para remitir a su juzgado los movimientos de las cuentas. Por lo tanto, la hipotética llegada de los mismo a España aún se puede retrasar meses.

    Fuentes jurídicas personas en la causa dan por hecho que la justicia andorrana no dará toda la información que se le pide y la que llegue no se podrá usar para todo lo que se le pidetal y como adelantó Vozpópuli. La instructora ya anunció en un auto del pasado 28 de agosto que los datos que remita no podrán ser utilizados para perseguir el delito fiscal o el blanqueo derivado de éste, figuras que la legislación andorrana no contempla. Pese a estas pegas, la Fiscalía Anticorrupción española sigue defendiendo la concreción de sus acusaciones contra los miembros del clan. De hecho, las comisiones rogatorias fueron dictadas por la juez Zita Hernández a petición suya.

     Según el representante del Ministerio Público en la causa, Alejandro Luzónpodría acusarse a los Pujol de, al menos, cuatro delitos, entre los que figurarían los de cohecho, tráfico de influencias, prevaricación y malversación de caudales públicos.

    POSDATA : Se iran de "ROSITAS"... como en el caso Banca CATALANA  ¿?

    14  OCTUBRE 2014

    LAS TARJETAS OPACAS DE BANKIA o LA IMPUNIDAD DEL SISTEMA por M. Conde
    En medio del terror creado por la aparición del Ebola en España y la evidencia de una incompetencia manifiesta en todo lo que rodea a su control sanitario y político, España se encuentra en estado de demolición moral por otro suceso que genera una alarma social diferente en lo externo,pero sustancialmente idéntica en lo interior. Me refiero a la historia de las tarjetas de crédito opacas de Caja Madrid-Bankia, que, por si fuera poco, coincide, además, con la condena por prevaricación del Juez Silva, instructor del caso Blesa, y por la noticia de que un histórico dirigente del sindicalismo de izquierdas podría haber ocultado a Hacienda la nada despreciable cantidad de 1,4 millones de euros, que debería —supongo yo— tener ocultos en algún sitio….

    Son muchas las derivadas desde las que se puede analizar el escándalo de las tarjetas. La primera, la operativa puramente bancaria. ¿Qué eso de tarjetas opacas?. Pues la verdad es que, a pesar de haber sido presidente de Banesto durante siete años, no tengo la menor idea del procedimiento utilizado. Leo que los gastos de esas tarjetas se cargaban en la contabilidad de la entidad financiera en el apartado “quebrantos”. Supongo yo que serán daños derivados de créditos fallidos, pero es solo imaginación. Podría ser que la operativa fuera la de crear falsos créditos a favor de personas inexistentes y ese dinero embolsarlo en alguna cuenta de modo que cuando los cargos de los gastos —muchos estrambóticos— de los poseedores de esas tarjetas llegaran a la contabilidad, se domiciliaban en esa cuenta. Es decir, que se falseaba el cargo y el concepto. De este modo se permitía no solo el gasto sino, además, que los gastadores no tuvieran que declarar a Hacienda el gasto, de modo que se generaba una impunidad tributaria. La propia entidad, además, deduciría como gasto fiscal, vía quebranto, lo que en realidad era un sobresueldo por el que no practicaban retenciones ni nada parecido. Vamos que el modelo, de ser este, implica falseamiento de la contabilidad, gestación de dinero negro, atribución a determinadas personas con la advertencia —supongo— de que existía en sus gastos “opacidad fiscal”.

    A partir de aquí, la calificación jurídico penal es de primero de carrera, así que no voy a detener en ello, salvo ara decir que causa sonrojo la argumentación de ciertos letrados —eso dicen ser— cuando exoneran de responsabilidad penal a determinada persona fundamentando en que su conducta era puramente omisiva, lo que, en primer lugar, no es cierto, porque entre omisión y omisión gastó dinero de ese fondo opaco, y la mejor prueba es que ha devuelto parte, y, en segundo término, una conducta omisiva es delictual, porque permitir el crimen de modo tan grosero es una forma de comisión, incluso podría ser del tipo que los penalistas doctrinales llaman comisión por omisión. Que determinados letrados firmen cosas así genera algo mas que perplejidad, de no ser porque uno no deja de sorprenderse a diario, incluso con actuaciones de ciertos individuos de un cuerpo funcionarial  otrora prestigioso como el de abogados del Estado.

    Pero a mi juicio lo mas importante es que el suceso evidencia con una plástica tan obscena como irrebatible el modo de ser y de comportarse de eso que desde 1994 llevo calificando como El Sistema. Porque la característica de casi todos los usuarios de ese dinero negro es la pertenencia a partidos políticos o sindicatos, -además “empresarios del poder”— y conseguir sus puestos desde los que dilapidaban el dinero de la entidad gracias, precisamente, a sus  aristas políticas. Lo de menos es que el partido en cuestión sea PP, PSOE e IU o cualquier otro. Ya he dicho mil veces que entre los partidos aparentemente distintos en lo ideológico, existen zonas secantes comunes que son idénticas. Y este suceso lo evidencia de una manera lasciva y obscena, pero de un grafismo inmortalizable.

    Y la pregunta obvia es: ¿cómo pueden ocurrir estas cosas? Pues no es difícil de explicar. El primer soporte de tales conductas es el convencimiento de que los miembros del Sistema son dueños de España. Y como las cajas de Ahorros son un trozo de España, nada despreciable, por cierto, puesto que representaban el 50% del sistema financiero, sobre ese campo abonado sembrarán su actitud dominical. Y como era suyo, ¿acaso algún problema en disponer del dinero de la caja? Pues no. Ellos, los políticos, son los dueños. El dinero es de los españoles, claro, pero eso es solo en el terreno teórico. En el práctico es propiedad de quienes se consideran legitimados, ungidos por esa mentira de ser representantes de la voluntad popular. Es ciertamente lacerante que se utilice la condición de representante de la voluntad popular, para apropiarse del dinero de esa “voluntad” popular que les nombra, gracia un sistema electoral de listas cerradas, dominado en régimen de monopolio por partidos políticos con zonas secantes y apoyado en los medios de comunicación social, que o bien son directamente de ellos, o no les queda mas remedio que plegarse a lo que les digan debido al destrozo de la sanidad de sus balances y cuentas de resultados, que ya no pueden subsistir sin las inyecciones directas o indirectas que provienen del propio Sistema que los sustenta y del que forman parte integrante.

    A este modo de entender las cosas le sigue como soporte la conciencia de impunidad. Dado que somos los dueños —dicen— controlamos todos y cada uno de los resortes del poder. De esta manera somos impunes. Es decir, da igual lo que dignan las leyes porque controlamos todos los mecanismos destinados a su interpretación. ¿Cómo es posible que algo así no fuera detectado por el Banco de España? Pues verde y con asas. ¿Y por los auditores internos y externos de la entidad? Igual de verde y con las mismas asas. El Sistema es el dueño del poder. Lo demás, literatura. Así que esa conciencia de impunidad, que se manifiesta en todos los ámbitos de la actuación del Sistema sobre la sociedad civil y en el manejo del poder del Estado, es el soporte ideológico factual a la actuación de esas personas.

    En el fondo confían en que esa impunidad  les salve. Sucede que gobierna el PP que, hará lo que les convenga en el plano electoral, sobre todo vista la caída de intención de voto. 

    El Sistema edifica su impunidad real sacrificando en ciertos momentos a determinadas personas cuando lo grosero se convierte en políticamente insoportable. 

    Puede que eso suceda. Puede que no. 

    Pero pase lo que pase las tarjetas de Caja Madrid opacas evidencian de manera, insisto, lasciva, obscena y  lacerante, pero terriblemente elocuente, en qué consiste el modo de pensar y de actuar de muchos de los componentes de eso que llamo El Sistema

    3 Octubre 2014

    La deuda pública se convierte en la amenaza real de la crisis ...

     En pocos meses, las administraciones públicas españolas acabarán debiendo el peso entero de la economía, es decir, más de un billón de euros. Mientras la crisis remite poco a poco y se consolidan algunos brotes verdes, se ha formado un monstruo de dimensiones colosales, y que además quiere permanecer entre nosotros. Según los últimos datos del  Banco de España , la deuda pública aumentó en mayo pasado en 14.221 millones de euros, situándose ya en los 996.983 millones, lo que representa el 97,2% del Producto Interior Bruto (PIB). Se trata de un nuevo récord histórico, que cada 30 días se va renovando, a excepción del espejismo de abril. Efectivamente, el cuarto mes del año comportó una mejora pasajera de la deuda del 0,7%, tras cinco meses seguidos de aumentos. Pero fue un alto en el camino en la tendencia de incrementos.

    La deuda pública ya cerró el año pasado en el 93,9% del PIB, y la evolución de los primeros cinco meses hace pensar que antes de acabar el año podría rebasarse el objetivo para 2014, situado en el 99,5%. De hecho, este último porcentaje de techo fue revisado al alza por el propio gobierno de Mariano Rajoy, que envió a Bruselas unas previsiones remodeladas a principios de este año que suponían a la práctica un incremento del agujero, fijado antes en el 98,9%, según figuró en los últimos Presupuestos Generales del Estado.

    Desde el inicio de la crisis, en 2008, la deuda española ha escalado de forma inexorable, pasando de los 436.984 millones (40% del PIB) a los 996.983 millones citados, más del doble. Y, ¿por qué? ¿Cuál es la causa? Es cierto que el ritmo de crecimiento se ha moderado en los últimos meses desde la tasa del 19% del año pasado, pero el aumento se mantiene elevado debido a las emisiones del propio Tesoro español que, como paga menos intereses por la reducción del diferencial con el bono alemán, ha redoblado esfuerzos para financiarse de forma más barata.

    Así, desde enero pasado, el Tesoro ha captado 92.737 millones del programa de emisiones a medio y largo plazo, un 71,7% de la previsión anual. El organismo público espera cerrar el ejercicio en curso con un coste de financiación por debajo del 2%, infinitamente por debajo de los desesperantes tipos de interés del 6% que se llegaron a pagar hace dos años.

    Bonos ligados a la inflación

    El gobierno ha puesto en marcha sistemas imaginativos para captar más dinero de los mercados, como los bonos ligados a la inflación (aseguran el rendimiento con la subida de precios), que países como Alemania, Italia y Francia llevan años ofreciendo a los inversores.

    La primera emisión de este producto realizada en mayo pasado se saldó con un éxito total, colocando 5.000 millones a un tipo moderado del 1,8%, pero con una demanda de 20.300 millones. Parte de estas emisiones del Tesoro se han producido para asegurar parte del Plan de Pago a Proveedores para las Comunidades Autónomas.

    Todo depende del denominador

    Claro está que con un pequeño apaño, todo puede maquillarse. A partir de setiembre el PIB español crecerá un 4,5% (46.000 millones), por arte de magia. Bruselas pretende cumplir una normativa del 2010 que recomienda incluir en la evolución de la economía el impacto de parte de la economía sumergida, es decir, el valor de la prostitución, el contrabando y las drogas, aunque también otras actividades más bien vistas como el I+D.

    Es un tema puramente contable, que aumenta el denominador de la ecuación y que supone como resultado que el porcentaje de deuda sobre el PIB se reduce. La disminución podría rondar los cuatro puntos, lo que representaría que la deuda superaría ligeramente el 93% en mayo pasado. Mucho mejor.

    Deuda privada

    Mientras el conjunto de la deuda pública crece sin remedio, el desapalancamiento privado, tanto de particulares como de empresas, sigue a buen ritmo. En este caso se trata de una tendencia positiva, aunque no suficiente. Es evidente que la ciudadanía ha aprovechado la crisis para reducir su nivel de endeudamiento, mientras fijaba el consumo en el mínimo posible. El sector industrial y de servicios ha seguido la misma línea. Si lo vemos por partes, las familias redujeron su deuda el año pasado en 50.000 millones casi redondos, hasta los 789.164 millones (un 77,1% del PIB).

    Las empresas situaron en los 1,32 billones (129% del PIB) su nivel de endeudamiento, con una reducción de 4,6 puntos. Sumando unos y otros nos queda que la deuda privada supone en grandes números otra vez el 100% del PIB. Esto representa que aglutinando la deuda pública y la privada nos aparece un monstruo de varias patas, con un volumen total que en breve puede superar los dos billones de euros.

    Esta lentitud en el desendeudamiento público y privado es una de las cosas que más preocupa al Fondo Monetario Internacional (FMI), teniendo en cuenta también la larga y costosa digestión del estrépito de la burbuja inmobiliaria. En cualquier caso, el incremento de la deuda pública puede controlarse si no se dispara en porcentajes muy elevados. Con la caída de la prima de riesgo, el coste puede asumirse en un futuro. Una política fiscal mucho más restrictiva que la actual complicaría aún más el lento, lentísimo, retorno a la normalidad.

    En este sentido, el FMI o incluso el Banco Central Europeo ( BCE ) han insistido en la necesidad de profundizar aún más en las reformas estructurales, pero garantizando un cierto respiro. Por eso, el organismo que dirige Christine Lagarde ha insistido recientemente en que el gobierno español debe subir el IVA para abaratar los costes laborales. Pero también Mario Draghi, presidente del BCE, advierte de un nivel de paro difícilmente asumible. Recomendaciones y recetas de difícil implementación para una economía aún renqueante.


    23  SEPTIEMBRE  2014

    QUIEN PLANTÓ LA SEMILLA DEL DIABLO…

     por Carlos Sánchez

      Hace cinco años apenas el 17 % de los catalanes se declaraba a favor de la creación de un Estado, mientras que al comenzar el desafío  soberanista ese porcentaje se había duplicado. Hoy, alrededor del 45% de los votantes se inclinaría por la creación de un Estado catalán

      El economista  Jesús Fernández-Villaverde  –inexplicablemente todavía fuera del Gobierno–   rescataba   hace unos días un prodigioso aforismo del filósofo danés  Soren Kierkegaard,  de quien  Pío Baroja   decía   que era “un tipo  muy poco explicable  para un meridional”. El conocido aforismo hace referencia a lo que imaginariamente sucedió en un teatro tras declararse un incendio   entre bastidores.

    "En ese momento –decía Kierkegaard– el payaso salió al proscenio para dar la noticia al público. Pero éste creyó que se trataba de un  chiste  y aplaudió con ganas. El payaso repitió la noticia a los espectadores, esta vez con mayor firmeza, pero los aplausos fueron todavía más jubilosos. Así creo yo –sostenía el padre del  existencialismo – que perecerá el mundo: en medio del  júbilo general  de la gente respetable, que pensará que se trata de un chiste”. Baroja, con razón, sostenía* que Kierkegaard era “un hombre tan triste como su apellido ( cementerio )”.

    Lo era. Pero lo que está fuera de toda duda es que el sabio danés acertaba cuando situaba en la  incredulidad   el origen de muchas catástrofes. O dicho desde otro ángulo: la ausencia de credibilidad de los protagonistas de la cosa pública –como le sucedía al payaso de Kierkegaard en medio del incendio– está detrás de una  corriente de fondo  (no es un movimiento coyuntural) que recorre Europa sin que, por el momento, nadie –o casi nadie– sea capaz de prever o, incluso, identificar el nacimiento de algunas catástrofes.

     

    Y el hecho de que el continente  celebre con alborozo  que Escocia haya dicho 'NO' a la independencia es probable que esconda una trágica realidad. Cuando se convocó el referéndum, hace apenas un año, el porcentaje de escoceses favorable a la  secesión  apenas representaba la tercera parte de los electores. Hoy, el dimitido  Alex Salmond  puede acreditar que casi el 45% está a favor de la independencia. Inimaginable hace muy poco tiempo.

    Algo parecido sucede en  Cataluña,  donde hace cinco años apenas el 17% de los catalanes se declaraba a favor de la creación de un Estado, mientras que al comenzar el desafío soberanista ese porcentaje se había  duplicado.  Hoy , sin embargo, según el CIS catalán, nada menos que alrededor del 45% de los votantes -un porcentaje similar al de Escocia- se inclinaría por la creación de un Estado catalán. Por cierto, con una singularidad. El granero de votos del independentismo está ahora en la izquierda (PSC o IC) y no en la derecha, que ha girado del catalanismo al nacionalismo radical. Algo falla en la izquierda cuando cree que los problemas se solucionan con más nacionalismo.

    El funcionamiento de la democracia

    Habrá, sin embargo, quien piense que detrás de este movimiento hacia la independencia  lo que existe es un  virus nacionalista ; pero tanto en Escocia como en Cataluña lo que en realidad se ha inoculado es el sarampión del  hartazgo político . Y lo que hace el nacionalismo (como el populismo) es canalizar el malestar que existe en amplias capas de la sociedad sobre el funcionamiento de la democracia .

    Ese es el  caldo de cultivo  –parece una obviedad– en el que florece el nacionalismo. De hecho, es muy probable que si se pregunta a los ciudadanos que apoyan la independencia si se sienten nacionalistas –el 71% de los menores de 18 años  votó   ‘SÍ’ en Escocia’– es casi seguro que el porcentaje bajaría   de forma relevante respecto de quienes votan la secesión. ( continúa)

    http://blogs.elconfidencial.com/espana/mientras-tanto/2014-09-21/quien-planto-la-semilla-del-diablo_206072/


    26 JULIO 2014

    El caso Pujol y

     la descomposición de la Transición

    Tras la abdicación de   Juan Carlos I , la confesión efectuada ayer por   Jordi Pujol   sobre sus dineros guardados lejos de España es el último aldabonazo en el suma y sigue del   estado de descomposición   en que se hallan las sentinas del régimen del 78, descomposición salpimentada por los ajustes de cuentas que se vienen produciendo entre sus dueños y beneficiarios. La relevancia es todavía mayor en el caso que nos ocupa, porque el confeso ha liderado y contribuido a crear un problema, el de la   pretendida independencia de Cataluña , que amenaza con apuntillar no sólo la Transición, sino la propia continuidad de España como nación. Las cuentas del rosario de la corrupción   parecen inagotables. Nada de lo tenido por intangible queda a salvo. La geografía política e institucional está sembrada de mojones de podredumbre como piedras miliares del camino construido durante más de tres décadas por unas elites -políticas, económicas y mediáticas- que han llevado a este país por un camino de perdición. La sociedad española, amodorrada en la falta de usos y costumbres democráticos, les dejó hacer hasta que la avaricia rompió el saco de la confianza y sacudió las estructuras de un sistema que, cada día, nos golpea con nuevas paletadas de lodo. No queremos perder la compostura, pero la suma de herencias familiares en Suiza -Botín, Pujol, el padre de Juan Carlos I, etcétera- añadida a los a busos y malversaciones   de todos conocidos, obligan a pedir un auto sacramental de carácter democrático para convertir en cenizas el tótem de la Transición.

    Para quienes están convencidos de que el sino de España es convivir con el latrocinio, el caso Pujol será probablemente uno más de una saga que empezó con Filesa y que ha llegado hasta aquí pletórica de vida con casos como Gürtel, Bárcenas, los ERES de Andalucía, los fondos de formación para el empleo –el ultimísimo- de forma que, a no tardar, el escándalo será tapado por otros casos del mismo jaez. No es verdad. El de Jordi Pujol es excepcional en tanto en cuanto ha sido uno de los padres del régimenjuancarlista, “tranquilo Jordi, tranquilo…”, además de ser el capitán indiscutible del nacionalismo burgués catalán. Esa posición le ha permitido gobernar en Cataluña y en España, con la aquiescencia, ahora comprobamos que suicida, de los dos partidos dinásticos, el PP y el PSOE, amén de la propia monarquía. Le dieron todos los instrumentos para crear un Estado y miraron hacia otro lado cuando la soberbia nacionalista iba arrinconando en Cataluña a los catalanes que no comulgaban con el nuevo evangelio. Han sido décadas de construcción “nacional” y de retirada suicida del Estado, inspiradas y lideradas por quien, ahora, en su ancianidad, confiesa compungido que no tuvo tiempo de saldar sus cuentas con Hacienda. Nos imaginamos cómo se sentirán, si algún sentido de la decencia les queda, esas masas populares que han apoyado con actitud religiosa las propuestas de su patriarca. Lo mismo cabe decir de quienes desde los altos palacios de Madrid le han venerado y obsequiado sin pudor.

    Sintomático resulta a estas alturas constatar el número de editoriales que en Vozpopuli hemos dedicado a denunciar abusos de corrupción y/o actuaciones de nuestros gobernantes rayanas en la malversación de fondos públicos, lo que da idea del estado de cosas en que navega el país. Seguiremos en ello, sin caer en el sectarismo ni en la visión estrecha de los sucesos del patio de Monipodio en que se ha convertido la política española. Deseamos para España un porvenir distinto   al que prometen el conjunto de sus elites extractivas, políticas y financieras, sirviéndose de personajes que desde las estructuras del poder público procuran el aprovechamiento propio y cultivan el engaño a mansalva. Y la única receta que se nos ocurre hoy recomendar es que la que siempre hemos defendido: libertad y democracia, más calidad democrática, unida a la exigencia de una justicia independiente y eficaz. No es pedir demasiado, aunque, por lo visto y conocido, harán falta sudor y lágrimas para conseguirlo. 


    2 JULIO 2014

    La corte del rey Juan Carlos y el capitalismo de amiguetes

    El monarca español se ha rodeado durante su mandato de grandes empresarios a los que ha ayudado en sus negocios gracias a sus contactos con dictadores de países emergentes

    Villar Mir, presidente de OHL al que regaló un marquesado; Borja Prado, presidente de Endesa; y los Carvajal y Urquijo forman entre otros su círculo de íntimos en el Ibex 35

    Ha sido amigo de Gerardo Díaz Ferrán y de Arturo Fernández, uno en la cárcel y el segundo salpicado de multitud de escándalos por la forma de gestionar sus empresas

    El momento elegido por el rey para retirarse es de todo, menos casual. Además de esperar a que pasaran las elecciones europeas, el monarca ha aguantado hasta pasear, en tres viajes maratonianos , a los principales empresarios del país por la Península Arábiga. El rey, falto de fuerzas y salud, ha gastado su último cartucho como monarca en ayudar a los que han sido durante 39 años algunos de sus mejores amigos: los grandes hombres de negocios españoles.

    La vida de Juan Carlos está íntimamente ligada a empresarios de toda la vida. De los de montería, caza y marquesado, este último otorgado por el propio monarca. En su círculo de ocho amigos forzados de la adolescencia –fueron seleccionados como pandilla ad hoc–, contó con hijos de familia de banqueros, como su inseparable  Jaime Carvajal y Urquijo , cuya familia puso a disposición de la familia real la finca que serviría de improvisado colegio para el monarca y sus amigos.

    Carvajal ha ocupado la presidencia de Ford España, firma del motor que algunos aseguran que el rey ayudó a instalarse en España. Ha pasado por los consejos de Telefónica, Unión Fenosa, Repsol y Ferrovial, y ayudó a la toma de control por parte de un fondo estadounidense de Parques Reunidos. Su hijo, Jaime Carvajal Hoyos, es el segundo de  a bordo de Apollo , lo que se conoce como fondo buitre, uno de los lugares favoritos en los que están recalando los "bien conectados" de la jet set empresarial.

    De esta prefabricada cuadrilla de adolescentes, destaca también por su buena posición empresarial  Fernando Falcó , marqués de Cubas y marido de Esther Koplowitz, una de las principales multimillonarias españolas, dueña de FCC. Falcó era consejero de FCC antes que marido de la jefa, y su background profesional pasaba sobre todo por la presidencia del RACE, donde canalizaba su pasión por los coches. También prestó servicios como consejero a Sogecable y asesoró a Citröen y a la mutua Asepeyo. En la pandilla terminó otro financiero, José Luis Leal, que llegó a presidir la Asociación de Banca Privada, estuvo en nómina de BBVA y fue consejero de  Prisa . También se dedicó a los negocios  Alonso Álvarez de Toledo , en este caso al mundo ganadero. ue  estos fueron los amigos escogidos para el joven Juan Carlos , el rey continuó trabando amistad con otros conocidos empresarios en su vida adulta. El más conocido, ya fallecido, fue Manuel Prado y Colón de Carvajal, al que presentó su primo (y parte de aquel dream team de ocho) Carlos de Borbón y dos Sicilias en una cena. Manuel Prado es el que realmente ha pasado a la historia como "amigo del rey". Prado fue el administrador de sus finanzas, y llegó a entrar en la cárcel condenado por un fraude millonario a los dueños de KIO . Prado fue senador por designación real en 1977 y luego desempeñó cargos en empresas públicas, como la presidencia de Iberia.

    La  turbia historia de Prado   no ha ensombrecido el linaje familiar. Su hijo,  Borja Prado , ha tocado lo más alto del Ibex 35 con la presidencia de Endesa y también como representante español del grupo financiero italiano Mediobanca. El hijo del amigo del rey es consejero, además, en Mediaset. El y Juan Carlos ofrece las ventajas de España como socio que ha superado la recesión

    De caza con Díaz Ferrán

    Aunque sin duda Prado es el empresariocon más sombras que ha estado íntimamente ligado al rey, otros muy cercanos han dado con sus huesos en la cárcel. Es el caso de Gerardo Díaz Ferrán, quien durante su época al frente de la patronal presumía constantemente de su amistad con el rey, algo de lo que también hace gala su concuñado, y aún vicepresidente de CEOE, Arturo Fernández.

    No está documentado cómo surgió la amistad de Díaz Ferrán y el rey, ya que el empresario madrileño era de orígenes relativamente humildes. El de los posibles era su socio Gonzalo Pascual, ya fallecido. De lo que sí hay pruebas gráficas es de que su amistad se fortalecía con aficiones comunes , como la caza.  La foto para la posteridad   la conseguió el digital  La Celosía , que mostró al rey con Díaz Ferrán, Jaume Matas (también condenado) y Arturo Fernández en una montería en Alamín, una finca del dueño de Marsans.

    La amistad entre el rey y el ahora finado llevó a que el primo del rey, Carlos Borbón (el que le presentó a Prado), acabara como consejero en Marsans. El primo del rey  se libró por los pelos de testificar   en el juicio al alegar una "enfermedad mental" que le impedía responsabilizarse de los sucesos cometidos en la gestión de la empresa turística. Sin embargo, y pese a la enfermedad, siguió como consejero de la inmobiliaria Reyal Urbis y de Cepsa, petrolera que abandonó dos años después de no comparecer ante la Justicia.

    Cepsa es, precisamente, otra de las empresas pilares en el haz de relaciones monárquicas. Su dueño actual, IPIC, es uno de los fondos soberanos de Abu Dabi, uno de los emiratos que mejor relación tiene con la familia real española. La asociación entre la petrolera y el fondo comenzó en 1988 y se fue intensificando hasta culminar  con la compra de la compañía en 2011 . Pese a ser propiedad del emirato, Cepsa se apunta a los viajes que hace el rey con empresarios por los países árabes.

    Con muchos de sus amigos fallecidos o envueltos en escándalos –de los últimos es  el empresario Patxi Garmendia,   detenido en la operación Emperador–, uno de los pocos grandes empresarios aún en activo que presume de su relación con el rey es Juan Miguel Villar Mir. El presidente de OHL, marqués por la gracia de su majestad y   ligado al régimen franquista , es también consejero de Banco Santander y uno de los empresarios más añejos que corona una empresa del Ibex 35. Pero Villar Mir no se libra de las sombras en su historial, como otros amigos del rey. Su principal mancha, la más molesta, aparecer en las anotaciones manuscritas de Luis Bárcenas  como uno de los donantes secretos del Partido Popular .

    Además, Javier López Madrid, el marido de la hija de Villar Mir -Silvia- es uno de los pocos amigos personales del príncipe Felipe que no comparte círculo de amistades con el entorno de su padre.

    Botín le pagó el viaje de novios

    Tampoco se puede olvidar la relación que mantiene el rey con el principal banquero de España, Emilio Botín, que forma un triángulo con su consejero, el marqués de Villar Mir. Según  este extenso artículo   del periodista Jesús Cacho (ahora director de Vozpópuli) en la que se explica con todo lujo de detalles la relación de este trío, fue Botín el que financió el viaje de novios de los pobretones príncipes recién casados, Juan Carlos y Sofía.

    La historia financiera de la familia real siempre aparece entrelazada a la banca privada (desaparecida tras la crisis) de Santander: Banif. Este lunes mismo fue Emilio Botín uno de los que más se deshizo en elogios hacia el papel del monarca, que también ha contado entre sus amistades con altos cargos de BBVA, como José Ángel Sánchez Asiaín, que llegó a presidir la entidad bilbaína.

    Para ver de un vistazo cómo los títulos nobiliarios y la cercanía al monarca han copado los puestos ejecutivos en las grandes empresas cotizadas sólo hace falta echar un vistazo a  este resumen  que publicó eldiario.es hace apenas unos meses. Poco o nada se ha ocultado esta facultad del rey para entablar relaciones con lo más trufado del empresariado dentro y fuera de las fronteras españolas, lo que en realidad, se ha considerado como un activo. El hecho de que fuera un empresario saudí (contacto de la familia saudí en España) el que le  pagara el nefasto viaje a Botsuana   o las relaciones con la conseguidora comercial Corinna -   también ligada a Arabia Saudí - fueron algunas de las últimas luces rojas que extendieron la alerta sobre el carácter supuestamente desinteresado de estas mediaciones.

    Todo este sospechoso entramado de relaciones personales, al que el monarca ha paseado por el mundo, se queda ahora un poco huérfano. El sucesor, Felipe, no ha sido nada proclive a dejarse fotografiar con empresarios. Por su edad y formación, ha tenido pocos contactos con el mundo empresarial en el que se desenvolvía su padre y ha optado más por conservar los amigos del colegio (un colegio pijo pero normal), el mundo del deporte y la joven aristocracia europea, especialmente la familia real griega y la búlgara.

    Además, el rey no ha delegado en Felipe en sus viajes a algunos de los países favoritos para los empresarios españoles, como el Magreb y los países árabes. Por ahora, además de estas expediciones en las que el rey ha hecho lo que algunos medios gustan de calificar como "embajador de la Marca España", el todavía príncipe Felipe le tendrá que relevar en las fructíferas comidas del  Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC) . Un lobby de lobbies con 16 empresarios más cercanos a la generación del monarca saliente que del heredero entrante.

    En cualquier caso, dos de los últimos actos en la vida pública del monarca quedarán ligados para siempre a esta suerte de capitalismo de amigos con títulos nobiliarios que durante años ha medrado a su alrededor. Por un lado, el viaje a Arabia Saudí y Qatar, del que regresó el 19 de mayo, pocos días depues de que el BOE publicara el último marquesado concedido a un empresario,  David Álvarez, presidente de Eulen

    Los últimos actos en 39 años de hoja de servicios, el último hálito de la soberanía, han sido para las grandes empresas.

     

    27 Junio 2014

    ¿CUANTO MANDA UN REY EN ESPAÑA...?
    Jesús Cacho  

    Interesantes las fotos del primer despacho en Zarzuela entre el nuevo rey y el presidente del Gobierno, porque ponen en evidencia dónde está ahora la pelota del relevo generacional, quien necesita un cambio de cara completo, un alicatado hasta el techo, la renovación de un partido envejecido y acartonado, quinta esencia de lo conservador, negado para las exigencias del momento político que vive España, esa barba blanca y ese pelito tan repeinado como sospechosamente negro, realidad y ficción, verdad y mentira, yin y yang, Jefe del Estado y primer ministro con el trasero instalado en una silla sospechosamente baja, de modo que la figura de Felipe VI queda elevada por encima de la de Mariano Rajoy, como si alguien hubiera querido hacer evidente una relación de dependencia, una evidencia de superioridad en calidad o rango entre rey y presidente, una anécdota que es casi categoría en este inicio de reinado, cuando muchas voces están pidiendo al sucesor de Juan Carlos I un protagonismo del que constitucionalmente carece para impulsar las reformas que el país reclama, tal que si fuera ese líder carismático con poder bastante para mover la mole del miedo al cambio. ¿Puede Felipe VI convertirse en motor de ese cambio, o es un papel que le está vedado? ¿Cuánto manda un Rey de España?  

    Mucho. Casi todo. En realidad el poder de Juan Carlos I en la Transición española ha sido casi total, con independencia de que lo ejerciera y, sobre todo, de que lo hiciera para bien. Abundan estos días los filibusteros empeñados en hacernos comulgar con las ruedas de molino de recluir el papel del rey en nuestra monarquía parlamentaria a los términos explícitos que le asigna la Constitución del 78, un error interesado de quienes pretenden seguir camuflando la realidad española y engañando a la procesión de bobos, algunos pretendidamente listos, dispuestos a picar ese anzuelo. La pura verdad es que Juan Carlos I ha tenido en España un poder y un protagonismo que ha rebasado con mucho el mero papel moderador y de arbitraje que le adjudica la Carta Magna, y lo ha tenido porque la sociedad española, las generaciones que conocieron el final del franquismo hicieron posible la Transición, con los traumas del franquismo a cuestas, se lo fueron a ofrecer en bandeja de plata, se lo brindaron, incluso le exigieron que lo ejerciera, desde luego que sí la clase política y naturalmente que también las elites económico financieras, que incluso han pretendido hacer de él un aventajado agente comercial dispuesto a conseguirles contratos por las cuatro esquinas del planeta. 

    La explicación del fenómeno rebasa con mucho los límites de este artículo, pero sin duda tiene que ver con el origen de nuestra pobre, maltratada democracia, con ese franquismo sociológico aún enquistado en personas e instituciones y con las dificultades de poner en marcha una democracia sin demócratas como la nuestra, una democracia que al final ha venido a mostrar todas esas carencias que hoy están en el frontispicio de las exigencias populares. Son los riesgos de una sociedad sin tradición democrática, con querencia a los liderazgos fuertes (el de Franco, antes; el de Juan Carlos I -a la monarquía se le apellidó de “juancarlista”-, después; el liderazgo feble de un Rajoy que tantos detestan ahora), incluso a los viejos espadones de antaño, donde los perfiles del poder siempre son difusos, entre otras cosas porque la separación de poderes es una quimera y no hay límites claros entre lo público y lo privado. Una democracia de muy baja calidad.

    Un poder ejercido siempre en la sombra

    Sorprende, por eso, que sean precisamente los que con más dureza censuran las carencias del sistema quienes más empeño pongan en aceptar la versión interesada de que el rey “no manda” porque la Constitución lo impide. Desde luego que ha sido un poder ejercido en la sombra, tras las bambalinas, siempre pegado a los banqueros –una de las aficiones del Monarca cesante ha sido la de hablar por teléfono a todas horas con los “amigos” situados en la cúpula de la gran banca-, siempre con notoria falta de transparencia, carencia demostrada en la opacidad que envuelve ingresos y gastos de la familia real, en la ausencia de una regulación específica –esa Ley de la Corona que ahora se ha echado en falta tras la abdicación-, y naturalmente con una total falta de ejemplaridad en las conductas, pecado del que ha sido en parte responsable el blindaje mediático del que ha gozado Juan Carlos I. Seguramente el “éxito” de la Transición llevaba en su seno la penitencia de una democracia de baja calidad, que los dos grandes partidos, las elites financieras y el propio rey Borbón se encargaron de secuestrar para convertirla en un sistema que garantizaba las libertades formales pero concentraba el ejercicio del poder en manos de unos pocos, rechazando la participación ciudadana, y naturalmente dejando manos libres para operar a su antojo al estandarte del sistema, Juan Carlos I.

    El famoso “borboneo” del que tanto se quejaba Felipe González cobró toda su vigencia tras el golpe del 23-F, aunque sea imposible ignorar a estas alturas que ya antes el monarca se había llevado por delante la presidencia de un Adolfo Suárez elegido por las urnas. La incapacidad de un PSOE recién llegado al Gobierno con mayoría absoluta para lidiar con el problema de un Ejército plagado de golpistas dejó las manos libres al rey para maniobrar a su gusto en los cuarteles, y le otorgó después carta blanca para operar a su antojo, aureolado por el mito del 23-F, como “salvador” de la democracia. Los pulsos que, al margen del mandato constitucional, mantuvo con José María Aznar (incluso algunas claves “marruecas” que tienen que ver con el 11-M) se conocerán el día en que Franquito quiera contar la verdad, en lugar de esas memorias paniaguadas que ha publicado para hacer caja. Lo que pasó en el ínterin es sabido, aunque aún no se vea en letra impresa, pero se resume en la plena dedicación a su divertimento personal, mayormente mujeres y caza –hasta 176 días de 365 llegó a cazar durante los años de su noviazgo con Marta Gayá- y a acumular una considerable fortuna personal.

    El nuevo rey se ha comprometido a “velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente”. Casi nada. Fue la parte más valiosa y relevante de su discurso de coronación, en tanto en cuanto constituyó una enmienda a la totalidad del reinado de su padre, una denuncia explícita a unas conductas –las morales y las otras- que el entonces príncipe Felipe detestaba y que están en el origen del distanciamiento entre ambos. Alguna prensa ha pretendido desviar la atención hacia el 'caso Urdangarin', cuando lo cierto y verdad es que hija y yerno no hicieron nunca nada que no hubieran visto hacer muchas veces en La Zarzuela. A esa promesa solemnemente vertida en las Cortes se han agarrado, cual clavo ardiendo, muchos regeneracionistas que, sintiéndose republicanos, quieren creer que tales promesas emplazan a la Corona, y con ella al resto de las instituciones, a emprender una batalla sin cuartel contra la corrupción como principal lacra del sistema. Desde esta perspectiva, no estaría nada mal que, para empezar, el joven rey hiciera una pública declaración de bienes, para que los españoles terminaran de creerse sus buenas intenciones y supieran a qué atenerse en el futuro.

    El envite catalán, primera prueba para Felipe VI

    El primer envite se dibuja en Cataluña. Salvadas todas las distancias, el paralelismo entre el peligro golpista al que tuvo que hacer frente el padre y el desafío secesionista catalán que ahora encara el hijo como primer plato de su reinado está servido. También esta es una amenaza para las libertades y desde luego para la paz y prosperidad de los españoles. Una clase política, con Rajoy a la cabeza, incapaz de hincarle el diente al problema podría tener la tentación de pedirle al joven rey que se arremangue, salte al ruedo y toree ese morlaco, un desafío del que la Corona podría salir trasquilada en caso de fracaso, pero que, de verse aupada por el éxito, podría abrir la puerta al repertorio de abusos que presidió el reinado de Juan Carlos y que, contaminando por el camino todas las instituciones, culminó en el lamentable episodio de Botsuana y en la obligación ahora, a uña de caballo, de proporcionarle un “aforamiento completo” (sic), es decir, un blindaje judicial total capaz de cubrir tanto el ámbito civil como el penal, y que de tapadillo se meterá este martes en una enmienda a la Ley de Racionalización del Sector Público. Un episodio capaz de avergonzar a cualquier demócrata, pero que a nuestra clase política y periodística, que sigue silbando, distraída, en el muelle de la bahía, le deja indiferente.

    ¿Cuánto manda un rey de España? Lo que taxativamente marca la Constitución cuando las instituciones están sanas; todo o casi todo cuando, como es el caso, están podridas. Una monarquía pendiente de un hilo, muy dañada en su prestigio, se juega su futuro en ese ejercicio de ejemplaridad que el joven Felipe VI prometió en su discurso, porque solo siendo ejemplar “se hará acreedora de la autoridad moral necesaria para el ejercicio de sus funciones”. Son palabras que han abierto una ventana de esperanza a muchos españoles empeñados en la regeneración de nuestra democracia que, con todas las reservas que hacen al caso, han optado por dar un margen de confianza, un periodo de gracia al nuevo titular de la Corona en la ilusión de que, haciendo uso de su enorme capacidad de influencia, anime e impulse esas reformas que después la clase política estará encargada de llevar a efecto. ¿Confiar la regeneración al impulso de un Borbón no es esperanza vana? Nunca como ahora fueron tan válidos para tantos españoles estos hermosos versos de Sor Juana Inés de la Cruz: “En dos partes dividida/ tengo el alma en confusión:/ una, esclava a la pasión,/ y otra, a la razón medida”. 

    20 JUNIO 2014

    LA ABDICACION DEL REY , una imposición del SISTEMA...¿? para  APUNTALAR  EL(su) PODER

    Intereses financieros, políticos y mediáticos alientan una ‘Gran Coalición’ tras las generales

     

    JESÚS MARAÑA 5/5/2014  ESCRITO ANTES DE LAS ELECCIONES EUROPEAS


    LA DEBACLE DEL BIPARTIDISMO ( con DIMISION DE RUBALCABA EN EL pSOE) Y LA ECLOSION DEL DESCONTENTO CON EL NUEVO PARTIDO PODEMOS HA ACELERADO LA OPERACION

    l presidente del Gobierno y el líder del PSOE antes de reunirse en la Moncloa en junio de 2013.  MONCLOA

    Si hubiera que ponerle fecha al parto de esta operación política, sería finales de noviembre de 2013. El sondeo-tracking elaborado entre junio y el 30 de noviembre por   Metroscopia para El País   (12.000 entrevistas a razón de 2.400 por mes) dibujaba un panorama desolador para el bipartidismo PP-PSOE que ha sostenido la columna vertebral del sistema democrático desde 1977 (con las mismas u otras siglas en la derecha). Esa encuesta pronosticaba (y no ha habido grandes cambios a posteriori) que el PP perdería en las próximas elecciones generales (con una participación del 65%) hasta cuarenta diputados, y el PSOE recuperaría como mucho 21. Entre los dos sumarían menos escaños que nunca, de modo que  por separado necesitarían el pacto de más de dos grupos . Es decir, la única alternativa para conservar el  statu-quo  sería  la llamada 'Gran Coalición' a la alemana , un acuerdo PP-PSOE que evite a cualquiera de los dos la necesidad de buscar concesiones de Izquierda Unida, UPyD y nacionalistas vascos y catalanes. La huida de la fragmentación desembocaría en la 'Gran Coalición'.

    Esa operación política está en marcha. Con el aliento y apoyo de los aparatos de poder en la política (Gobierno, PP y PSOE), en las finanzas (núcleo principal del Ibex-35), en la comunicación (Grupo Prisa y empresas de comunicación dependientes del Gobierno) y en la Jefatura del Estado, donde
     el rey se deja querer para recuperar el rol de motor principal del consenso político  que tantos réditos dio al prestigio de la monarquía durante la etapa de la transición.

    Lo que sigue a continuación es un relato extraído casi literalmente de distintas conversaciones mantenidas por
     info Libre   en las últimas semanas con: tres dirigentes socialistas que han desempeñado responsabilidades de Gobierno nacional o autonómico y de partido; fuentes de la dirección nacional del PP; representantes de dos de las principales entidades del   Consejo Empresarial para la Competititividad (CEC) ; fuentes de  El País  y del entorno de la Zarzuela.


    LAS PRIMERAS ALARMAS


    La sucesión de encuestas, tanto del CIS como de Metroscopia o de otras empresas de sondeos, vino pronosticando desde 2012
     el desgaste cruel del bipartidismo . Fueron sonando a lo largo de 2013 las primeras alarmas tanto en el aparato del PSOE (noqueado tras cada sondeo sin recoger ningún fruto del desgaste del Gobierno) como en los núcleos de dirección de las grandes empresas del Ibex-35. En el PP, que gobierna con mayoría absoluta y ocupado en la aplicación de los planes de austeridad impuestos por Bruselas, Alemania y el BCE, esos avisos han tardado más en calar.

    El resultado (y la interpretación) de la encuesta de Metroscopia de diciembre sirve como acicate esencial para lanzar la definitiva alerta sobre los
     supuestos riesgos políticos que afronta el país , analizados en paralelo con los riesgos crematísticos por endeudamiento de  El País . Los datos indican que la desafección hacia el bipartidismo es de tal magnitud que, por primera vez en democracia, no sería posible un Gobierno de la derecha ni de la izquierda, ni siquiera con el (improbable) apoyo de los nacionalismos periféricos:  o se va a una coalición de más de dos, o se apuesta por el gran pacto a la alemana .

    El primero que se moviliza es Juan Luis Cebrián, primer director de
     El País  y ahora presidente del diario y responsable editorial de la evolución y declive del Grupo Prisa tras la muerte de su fundador, Jesús Polanco. Cebrián se erige en defensor de las esencias del sistema , y pone en marcha una maquinaria que conoce y domina: toca las teclas del poder del dinero al tiempo que editorializa sobre la necesidad de blindar las bases de la democracia, lo mismo da que la percha sea   la muerte de Adolfo Suárez   o la publicación de   un libro sobre el 23-F . Todo vale para el ejercicio de la influencia acostumbrada.

    Cebrián comparte su preocupación con Felipe González , referente imprescindible en el socialismo y jarrón chino mucho más que decorativo en la repisa del PSOE. Y a su vez trasladan esa visión (compartida) al más interesado, Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general del partido. Tal visión se compone de algunos mimbres innegables: el problema de Cataluña, el desgaste del bipartidismo, el de la monarquía y el proceso de renovación de liderazgo en el propio PSOE. Todo ello aliñado con una crisis económica y una gestión de la misma que salpica y desgasta a todos aquellos que desde la política se han sometido y aplicado a la doctrina de la austeridad en mayor o menor grado.


    CEBRIÁN SE MUEVE


    No hay cenáculo político relevante en Madrid donde no se haya escuchado. Desde enero pasado, el mantra que circula es el de la 'Gran Coalición'. Juan Luis Cebrián se ha reunido con González, con Rubalcaba, con el rey, pero también y sobre todo con los principales acreedores del grupo Prisa. Y aquí entra en danza lo que más importa:
     el Ibex-35 tiene pánico a la posibilidad de una fragmentación electoral  que lleve a una presunta “ingobernabilidad” o a una coalición PSOE-IU, a la andaluza.

    Esos poderes no confían en el proceso de renovación interna del socialismo. Si tienen que elegir entre los nombres que suenan para las primarias abiertas (Carme Chacón, Eduardo Madina, Patxi López o Pedro Sánchez) se quedan con ninguno. Es decir,
      "las élites apuestan por Rubalcaba" , como escribió en  El Mundo  Lucía Méndez. El poder del dinero sólo confía en alguien que haya demostrado “sentido del Estado” y un grado de “responsabilidad” a prueba de órdagos. No importa que las mismas encuestas que pronostican el fin del bipartidismo reflejen a su vez una  desconfianza máxima en el actual secretario general como futuro líder del PSOE . El caso es que no se puede dejar al albur de coaliciones “ingobernables” el futuro del país. (Y de  El País ). 

    Tanto Cebrián como González o Rubalcaba saben que, a día de hoy, el PSOE andaluz significa como mínimo un tercio del PSOE estatal. Sin el visto bueno de Susana Díaz, sucesora de José Antonio Griñán en el principal foco de poder socialista, cualquier estrategia puede naufragar.
    El propio Juan Luis Cebrián plantea su apuesta por la 'Gran Coalición' a Susana Díaz , y la respuesta es contundente: ese pacto a dos “es suicida para el PSOE y para la propia democracia”. De hecho, Díaz sugiere que, en la “peor de las hipótesis”, el pacto de consenso “tendría que incluir al Partido Comunista”.  No es baladí que Susana Díaz hable del PCE y no de IU . Está gobernando Andalucía apoyándose en las distintas almas de su imprescindible compañero de viaje, y cree que la única forma de que una 'Gran Coalición' no se lleve por delante al PSOE es  compartir el posible desgaste hacia su izquierda . Y sabe que sólo el aparato “responsable y disciplinado” del PCE aceptaría un reto político que la ciudadanía progresista, muy identificada con los movimientos ciudadanos “hartos de la política oficial”, no entendería fácilmente. Si se consiguiera, en último término, la complicidad del PCE, ayudaría también a sumar a los nacionalistas o al menos a rebajar sus expectativas soberanistas en Cataluña principalmente, pero también en Euskadi y, en mucho menor grado, en Galicia.

    La coalición de PSOE e Izquierda Unida, cuyas políticas sociales marcan una diferencia rotunda con el Gobierno central y sus medidas de austeridad, no ha impedido a Susana Díaz firmar convenios y hacerse fotos con
     los presidentes de La Caixa, Isidro Fainé, o del Banco Santander, Emilio Botín , máximos exponentes junto a Telefónica en el CEC. Esas relaciones arman el perfil moderado de Díaz en compensación con las políticas de izquierda de la Junta de Andalucía fomentadas desde IU.


    EL 'LOBBY' DE LAS FINANZAS

     
    Podría pensarse que esta operación es una pura elucubración de gente cuya única prioridad es mantener su esfera de poder político, por menor que sea. El problema consiste en que
     el verdadero poder (el del dinero) comparte la misma inquietud . Si durante los años de la transición fue la   Confederación de Organizaciones Empresariales de España (CEOE)   el órgano que representaba el poder económico junto a los   siete grandes de la banca , ahora es un núcleo muy selecto y reducido del Ibex-35 quien ejerce la misma o mucho mayor influencia. Juan Rosell no garantiza la representación y la capacidad de presión que en su día tenía José María Cuevas al frente de la CEOE. De hecho lo que hoy importa más no es la CEOE sino quienes gobiernan el sistema financiero.

    El Consejo Empresarial de la Competitividad, una especie de
     think tank creado a principios de 2011, funciona como un  lobby  que aglutina a las grandes entidades financieras y empresas españolas, y que desde su creación   ha debilitado aún más la influencia de la CEOE . Realmente son cuatro o cinco de sus integrantes quienes manejan las riendas de las relaciones entre el poder político y financiero. Y no es casualidad que esas siglas coincidan con las de algunos de los principales acreedores del Grupo Prisa   (Santander o Caixabank, por ejemplo). El día a día del CEC es responsabilidad de Fernando Casado, un ejecutivo que proviene de La Caixa y del Instituto de Empresa Familiar.  

    Esos bancos y grupos empresariales cuidan tanto de los intereses de sus accionistas como de la estabilidad del tablero político, porque ambos escenarios son, para ellos, el mismo. En los últimos meses, entre los miembros del CEC
     ha circulado algún documento sobre la hipótesis de una 'Gran Coalición' postelectoral  si se cumplen las previsiones de fragmentación política.

    En el ámbito de las finanzas, el dibujo ideal de futuro político
     prefiere al dúo Rajoy-Rubalcaba antes que cualquier otra variante  que pueda introducir sorpresas o lo que consideran riesgos de "inestabilidad". Por eso apoyan la hoja de ruta que inspira Cebrián, principal deudor en la comunicación, que contempla además un  Plan B . Las encuestas electorales consideran quemado el nombre de Rubalcaba, de modo que se asume la necesidad de que el proceso de primarias en el PSOE plantee un cartel alternativo. Todo parece indicar que  el nombre por el que se apuesta desde el aparato es el de Eduardo Madina , siempre que Patxi López decida renunciar a una competencia “a la vasca” que provocaría el “no rotundo” del PSOE andaluz. Madina niega que la dirección del PSOE y su 'vieja guardia' puedan instrumentalizar su candidatura a las primarias.
     

    EN EL NOMBRE DEL REY


    Sobrevolando este escenario está el de la propia monarquía, con el aliento contenido por lo que pueda ocurrir en las próximas semanas y meses con el
     caso Nóos .  El rey necesita reivindicar su figura  después de un desgaste ganado a pulso, a base de cacerías, disimulos, Corinnas y   cuentas en Suiza   de las que nunca más se supo. Los impulsores del pacto bipartidista transmiten un mismo mensaje: “hay que elegir la fecha idónea para traspasar la corona al heredero”. La abdicación en el príncipe Felipe está asumida, pero cuanto más tarde, mejor. Con la incertidumbre del  caso Nóos  y abierto en canal el futuro del modelo de Estado por la hoja de ruta del nacionalismo catalán, la argamasa que sustenta esa posible 'Gran Coalición' serviría también para sostener y recuperar la imagen del rey hasta el momento más oportuno para la abdicación.  

    El camino ya se ha iniciado, y de hecho esta misma semana la Casa Real ha comunicado que las últimas encuestas internas que se encargan (¡cada quince días!) indican que
      la imagen del rey ha remontado , coincidiendo con sus últimos viajes a países árabes en compañía de algunos de los principales empresarios españoles. 

    Casi todo está inventado. Con o sin intención, la teoría de la 'Gran Coalición' recupera en esencia
     las mismas soluciones políticas de finales del siglo XIX y principios del XX : el blindaje del turnismo entre conservadores y progresistas (Cánovas/Sagasta; Maura/Canalejas...) con el beneplácito o alegría indisimulada de una monarquía instalada en la debilidad y en un descrédito tan acentuado como el del propio bipartidismo o el de la arquitectura caciquil. La crisis del turnismo llevó en marzo de 1918 a la formación de un Gobierno Nacional de concentración presidido por el conservador Antonio Maura. Duró unos meses y derivó con el tiempo en el golpe de Estado de Primo de Rivera.

    “Esto de la 'Gran Coalición' 
    es lo más parecido a una 'Operación Armada' en el siglo XXI ”, afirma una de las fuentes principales de esta información. En 1981 era el Ejército quien sembraba el miedo fundamental entre la ciudadanía y era capaz de condicionar sus decisiones en una democracia incipiente. Hoy, es el poder financiero (que a su vez domina o condiciona al poder mediático) el que más fácilmente puede inclinar la balanza política. La hipótesis de la 'Gran Coalición' contaría probablemente con una   fuerte oposición en las bases socialistas y entre sus cuadros dirigentes , como en su día anticipó info Libre . Cualquier observador que viaje en Metro o autobús y que hable con alguien más que los ocupantes de las sillas de un aparato político o de un consejo del Ibex-35 coincide en que tal operación es suicida para la salud de una democracia ya muy debilitada.

     

    9 JUNIO 2014

    El ciclo de la Transición ha acabado

    LUCÍA MÉNDEZ

    ·         PP y PSOE coinciden en que los últimos 15 días han terminado con el sistema de 1978

    ·         El Rey ha abdicado, el PSOE se ha derrumbado en las elecciones y el PP se tambalea


    Un día después de anunciarse la abdicación del Rey, la asociación de ex diputados y ex senadores de todos los partidos se reunió en el Congreso.

     El diagnóstico fue unánime. La Transición ha terminado. Los tres pilares básicos que han sostenido el sistema político nacido de la Constitución de 1978 han sido la Monarquía y los dos partidos mayoritarios, PSOE y PP. En sólo dos semanas, las que han transcurrido desde las elecciones europeas, se han encadenado acontecimientos que suponen el fin, o al menos un punto y aparte, del sistema del 78. Así lo creen relevantes dirigentes del PP y del PSOE consultados por este diario.

    El primer pilar del edificio constitucional -el Rey- ha abdicado; el segundo -el PSOE-, se ha derrumbado con estrépito en las urnas, y el tercero -el PP-, aún resiste, aunque se tambalea por la pérdida de millones de votantes. Éste podría ser el resumen de los intensos debates que se cruzan en estos días en los ámbitos institucionales, políticos, parlamentarios y en el Consejo de la Competitividad, donde se sientan los principales empresarios y banqueros, que se ha convertido ya en un actor más de la vida política española.

    Nadie esperaba el resultado de las europeas ni la abdicación del Rey

    Hay inquietud, preocupación y zozobra entre los principales actores políticos del país. Nadie esperaba los resultados de las europeas y tampoco la abdicación del Rey. «Ahora todo el mundo dice que lo sabía, pero no es verdad, nos ha sorprendido a todos», aseguran fuentes cercanas a un alto responsable institucional. «Estábamos acostumbrados a la tranquilidad de que los dos grandes partidos del sistema tuvieran el 80% de los votos en todas las instituciones y eso es lo que se ha acabado», resume un dirigentepopular.

    «Hemos perdido la capacidad de aglutinar al centro izquierda español, el PSOE ha liderado un espacio político que ahora se ha fragmentado. En las europeas perdimos votos por todas partes», señala un alto cargo socialista.

    «Se ha producido una acumulación de hechos extraordinarios que no habíamos previsto. Nunca hemos tenido fuera del sistema a un partido con el peso y la fuerza de Podemos», reflexiona un político cercano a Mariano Rajoy.

    «El resultado de las europeas demuestra que los españoles ya no optan mayoritariamente por el voto de la moderación, como han hecho en los últimos 35 años. Mucha gente ha puesto el corazón en la papeleta. Los votantes de izquierda han abandonado al PSOE porque quieren romper el tablero y los del PP se han quedado en casa porque los porcentajes del PIB no les bastan para darle la confianza al partido que gobierna», asegura un alto dirigente popular.

     

     

     

    Hay confianza en que una sucesión ordenada estabilice el escenario político

    La zozobra del PSOE es evidente, metido como está en el proceso de elección de una nueva dirección, pero también en el PP existe desazón. Fuentes próximas a Mariano Rajoy señalan que se equivoca quien piense que el presidente del Gobierno no está preocupado por el escenario político surgido de las elecciones europeas y de la abdicación del Rey.

    «Él sabe que hay que hacer cosas y que no sólo no ha pasado nada, sino que ha pasado muchísimo, vivimos la situación más compleja desde 1978». Los colaboradores de Rajoy barren para casa al asegurar que es muy positivo que esta situación de cambio total la afronte un presidente del Gobierno tan calmado como él. Si bien no todo el PP coincide en esta visión. La otra tesis es que Rajoy no puede ser el único que permanezca quieto mientras todo lo que hay a su alrededor se mueve.

    El debate que en este momento genera mayor incertidumbre en la clase política española -sumamente dolida porque el concepto decasta se haya impuesto en determinados ambientes- es si la tendencia que han apuntado las elecciones europeas sobre el desgaste del bipartidismo es flor de un día o ha venido para quedarse.

    Los principales actores políticos prefieren pensar que se trata de una situación coyuntural y no estructural. «El escenario político se va a estabilizar, el PP sigue manteniendo una fortaleza que es crucial cuando el resto parece desmoronarse, no vamos a asistir a una crisis institucional de más calado, el relevo en la Corona se hará con rapidez y normalidad», aseguran fuentes populares.

    Próximos a Rajoy mantienen que el presidente está preocupado

    El PP concede mayor importancia cada día que pasa al que puede llamarse con todo fundamento factorRubalcaba. Todos los interlocutores consultados aseguran que la retirada del secretario general socialista fue un elemento desencadenante de la abdicación del Rey, ya que con Alfredo Pérez Rubalcaba fuera del PSOE nadie podía garantizar que los socialistas pactaran con el Gobierno el proceso de sucesión del Monarca. Creen que este hecho ha pesado más en la decisión de Don Juan Carlos que la cuestión catalana.

    También los más veteranos dirigentes socialistas consideran que Podemos es un fenómeno coyuntural. Uno de ellos lo resume gráficamente. «La gente no va a depositar sus ahorros en una cuenta corriente que dependa de Pablo Iglesias. Es un partido que ha emergido como opción de castigo a lo que hay, pero repetir este éxito en las generales le será muy difícil».

    Sin embargo, tanto unos como otros reconocen estar asustados ante el descrédito generalizado de los partidos y de la política tradicional. Y reconocen que carecen de soluciones claras y concretas para combatir la sensación generalizada de que protegen la corrupción y a los corruptos.

    «Renovar el contrato social»

    'El país que seremos. Un nuevo pacto para la España posible' es el título del último libro de Ramón Jáuregui, recientemente elegido eurodiputado como 'número dos' de la lista del PSOE. Ha salido a la venta después de las elecciones europeas y en sus páginas el dirigente socialista adelanta algunos de los acontecimientos que se han producido y también algunos de los conceptos políticos que se han acuñado tras la abdicación del Rey. Como el de 'tiempo nuevo' que encabeza uno de sus capítulos. En el libro, Jáuregui se decantaba ya por la abdicación de Don Juan Carlos, asegurando que era el propio Rey quien debía «decidir cuándo y cómo pone fin a su reinado» y, desde una defensa de la institución, añadía que «la sucesión inevitablemente tiene que llegar». En su propuesta, la abdicación es un elemento del «proceso reconstituyente» que a su juicio se tiene que producir en España con el fin de «renovar nuestro contrato social y democrático». El diagnóstico de Jáuregui sobre la situación actual del país es muy severo y profundamente autocrítico con la actuación de los partidos y las instituciones en los últimos años.

     No será posible dar un vuelco a la moral del país -dice- «mientras los ciudadanos no perciban en sus élites, principalmente en sus instituciones, coherencia entre el discurso, las políticas y los actos».

     

    23-Mayo-2014

    Partidos y dineros 

    por Joaquín Leguina militante del PSOE Y EX-PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD de Madrid

     El Roto financiación partidos

    Según el Tribunal de Cuentas, durante 2011 los 25 partidos políticos españoles analizados recibieron como subvenciones directas del Estado y de las CC.AA. 316 millones de euros. Además, por los escaños en las Cortes Generales y en los Parlamentos autonómicos percibieron 87 millones (19,8 millones en Cataluña frente a 4,1 en Madrid). Más 56 millones de los ayuntamientos.
    Los provenientes de cuotas de los afiliados tan solo fueron 43,2, a los cuales es preciso sumar 8,7 millones en donaciones privadas.
    Según el informe, de los 25 partidos analizados 17 están en quiebra técnica, pues tienen un patrimonio negativo (en 2010 lo estaban 13 ya partidos). La deuda acumulada por los 25 partidos con entidades bancarias era, a finales de 2011, de 275,3 millones.
    A fin de estudiar las condonaciones bancarias a los partidos, el Tribunal de Cuentas solicitó información al Banco de España, pero el Banco se la negó. Ya se ve cómo marcha la famosa y tan publicitada “transparencia”.
    Existen 39 fundaciones vinculadas a esos 25 partidos, las cuales recibieron 7,3 millones de privados en 2011 (la más beneficiada fue la FAES del PP con 1,5 millones), pero también reciben subvenciones públicas a través de los ministerios de Cultura y de Exteriores.
    Pese a la reforma de la Ley de financiación de los Partidos, éstos no cumplen con los mínimos exigibles de transparencia y la mayor parte de las formaciones políticas no remiten las cuentas “a tiempo ni completas”. El Tribunal de Cuentas, a fin de facilitar el control, también reclama que se identifiquen correctamente y se separen las cuentas bancarias. Además, recomienda al Gobierno que amplíe a las fundaciones vinculadas a los partidos los requisitos y límites en las donaciones que aquéllos tienen.
    La última reforma normativa prohibió las donaciones de empresas con contrato vigente con las administraciones públicas a formaciones políticas, pero sí permite estas donaciones vía fundaciones. Con lo cual, como diría mi abuela, se va “lo comido por lo servido”.

    16-5-2014

    ANIVERSARIO DE LA INTERVENCIÓN DE CCM

    Cinco años y 100.000 millones después: historia del rescate de la banca española


    Domingo 29 de marzo de 2009. El pánico se apodera del Gobierno de España y del sector financiero. El Banco de España tiene que intervenir Caja Castilla-La Mancha (CCM) ante la negativa de Unicaja a absorberla. El Consejo de Ministros se reúne de urgencia, porque las anquilosadas leyes de resolución bancaria del momento así lo exigen. Hay mucho miedo a una retirada masiva de depósitos al día siguiente, a que CCM se convierta en el Northern Rock español. Pero, por encima de todo, se hace añicos la ficción que ha vendido José Luis Rodríguez Zapatero, con la complicidad del gobernador del BDE, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, desde la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008: que España tiene el sector financiero más sólido del mundo.

    Es el pistoletazo de salida de la mayor crisis financiera de la Historia de España, que cumple hoy cinco años y que nos ha costado, en números redondos, 100.000 millones en ayudas públicas, o lo que es lo mismo, 2.175 euros por español. Desde entonces, se han intervenido o nacionalizado 11 entidades (ocho cajas de ahorros, dos bancos filiales de cajas y una caja rural) y otras dos han recibido dinero de los contribuyentes. Hemos asistido a un proceso de integración sin precedentes, se han cambiado innumerables veces las leyes de provisiones y solvencia, ha habido que pedir un rescate a Europa de 41.000 millones y, de momento, sólo se han recuperado 1.003 por la venta de NCG Banco a Banesco (que todavía no se han pagado) y otros 1.304 por la venta del 7,5% de Bankia. Y falta colocar Catalunya Banc, que requerirá más ayudas públicas si nadie lo remedia, así como BMN, que pretende salir a bolsa.

    Como es de sobra conocido, el origen de la catástrofe fue la orgía de crédito para financiar el boom inmobiliario y de consumo de la década de 2000, con un nulo control de riesgos sobre quién recibía el dinero fácil y una injerencia constante de los políticos en las cajas, un endeudamiento masivo de las entidades para prestar mucho más de lo que tenían en depósitos y una inacción absoluta del BdE para frenar los excesos, justificada por su confianza ciega en las provisiones anticíclicas que dotaba la banca española (la famosa genérica), un colchón con el que no contaba el resto de los países donde la banca se vino abajo en 2008-2009 -y que a la postre fue como una tirita para luchar contra el cáncer-. Esta burbuja había permitido crecimientos de beneficios superiores al 20% anual en el sector. Pero cuando la vivienda se estancó, el edificio mostró que no tenía cimientos y se vino abajo.


    El pánico por la intervención de la caja que presidía Juan Pedro Hernández-Moltó no llega a traducirse en una retirada masiva de fondos (aunque muchos clientes se llevaron sus ahorros) pero sí en una venta oscura y atropellada a la única caja que mostró interés -los bancos entonces no podían comprar cajas-: Cajastur, cuyo presidente, Manuel Menéndez, ve la oportunidad de convertir una pequeña cajita regional en uno de los grandes jugadores nacionales. Y consigue que le den lo que haga falta para que se la quedara: una inyección de capital de 1.682 millones, más un EPA con una pérdida esperada de 4.168 millones. Los EPA son garantías contra pérdidas de unas carteras de activos tóxicos, normalmente crédito promotor e inmuebles adjudicados; es decir, el Fondo de Garantía de Depósitos (que es lo que se usa entonces) asume esa pérdida, pero no necesariamente se pierde todo. En el gráfico hemos tomado las estimaciones de pérdida esperada de la Comisión Europea.

    Además, el derrumbe de CCM es la gota que colma el vaso de un Pedro Solbes harto de que Zapatero niegue la crisis, y por eso dimite en abril de 2009. Su sucesora, Elena Salgado, insiste en que se trataba de un caso aislado que no significa que el conjunto del sistema estuviera en peligro, así que basta con avalar sus emisiones y comprarles emisiones. Pero el Gobierno ha visto las orejas al lobo y en junio crea el FROB, un instrumento para ayudar a las entidades con dificultades a sobrevivir y rescatar sin tanta burocracia a las inviables. Asimismo, empuja a todo el mundo a emitir preferentes y subordinada para reforzar sus recursos propios. De esa época son las grandes emisiones que han tenido que sufir pérdidas con el rescate.

    De CajaSur a la catástrofe

    El discurso del caso aislado salta definitivamente por los aires con la caída de CajaSur, la caja del cabildo catedralicio de Córdoba, el 22 de mayo de 2010, una vez más después de que fracasen las negociaciones con Unicaja para salvarla. Su menor tamaño y las lecciones de CCM permiten que el FROB se estrene con una subasta modélica, que gana la vizcaína BBK (ahora en Kutxabank) con un EPA que tuvo un coste de 358 millones. La crisis económica ya es una recesión galopante y el sector inmobiliario se hunde sin remisión. Entonces Salgado y MAFO encuentran la piedra filosofal para solucionar el problema bancario: las fusiones ayudadas con 9.674 millones del FROB.

    http://www.elconfidencial.com/empresas/2014-03-30/cinco-anos-y-100-000-millones-despues-historia-del-rescate-de-la-banca-espanola_109053/

    31-3-2014


    Los “Capuchas Negras” y la izquierda

    Antonio Perez Henares

    La pregunta es simple y la callada es, por ahora, la respuesta: ¿Por qué si no tienen nada que ver con ellos se manifiestan ante los juzgados exigiendo su libertad y calificándolos de “secuestrados” y los aclaman como héroes?.

    Los “capuchas negras” cuyas intenciones quedaron estremecedoramente expuestas por las propias gentes del Namur que atendían a los policías heridos y a los que increpaban por atenderlos y les impelían a que les dejaran morir-el testimonio es directo, en absoluto sospechoso y la expresión textual- colocan a la izquierda española ante una decisiva encrucijada en la que ha de optar, sin tapujos ni excusas, sin “capuchas”, vamos, por uno u otro camino. Que algunos, a los hechos me remito, parecen haber claramente elegido.

    El eje ideológico que subyace conduce de hoz y coz a una doctrina, también reconocible, de negación en su fondo de la democracia, la del voto y de la urna, y su sustitución por “democracias populares”, el parlamento por la asamblea en la plaza y las leyes y los jueces por el “juicio del pueblo”. Ese es el “cuerpo de doctrina” sobre el que se sustenta todo el comportamiento y ante lo que los derechos y libertades de todos los demás carecen de importancia y quienes los defienden hasta de la consideración de “personas”. Para ellos, como para los policías heridos no hay “derechos humanos” que valgan. Son los “enemigos del pueblo”.

    Se entra aquí, cuando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado atañe la cuestión, en la siguiente derivada. El Estado es “facha”, una dictadura, un sistema ilegitimo y los policías son unos represores, como los franquistas, porque estos son sus herederos. Esa es la piedra angular de la propaganda y n9inguna ilustración mejor que la caricatura de aquel “héroe” mentiroso, el camarero del 15-M, tras una foto trucada en su enfoque y verdad. Lo cierto es que los agentes le instaban a que se protegiera de piedras y botellas y se metiera en el local, y el, sin una rozadura ni un golpe de un antidisturbios, aprovechó para hacerse una gira por las televisiones de la agitación política criminalizando a la “policia franquista”. Ay si en verdad lo hubiera sido, como y donde hubiera acabado y desde luego no en el plató de tele alguna sino en la “pensión Sol” de la D.G.S de terrible recuerdo. Esta de ahora, con su defectos, con sus extralimitaciones, es la policía de un Estado Democrático, sometida, más que nadie a la vigilancia del estado de derecho y de los jueces, y que en puridad lo que parece es que, a los hechos recientes me remito, a quien parecen quedar impunes son por el contrario quienes cometen los delitos.

    Las acciones, los hechos, los sistemáticos comportamientos, el vandalismo más desbocado, el salvajismo más incivil y hasta la parafernalia, hábitos y vestimenta, donde lo esencial es la capucha y el antifaz, indican con prontitud el espejo en que se miran, y del que algunos incluso han salido para realizar este “turismo kaleborroka”, cuyos costes pagamos todos y cuyos integrantes no son precisamente ni trabajadores ni parados.
    ¿Qué tienen que ver estos aprendices de terroristas callejeros, pues por ahí va su modelo y para prueba el akelarre proetarra durante el carnaval de los “gamonales” en Burgos, con las gentes que protestan porque sufren, porque están angustiados, por el paro, la pobreza, el desahucio y la impotencia? Con ellos, con la inmensa mayoría de esas gentes que se manifiestan y protestan con tantas y tan sobradas razones: NINGUNA. En mayúsculas y con rotundidad. Ellos no, pero si quienes pretenden la amalgama en un discurso, Pero quien pretende amalgamarlos es el discurso, ese que se reitera, de los “willytoledos” y otros parecidos “héroes” de la clase obrera.

    Lo que está sucediendo no es nuevo, resulta esencialmente recurrente desde hace tiempo, aunque ahora el grado de violencia haya sido tal que ha sobrecogido a la opinión publica. Tampoco es de ayer el sustrato emocional e ideológico en que se inscribe el comportamiento de la izquierda, particularmente el de IU, aunque en ocasiones el PSOE haya llegado a buscar la línea y el arrimón quizás en un desesperado y muy desnortado cálculo electoral. Son de la “familia”, aunque un “algo” descarriados” son “los chicos” que en el fondo no son “malos”. Porque los malos, es bien sabido y contrastado, son los “otros”. ¿A que les suena la letra y a que la música también la han escuchado.

    Es ante ello donde la izquierda debe elegir y hacerlo sin ambigüedades ni amparos. Eso o lo que hacen, que tiene también reminiscencias recientes y dolorosas, que es lo de aquellos que en Pais Vasco se movían entre la complicidad más obscena o la “recogida de las nueces”. La izquierda ante los “capuchas negras” ha de deslindarse de inmediato y extirparlos de su seno y sin temblores. Porque de no hacerlo serán ellos mismos los que acaben, y no al revés, enfangados y utilizados. Porque serán ellos los que a los ojos de los pacíficos y los demócratas, acaben “encapuchados”.



    26-3--2014

    El mito de Suárez ( DEP)

    Juan M. Blanco
    Desde que se conoció el fallecimiento, políticos de todas las tendencias se deshacen en elogios y alabanzas a Adolfo Suárez : hombre extraordinario, creador de consensos, forjador de las libertades que ahora disfrutamos. El fenómeno es sorprendente. Quiénes hoy lo elevan a los altares son los mismos que le vilipendiaron, despellejaron y arrastraron por el barro mientras se mantuvo activo en la política. ¿Mala conciencia? ¿Intención de reponer el daño? De ningún modo. La santificación de Suárez no pretende reparar pasadas ofensas ni entonar el mea culpa . Es un burdo intento de recomponer a toda prisa el Mito de la Transición , esa leyenda heroica justificadora del actual Régimen Político. Una utilización torticera e interesada de la figura del antiguo presidente del gobierno.

    La historia oficial de la Transición posee todos los rasgos de mito fundacional, un género narrativo que hunde sus raíces en el pasado más remoto de la humanidad. Es el relato prodigioso de la creación de un Régimen a través de las hazañas de un héroe, esa persona con cualidades extraordinarias que se enfrenta a duras pruebas, a fuerzas colosales, lucha con sanguinarios monstruos o desafía a dioses vengativos. El protagonista se sacrifica finalmente para salvar a los suyos pero su legado genera en el pueblo un sentido de aceptación y pertenencia. ¿Y quién es aquí el héroe mitológico? Hasta tiempos recientes, este papel correspondía a Juan Carlos , un actor que, aún encontrándose en las antípodas del heroísmo, siempre recibió buena aceptación de crítica y público. Pero las revelaciones sobre inconfesables negocios, falta de ejemplaridad o nula preocupación por el interés general, propiciaron su caída en desgracia y el relevo urgente por el denostado Suárez. La consigna es traspasar al difunto las antiguas cualidades del Monarca y seguir adelante con el mito.

    Sin embargo, los muñidores de la trama olvidan que no se puede sustituir un héroe por otro en mitad de la función sin infundir sospechas. Menos aún cuando la información fluye mucho más aprisa que en los tiempos de Hércules, Ulises o Teseo. Los mitos contemporáneos sólo funcionan cuando la gente tiene disposición emocional a creerlos. Dejemos la leyenda y regresemos a la realidad. Suárez no fue el desastroso personaje del que todos, incluso el Rey, abominaron; ni tampoco éste otro, rayano en la santidad. Fue un hombre con luces y sombras ; nunca gran estadista o héroe. Eso sí, la inanidad de sus sucesores contribuyó a agrandar su figura.

    Más allá del mito

    Quienes trataron Adolfo Suarez se sienten fascinados por su abrumadora simpatía, su don de gentes, su cercano trato personal. Fue precisamente esta cualidad la que, en ausencia de conocimientos profundos, le ayudó a medrar dentro del régimen franquista. Como hombre ambicioso, Suarez siempre supo a quien acercarse, halagar, a quien seducir con su amabilidad, con su radiante sonrisa. Conocía bien las debilidades humanas, esas pequeñas miserias que todos acarreamos. Sabía muy bien lo que cada uno quería oír.

    Ante la inminente muerte de Franco , y relevo en la jefatura del Estado, la clase política comienza a tomar posiciones a fin de preservar su poder e influencia. Algunos todavía creen en la continuidad del franquismo sin Franco, pero son minoría. La mayoría comprende que España, ya en la órbita de los EEUU, está abocada a evolucionar hacia un sistema parlamentario. Se intensifican así las luchas intestinas entre grupos y bandos por capitalizar la reforma, por arrimar el ascua a la sardina. Finalmente, con el apoyo del Rey, resulta vencedora la facción capitaneada por Torcuato Fernández-Miranda , uno de los políticos más hábiles y maniobreros que ha dado la historia de España. Cuando los demás no han llegado, Torcuato ya está de regreso. Y tiene un plan. Él se mantendrá en segundo plano, manejando los hilos, mientras el Rey nombra presidente a un hombre de su confianza, Adolfo Suárez, a quien juzga atractivo para el público pero intelectualmente limitado. Por ello, cree, Suárez seguirá punto por punto sus órdenes, sin apartarse de la hoja de ruta.

    El nuevo presidente muestra desde el principio valentía y arrojo, disposición a cumplir la misión encomendada. Pero los éxitos consecutivos van reforzando la confianza en sí mismo, hasta que se ve capaz de volar sólo, de emanciparse de la tutela de su valedor. Así, Suarez abandona el plan trazado y comienza a improvisar, a navegar sin mapa, brújula o sextante, tan solo guiado por su intuición, por su sexto sentido, ante el horror de Fernández-Miranda que fue a quejarse amargamente al Rey por la preocupante deriva. Según cuentan, un indiferente Juan Carlos respondió: "Torcuato, eso debiste pensarlo antes". 

    Una trampa para elefantes

    La Transición impulsada por Suarez tuvo éxito en la fase inicial, en la tarea de desmontar las estructuras políticas del régimen anterior. Pero cometió graves errores al construir uno nuevo. De audaces y decididos es desarmar un reloj pero sólo de constantes, pacientes y entendidos, armarlo de nuevo sin que sobren o falten piezas. Suarez poseía extraordinaria habilidad para desenvolverse en el corto plazo, en el regate rápido, pero le faltaba esa visión, esa concepción de largo plazo que sólo tienen los grandes estadistas. No cayó en la cuenta de que, para implantar una democracia de corte liberal, no bastaba con garantizar el voto e implantar un sistema pluripartidista. Era imprescindible establecer con minuciosa precisión todo un complejo sistema de contrapesos, controles y equilibrios que limitasen el poder, evitando el abuso de los gobernantes. La semilla de la degeneración estaba sembrada. La enfermedad se agravaría en las décadas posteriores ante el empuje de los partidos, colonizando todos los organismos del Estado, y la ausencia de reformas capaces de corregir el rumbo. 

    Se elogia a Suarez por su flexibilidad, su inclinación al diálogo, su capacidad para encontrar consensos. Paradójicamente, también fue su principal defecto. La flexibilidad es peligrosa cuando se desconoce cuáles son los asuntos cruciales, aquéllos en los que no debe cederse. Y contraproducente otorgar alegremente cualquier concesión con tal de mantener el poder. Así, el tan cacareado consenso de la Transición fue más bien un cambalache, un reparto de la tarta entre los que estaban y los que llegaban. Oligarcas, caciques locales, burócratas de partido... todos tendrían su trozo de pastel, sus privilegios, aunque para ello fuera necesario multiplicar hasta el límite las estructuras administrativas. O ceder a los políticos nacionalistas la facultad de actuar sin intromisión, sin cortapisa, en su área de influencia. La Transición tuvo poco de proceso heroico y mucho de apaño, componenda y pasteleo.

    Así, con el Régimen convertido en una auténtica trampa para elefantes, una estructura rígida muy difícil de reformar por la férrea resistencia de las oligarquías a ceder privilegios, se va Adolfo Suarez, un hombre que fue capaz de crear ilusión en muchos españoles. Puso todo su empeño, logró algunos éxitos pero, cual aprendiz de brujo, finalmente se vio desbordado por la enormidad de la misión, perdió pie y acabó en el suelo apaleado por sus propios compañeros. Su muerte es todo un símbolo, una señal de la decadencia y fin del Régimen que contribuyó a crear. Sin embargo, tras el costalazo del Rey, los gobernantes intentan montar a Suárez a lomos de Babieca para ganar, en nombre de ellos, la última batalla. Mejor que descanse en paz, que su memoria no se manipule en beneficio de algunos vivos. Porque ese altar que los políticos han preparado entre nubes de incienso, no es para Adolfo... es para ellos mismos. 


    20-2-2014

    Un informe demoledor sobre la democracia española

    Sólo la modorra, y hasta la indolencia, con que el sistema político se enfrenta a la baja calidad de la democracia española puede explicar que ningún senador, ni siquiera el presidente de la Cámara Alta, haya salido a defender la institución tras reconocer el ya exsenador Granados que allí no se da un palo al agua.

    O expresado de forma igualmente coloquial. Que el Senado no sirve más que para apretar un botón, según expresó el antiguo protegido de la cazatalentosEsperanza Aguirre con fina ironía. Y aunque se desconoce si el exsenador Granados devolverá al erario público lo cobrado durante dos años de evidente ociosidad y holgazanería, no le falta razón. El Senado, como todo el mundo sabe, es una canonjía.

    Su argumento, en todo caso, recuerda a lo que el jefe de un submarino alemán le espetó a un joven marinero en la película Das Boot. ‘Tranquilo, no nos pueden hundir más porque ya lo estamos’.

    Ese es, en realidad, el drama de la democracia española. El colapso institucional provoca un hecho insólito. Los actores de ese inmenso teatro de las apariencias en que se ha convertido la política: diputados, senadores, concejales, magistrados o altos cargos de la Administración, conocen mejor que nadie que el sistema político necesita ponerse al día para no caer atrapado bajo la ruedas de la historia. Pero, desgraciadamente, sólo afloran las críticas cuando forman parte de  un proceso autoexculpatorio o cuando se ha abandonado la actividad política. Hasta el extremo de que nadie protesta cuando a un político elegido por el pueblo -donde reside la soberanía- se le sanciona por no seguir los dictados de la mayoría, cuando la Constitución prohíbe de forma taxativa el mandato imperativo, lo que impide cualquier sanción que vaya contra la conciencia de un electo.

    Ningún político en activo denuncia la raíz del problema, que no es otro que la ausencia de democracia en los partidos con probabilidades reales de gobernar. Tanto en la ‘era Zapatero’, cuando un puñado de iluminados tomó la Moncloa por medios democráticos, como ahora. Con un Rajoy convertido en un vulgar oligarca de partido No se trata de una cuestión menor. La prohibición del mandato imperativo forma parte del núcleo de los Estados constitucionales, toda vez que en elantiguo régimen la función representativa tenía un carácter formal. Sin embargo, con el nacimiento de los nuevos Estados liberales, desparece el mandato imperativo, precisamente porque el electo está avalado por el sufragio popular y, por lo tanto, ninguna organización puede impedir que el designado por el pueblo vote en conciencia. No ocurre así.

    En público y en privado

    En la política española se ha instalado una especie de ley del silencio que impide decir en público lo que se piensa en privado. Lo cual forja una inmensa pantomima. Si la opinión pública conociera lo que piensan en privado muchos de sus representantes, es probable que el sentido del voto fuera muy distinto.

    Existe, en este sentido, un documento impecablemente bien argumentado que refleja cómo se oculta la realidad. Lo redactó hace unos meses la Asociación de exdiputados y exsenadores de las Cortes Generales, una organización que nació hace casi dos décadas, y cuyos redactores dicen ahora las verdades del barquero. En uno de sus últimos informes, por ejemplo, se incluye un párrafo impagable.

    “El político incompetente que carece de valores e ideas”, asegura, “solo sabeexagerar y acusar”. Y en coherencia con este razonamiento, se ha instalado una “espiral destructiva” entre los responsables políticos que da una sensación generalizada de “corrupción y descontrol público”. La consecuencia de este ruin comportamiento (el célebre ‘y tu más’), provoca un ejercicio del poder “temeroso y sin coraje para la toma de decisiones”. Hasta el extremo, habría que añadir, de que ninguna decisión se toma al margen del‘dedo divino’, que diría Aguirre, como si ella no formara parte de esa ceremonia de la mediocridad en que se ha convertido la cosa pública.

    Como si ella no hubiera seguido al pie de la letra aquella vieja máxima deMaquiavelo, quien sostenía que cuando el príncipe está al frente de sus ejércitos y tiene que gobernar a miles de soldados, es necesario que el monarca no se preocupe de si tiene fama d